viernes , 24 noviembre 2017
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El aguacate en Wall Street

CLAUDIA GARCÍA MANCILLA*. FORBES.

Una década atrás, encontrar un aguacate en EU era casi imposible y, de encontrarlo, su precio se colocaba por encima del mercado. Hoy, el aguacate se ha vuelto cada vez más popular.

El aguacate dejó de ser una fruta exótica para convertirse en un fruto de importancia a nivel mundial. Su demanda ha crecido sostenidamente, pues ha sido introducida en la dieta de muchos países. La tendencia en el planeta es consumir productos frescos y saludables, y las propiedades y bondades de este fruto son ya conocidas.

Dentro del comercio internacional, las exportaciones se incrementaron en 20%, aproximadamente, mientras que el precio también ha sido presionado al alza en algunos momentos.

Uno de los productores más importantes a nivel mundial es México, cuyos aguacates se están posicionando en los mercados del orbe, principalmente en el estadounidense, donde el fruto se ha incorporado, tanto a la dieta de los norteamericanos, como a la de los latinos que residen en dicho país. El aguacate se ha convertido en un ícono de la comida mexicana, pero en el mundo también se asocia con la cultura latinoamericana. Podríamos pensar que el mismo puede convertirse en un producto nostálgico para aquellos que están fuera de su país y añoran saborear un poco de su comida natal.

Una década atrás, encontrar un aguacate en Estados Unidos era casi imposible y, de encontrarlo, su precio se colocaba por encima del mercado. Hoy en día, el aguacate se ha vuelto cada vez más popular y su consumo es muy preciado en todo el mercado de Estados Unidos, donde ya no se circunscribe a unas cuantas ciudades, sino que tiene presencia en todo el país.

Sin embargo, hace poco más de un año que, tanto en México como en Guatemala, el precio de este preciado bien ha venido en aumento. Con su popularidad ha incrementado la demanda, sin que el precio sea menor, al menos para los consumidores de los países productores. De acuerdo con estadísticas mexicanas, aproximadamente el 80% del aguacate que se consume en Estados Unidos proviene de México y, el resto, de los países vecinos, incluyendo a Guatemala.

Esta alta demanda ha provocado, en muchos casos, escasez en los países productores. Hace no más de un año que, en México y Guatemala, se vivió la “crisis del aguacate”, dada la alta demanda que existía y la poca oferta, derivado de la escasa producción mexicana. De esa cuenta, el aguacate producido en Guatemala se enviaba a México y el contrabando se incrementó durante dicho periodo.

Sin embargo, los productores mexicanos han encontrado aquí una fuente importante para el sustento económico. Hay que resaltar el caso del aguacate producido en Michoacán, en donde el fruto se cosecha en todas las épocas del año. La organización de los productores mexicanos es un ejemplo a seguir, pues, a raíz de obtener una certificación nacional e internacional en temas de sanidad e inocuidad, sus oportunidades han crecido. Asimismo, la asociación ha realizado proyectos de comercialización bien estructurados, así como una gran inversión en publicidad, sobre todo en su principal mercado: Estados Unidos. De esa cuenta, el fruto se ha convertido en un generador y una fuente de empleo para los mexicanos.

En el análisis, tampoco debe omitirse que todo esfuerzo viene acompañado de retos y de situaciones difíciles. En muchos reportajes se ha hablado sobre el conflicto en torno a las comunidades productoras y el crimen organizado, el cual se ha involucrado en actividades ilícitas y ha dañado ya a muchos productores, hasta el punto de obligarlos a abandonar su producción. Entre la violencia, las extorsiones y la creciente demanda del fruto, México se enfrenta a un desafío importante por el hecho de contar con una fuente de ingresos como ésta, dado que la producción de aguacate genera más de 16 mil 800 empleos fijos y 70 mil temporales anualmente; esto, agregado a los ingresos económicos que genera.

Asimismo, se debe reconocer que, actualmente, existe un desafío grande en cuanto a las políticas comerciales impulsadas por el gobierno de Estados Unidos, pues, de cerrarse dicho mercado (de acuerdo con los cambios que se han expresado por parte del gobierno de Estados Unidos), esto podría resultar perjudicial para la economía mexicana. De esa cuenta, a pesar de que éste sea su mercado principal, una de las estrategias más importantes por realizar es una campaña de promoción en busca de nuevos mercados para diversificar su cartera al respecto y no depender de un único socio comercial.

*Claudia García Mancilla es economista investigadora de la Asociación de Investigación y Estudios Sociales.

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

 

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