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El agricultor de EU eligió un país utópico que no cabe en este mundo

ANTONIO OCHOA. EL ECONOMISTA.

Buenos días, buenas tardes o buenas noches, según sean los tiempos de la presente lectura, gusto en saludarte y bienvenido a una rápida y anárquica narración sobre mercados agrícolas.

Empecemos, si me lo permites, con una frase. La apropiamos de Harvey Dent, el de Batman, quien decía que en este mundo o te mueres pronto y lo haces como un héroe o vives lo suficiente para convertirte en villano. De ahí desprendemos el nombre del presidente de Estados Unidos, quien está en esa fina línea una vez que el dolor económico de su estrategia confrontacional y disruptiva empieza a pegarle en el bolsillo al agricultor.

Nuevamente la inocencia en el campo da pie a que un ensayo ideológico político haga experimentos con su patrocinio. El campo en el mundo históricamente ha sido el génesis de todo tipo de revoluciones para después de tantas maromas y cuero raspado regresen a la misma problemática. El campo no importa dónde o con quien, siempre termina pagando la fiesta y cuando se presenta a participar de ella no le permiten la entrada.

Lo que quiero destacar es que el campo no ha entendido cómo transicionar de agricultor a empresario, ese es el paradigma del cambio y no es dónde se ponen los contenidos. El campo estadounidense está a semanas de declarar la intención de siembra para la nueva campaña agrícola, y en esta ocasión, la intención agrícola al menos en lo económico indica que se sembrara básicamente la misma proporción gruesa entre soya y maíz. Sin embargo, hay un capítulo delgado que es disruptor de precio y tiene que ver con el canal de comercialización de las existencias actuales.

Partamos fresco asumiendo que estamos en los albores del génesis agrícola contemporáneo. Digamos que hace un par de años el mundo tenía un problema existencial. El cliché decía que la demanda tiende a infinito, pero la producción de alimentos tiene limitaciones, bajo ese concepto, el mundo crece en necesidad, las clases medias se engrosan y la tierra tiene que producir más y a contramarcha, o enfrentarse a no poder dar abasto alimenticio.

Bajo esta premisa, el campo hizo la tarea y técnicamente se hizo muy vibrante y poderoso, la genética se afinó, la biotecnología explotó y la tierra produce a tope con la intención de dar el ancho en todo momento. Sin embargo, llega una secuencia de elementos temporalmente disruptivos que desde hoy sabemos que donde nos van a llevar; sin embargo, nos estamos amparando a que algo milagroso suceda.

La candidatura de Trump adhirió al campo de EU a pensar en un país que no extrañaban porque lo tenían, pero sonaba bien la idea nacionalista. Los valores mercadeables del agricultor se concentraron en el concepto de las barras y las estrellas y en esa línea hicieron presidente a quien como candidato les vendió un país utópico que en este mundo no es viable de largo plazo.

Trump sabe que lo suyo tampoco es de largo plazo y así como lo hace en los edificios que ni siquiera son suyos, le quiere poner su nombre a los tiempos que dirige y que alguien más recoja la basura más adelante. La economía de EU es fuerte; sin embargo, su economía agrícola es frágil y este ciclo agrícola venidero el farmer podría estar autocavando tumbas mientras cree que va haciendo surcos.

Los estadounidenses tienen dos veces más inventarios de soya que el año pasado, tres veces más que hace tres años y gracias a la guerra comercial con China, los agricultores son los que han puesto el pellejo pues China ha castigado con aranceles directos e indirectos al productor, y eso ha sucedido justo cuando la madre naturaleza les otorgó la mayor producción de soya en la historia.

Te podrás imaginar que esos inventarios están almacenados por todas partes, de momento el agricultor los tiene apartados tanto física como mentalmente, y eso nos hace ver que el inventario existe, pero no está disponible, y por lo anterior no se refleja aún en el precio.

El agricultor asume que algo milagroso sucederá y ese inventario será desplazado.

¿Te acuerdas cuando dije el país utópico que imaginaron no cabe en este mundo? Bueno, pues si el agricultor de EU piensa que este abandono actual es un malentendido, se equivoca. Sudamérica está en febril expansión agrícola y no parece tener intención alguna de detenerse.

Brasil, Argentina, Paraguay y anexos dan al mundo capacidad de abasto, tanto que los chinos pueden surtirse a 100% de sus requerimientos con soya sudamericana sin usar a los americanos y eso es algo que no están considerando en sus cálculos de siembra.

Si los chinos no acuden al mercado de soya norteamericano, sobrará tanta soya en el norte que tendrán que sembrar más maíz, no por estrategia, sino porque no hay de otra, el midwest no puede hacerse aguacatero… no hay mucha alternativa, y si lo anterior es cierto, te podrás imaginar lo que sucedería con el precio del maíz si le dan con todo a sembrar hasta las macetas.

Más vale que los chinos y los estadounidenses se arreglen porque de lo contrario lo que se haga en el midwest este ciclo le va a pegar al mundo, y si ya te viste en México, podrás imaginar que no es una historia alcista maíz.

Argentina viene con un cosechón bárbaro, y Brasil vine espectacular con su maíz tardío. El ventilador está a punto de pegarle al costal de harina, el embarradero puede ser considerable, o no.

Imagina que te he mentido todo este tiempo, ¿como te deja eso? Que no te agarren mal acomodado, el mundo está de cabeza, el precio a la deriva y pues nada. Administra tus riesgos.

¿Estás en buenas manos?

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