Inicio » Noticias » Internacionales » Cómo espiar a los granjeros europeos con aviones y satélites

Cómo espiar a los granjeros europeos con aviones y satélites

LAURENCE PETER. BBC…
Imagine un paseo tranquilo por el campo en los próximos años: calma, aire puro, el canto alegre de los pájaros desde los árboles, las plantas que ondean con la brisa.

De repente, un pequeño avión baja en picada desde el cielo, pero nadie está manipulando los controles. Éste no es un juguete, sino una nave no tripulada en una misión fotográfica.

Mientras, a cientos de kilómetros de distancia, en el espacio, el mismo terreno está siendo fotografiado por un satélite que claramente identifica árboles y animales individuales.

¿Qué es lo que están espiando? No se trata de instalaciones militares. Simplemente de tierras de labranza.

Seguimiento

Las fincas de Europa les cuestan a los contribuyentes del Viejo Continente miles de millones de euros en subsidios cada año, e inspectores agrícolas de la Unión Europea están recurriendo a la tecnología para prevenir el fraude.

Se han utilizado satélites por varios años y actualmente se realizan pruebas con aviones no tripulados.

Revisar una finca con un satélite vale aproximadamente un tercio de lo que cuesta enviar a un inspector a una visita sobre el terreno -US$180 en vez de US$490- dice la Agencia de Pagos Rurales de Reino Unido (RPA, por sus siglas en inglés), que es la responsable de entregar los subsidios en Reino Unido y revisar si hay irregularidades.

“El RPA sólo hace un seguimiento a las acusaciones en las que hay dudas sobre la precisión de la información, y luego solo en los campos específicos donde existe la duda”, dice el RPA. “Esto ahorra tiempo, les quita el peso a los granjeros y reduce los costos al contribuyente”.
Los satélites pueden cubrir rápidamente un área inmensa en detalle y regresar rápidamente para tomarle fotos, en caso de ser necesario.

En 2010, alrededor del 70% de controles requeridos por pagos agrícolas en la Unión Europea fueron hechos por satélites, que fotografiaron más de 210.000 kilómetros cuadrados de terreno en total.

Pero no son infalibles.

Sombras y clima

Austria no los utiliza, con el argumento de que las sombras que se generan por los terrenos muy montañosos a veces causan que las imágenes satelitales sean imprecisas.

Y Escocia, a diferencia del resto de Reino Unido, decidió no utilizar los satélites “por la dificultad de tener suficiente clima despejado para los vuelos”, le dijo una vocera del gobierno de Escocia a la BBC.

Muchas cosas en el campo cambian constantemente y cuando el satélite recorre el terreno, “los animales pueden estar en el campo o en un establo, no se puede calcular las cifras muy bien”, dice Roland Randall, un granjero inglés e investigador ambiental en Cabridgeshire.

“Cuando los planificadores miraron los registros de fotografías aéreas de nuestra finca pensaron que teníamos un edificio adicional sin permiso, pero en realidad era un almiar”, le dijo a la BBC.

Las revisiones satelitales se hacen, en parte, para producir mapas precisos de las granjas, mostrando claramente las áreas que reúnen los requisitos necesarios para los subsidios.

Pero los granjeros hoy en día tienen que mantener sus terrenos en “buena condición agrícola y ambiental” para que califiquen para subsidios, así que las imágenes también revelan si el granjero está cumpliendo con las reglas relacionadas con setos y estanques, por ejemplo, o zonas de separación alrededor de campos arables.

Un granjero que rompe las reglas está a riesgo de perder 3% de su pago directo, y aún más si es una contravención que se repite.

Han existido pocos procesos judiciales en Reino Unido basados en evidencias satelitales, dice Ray Purdy, un investigador legal en la University College London (UCL) y especialista en monitoreo satelital.

Los cargos contra un granjero en un caso en el Reino Unido fueron levantados en 2001 porque “el acusado” probó que había sembrado un cultivo de linaza, aunque las imágenes satelitales parecían mostrar que solo había tierra descubierta. Las pequeñas plantas no aparecían por la reflexión intensa de la caliza de creta.

Control remoto

Ésta podría ser una situación en la que un avión no tripulado podría ser útil.

