Aunque no crezca en ganado, la cuenca lechera de Tizayuca tiene posibilidad de crecer en productividad, señaló el Director General de Fomento Lechero de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario del Estado, Leonardo Olguín Prado, reconociendo que se ha visto afectada por el crecimiento urbano.

Pese a reconocer que fue un gran proyecto a nivel federal luego de que se sacaran los establos de la Ciudad de México para establecerlos en Tizayuca y tener como principal mercado al estado vecino, en la actualidad dicha cuenca se ha visto afectada por el crecimiento poblacional y de industrias establecido en la periferia, ocasionado la poca disponibilidad de tierra y de mantos acuíferos.

De acuerdo con Olguín Prado, la cuenca lechera del Valle del Mezquital es la más importante en el estado en cuanto a producción y ganado por la alta disponibilidad que tiene en tierra y agua, seguida de la cuenca de Tulancingo, y en menor medida, la de Tizayuca.

Por ello se ha venido trabajando desde el gobierno federal para la reubicación de la misma, sin embargo, los 76 socios que aún la integran no logran conciliar un acuerdo de las opciones presentadas que va desde reubicarla al Valle del Mezquital por su alta disponibilidad de tierra o agua y retirarla a diversos estados productores de leche.

El Director General de Fomento Lechero aseguró que la cuenta lechera de Tizayuca “no es inviable”, ya que se producen cerca de 240 mil litros de leche diarios con 14 mil vacas existentes aproximadamente, sin embargo, es cada vez más reducido el espacio donde se trata el estiércol y la mancha urbana ha llegado a rodearla.

Por lo anterior, consideró que la cuenca puede mantenerse aunque no crecer en ganado, si en productividad, reveló Olguín Prado durante la presentación del Congreso Nacional Lechero a realizarse el ocho y nueve de agosto en Guadalajara, donde se espera la participación de principales productores de leche a nivel nacional provenientes de Jalisco, Aguascalientes, Guanajuato, Querétaro, Hidalgo y Estado de México.