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Apertura del TLCAN, tsunami al campo

COLIMA, Colima. Los dirigentes de los agricultores colimenses se sienten afectados y desprotegidos por el gobierno federal, y se organizan para hacer un frente común para defenderse de la competencia desigual de Estados Unidos y Canadá.

Ante la entrada en vigor a partir del 1° de enero de 2008 de la apertura a la importación de productos agropecuarios básicos, tales como maíz, frijol, azúcar de caña y leche en polvo, por el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), los campesinos mexicanos se han pronunciado en contra del acuerdo y se unifican para formar un frente común para defenderse de la competencia desleal de Estados Unidos y Canadá.

Entrevistado con relación al tema, David Rodríguez Brizuela, dirigente de la Confederación Nacional Campesina (CNC) en Colima, manifestó: «Estamos exigiendo al gobierno federal que se haga un programa nacional compensatorio emergente para poder competir con los sectores comerciales de Estados Unidos y Canadá, el cual sería sólo una parte de los subsidios que de los gobiernos de esos países reciben los productores».

Para tal fin es que organizaron un Encuentro Nacional Campesino, en Boca del Río, Veracruz, con el tema exclusivo denominado «La Confederación Nacional Campesina, sus retos contra la apertura comercial del 2008», el cual terminó este 6 de enero.

Recordó que el planteamiento lo hicieron de manera persistente durante todo 2007; sin embargo, el gobierno federal no ha atendido este asunto de mucha seriedad para el campo mexicano y no ha tomado las medidas adecuadas para afrontarlo.

En esta reunión nacional, agregó, con la presencia de los dirigentes campesinos de todo el país, así como los directivos de todas las ramas de producción nacional: maiceros, cebaderos, arroceros, ganaderos y de todas las ramas de producción, se definiría la postura que habrá de tomar la CNC ante este «tsunami agropecuario» que se le viene al campo mexicano.

Asimismo, se tomarían las decisiones sobre si habrá movilizaciones o tomarán oficinas gubernamentales, así como una exigencia al Senado de la República para que tome las medidas necesarias respecto a una revisión del TLCAN; primero ante los gobiernos de los estados de la Unión Americana y de Canadá, y posteriormente, en caso de que no haya respuesta, recurriríamos a organismos internacionales que existen para ese tipo de revisión de acuerdos.

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