Los aviones no tripulados son conocidos por matar a control remoto en áreas tribales de Afganistán y Pakistán, pero quienes defienden estos artefactos ven que aviones más pequeños y simples pueden jugar un papel en monitoreo agrícola. Pueden acercarse y tomar fotografías nítidas y, a diferencia de los satélites, que observan directamente hacia abajo, los aviones pueden tener una visión de los sujetos desde diferentes ángulos.

Actualmente están en periodo de prueba en viñedos en el sur de Francia para revisar que la limpieza de los terrenos donde están los viñedos se realice de manera ecológica y legal.

Los vinicultores reciben hasta US$13.000 por hectárea en subsidios por “limpiar” viñedos poco competitivos, un esquema para prevenir nuevos “lagos de vino” en la Unión Europea (UE) causados por la sobreproducción.

“Tiene que haber control al ciento por ciento, pues se trata de una gran cantidad de dinero”, dice Philippe Loudjani, un agrónomo en el Joint Research Center, el principal centro de monitoreo satelital de la Comisión Europea, en Ispra, en el norte de Italia.

“Los franceses están probando para ver si los aviones tienen que llegar a una resolución de 10 centímetros, para ver cuánta precisión se necesita”.

Los aviones también están a prueba en Italia, y ya están siendo utilizados en una pequeña escala en Cataluña, donde las autoridades dicen que sus fotos con resolución de 25 centímetros y 12,5 centímetros son ideales para inspeccionar terrenos con cultivos mixtos que son típicos en el Mediterráneo.

La UE está apurándose para desarrollar una “estrategia para Sistemas de Aviones no Tripulados”, que podría ayudar a que dejen de ser tan estrictas las actuales restricciones para el uso de aviones no tripulados civiles en Europa.

Un ensayo preparado para un taller de la Comisión Europea en Bruselas prevé que se utilicen no sólo en cultivos o en el monitoreo agrícola, pero también en estudios cartográficos, para el transporte de bienes, para monitorear las fronteras, para combatir la inmigración ilegal y el narcotráfico, y para intervenir en desastres naturales o industriales.

“También pueden ser enviados para entregar paquetes de rescate a las tripulaciones de barcos que están en peligro en el mar”, añade.

Sin embargo, a corto plazo es probable que los aviones no tripulados solo puedan ser utilizados si están en el campo visual de un operador y a una distancia de no más de 500 metros, lo que limita su uso para inspecciones agrícolas.

Discusión pública. ¿Y qué se dice de la privacidad?

Ben Hayes, del grupo de defensa de derechos civiles Statewatch, está preocupado de que Europa esté utilizando los aviones demasiado rápido y sin suficiente discusión pública.

“Aceptaríamos el argumento de que pueden ser útiles para muchas cosas, pero… las preguntas sobre lo que es aceptable y cómo se sienten las personas sobre el hecho de que los aviones están volando sobre sus terrenos, estos debates no se están realizando”, dice.

Ray Purdy, de la UCL, hizo un sondeo con 202 granjeros en Reino Unido y 428 en Australia -donde los satélites se usan de manera rutinaria para monitorear el uso de tierra y, en especial, la limpieza de vegetación- y encontró que sólo un cuarto de las personas en Australia y un tercio en Reino Unido están en contra del monitoreo satelital.

Algunos granjeros revelaron sus preocupaciones sobre la invasión a la privacidad, pero muchos dijeron que preferían las revisiones remotas a que los inspectores llegaran a sus terrenos y les interrumpieran.

La mayoría en Reino Unido también estuvo de acuerdo con que los satélites ayudarían a atacar el fraude.

Rob Allan, un granjero de Warwickshire, en Inglaterra, dijo “es la vida moderna de verdad. No creo que se pueda hacer nada al respecto”.

Inspecciones

42% del presupuesto de la Unión Europea en 2011 correspondió a la agricultura, y 75% de esa cifra se usó para pagos directos a granjeros por un total de US$58.000 millones.

En cada país de la Unión Europea, al menos 5% de las granjas deben ser inspeccionadas cada año. Muchos países revisan más del 5%.

Los satélites realizaron alrededor del 70% de todas las inspecciones en 2010.

Un incremento en el monitoreo satelital redujo el número de infracciones.

Funcionarios de la Unión Europea dicen que el fraude corresponde a una parte muy pequeña de las irregularidades. En la mayoría de los casos los granjeros reclaman más por un error de cálculo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *