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Café: “La supervivencia del sector está en peligro”

AGENCIA DEUTSCHE WELLE.

La crisis del café se origina en la concentración del mercado, en la falta de transparencia y regulación. Un estudio presentado en Bruselas, con datos de Perú, Colombia y Francia, detecta riesgos y tendencias globales.

Mientras que la distribución del café ha doblado su valor en 20 años, a los cafetaleros en los países productores sólo les ha llegado un 4% más. Un estudio presentado en Bruselas, analiza la evolución del mercado francés, la producción de Perú, Colombia y Etiopía. Y detecta tendencias y riesgos globales.

Por delante de Estados Unidos y Alemania, Francia es el consumidor número uno de café, también en cápsulas y almohadilla. Es el ejemplo del desbalance en la situación mundial. Mientras que el valor añadido se ha incrementado en el sector cafetero en 1177 millones de euros,  los productores han visto, en dos décadas, un incrementos de 64 millones.

“Hay una diferencia abismal entre la generación de valor por la industria del café entre los distribuidores y los torrefactores de café con respecto a la generación de valor en los productores y en los países productores. Eso se incrementa cada día más”, explica a DW Valeria Rodríguez, de Fairtrade Max Havellar de Francia.

“Mientras el mercado en Europa y Estados Unidos se desarrolla y crea productos que crean mucho más valor – porque son de alta calidad, vienen en cápsulas o porque son de un origen muy especial-, el valor no se reparte en la cadena y para los productores de café es cada vez más difícil vivir de su trabajo”, agrega Rodríguez.

Competencia feroz

El estudio “Coffe: behind the success story” detecta una concentración del 80% del mercado para consumo hogareño en tres grandes torrefactoras. También habla de una concentración del 40% de todas las importaciones y exportaciones en cinco grandes supermercados. Y mientras el consumo de café aumenta, los cafetaleros y los países productores se enfrentan a la peor crisis de los últimos 15 años.  “El poder está captado no sólo por las tres empresas más poderosas (Nestlé, Jacobs y Starbucks).

Los tres están en una competición muy dura para saber por ser el rey del sector y la cadena. En su carrera, captan la gran mayoría de todo el valor quedando muy poquito o casi nada al productor”, explica a DW Christoph Alliot, autor del estudio e investigador de BASIC (Bureau d´analyse sociétale pour une information citoyenne).

Según el estudio, cofinanciado por la Comisión Europea, tanto en Perú los productores de café han perdido un 20% de su ingreso en los últimos 12 años. En el sector se registra pobreza endémica, analfabetismo, desnutrición, trabajo infantil y éxodo rural.

En el caso de Colombia –que tiene uno de los pocos sistemas nacionales regulados del mundo- los ingresos del sector se ubican por encima de la línea de la pobreza y rozan la del ingreso decente para la familia. “Lo que estamos viendo no es sostenible. La libra de café está a un dólar 20. Las cápsulas que se comercializan en Europea llegan a costar 60€ el kilo. Una de las consecuencias de esto es el éxodo rural, que los productores terminen por abandonar el café. Y la cadena se romperá”, dice Rodríguez.

Otro punto interesante se detecta en el estudio de BASIC: el consumo francés de café molido descendió en un 10% entre 2012 y 2017 (del 35 al 26%) , el del café instantáneo descendió un 1% (del 15 al 14%) y el consumo de café en grano ascendió un 1% (del 2 al 3%).  Este cambio en la forma de consumir café afectaría también a los países productores, explica Elliot, pues  la gran mayoría de los consumidores no opta por un origen. En el caso de Colombia, es una denominación registrada.

A esta difícil situación para el productor se suman los riesgos que representa el cambio climático: la aparición de enfermedades podría haber acabado para el 2050 con el 50% de las áreas cultivadas de la tan apreciada variante Arabica. “Éste es el primer estudio con datos sobre qué parte de la cadena de valor se va a quién. Aparte de trabajar para que el consumidor  tome conciencia del problema, una de nuestras recomendaciones es aumentar la transparencia”, dice Elliot.

“Nosotros proponemos crear, en el seno de la Organización Internacional del Café,  un Observatorio de los Costos y Márgenes. A mayor transparencia, más incidencia se puede hacer”, dice la especialista de Fairtrade. Por último, concluye Elliot, “necesitamos más regulación, tanto en los países productores como en la Unión Europea y a nivel internacional. Si no hay reglas mínimas para todos pensamos que la supervivencia misma del sector está en peligro”.

 

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