Inicio » Opinión » La refundación de la Conagua

La refundación de la Conagua

BLANCA JIMÉNEZ CISNEROS. EXCÉLSIOR

El pasado 16 de enero la Comisión Nacional del Agua (Conagua) cumplió 30 años. Este aniversario, que coincide con el inicio del Gobierno del Presidente Andrés Manuel López Obrador, representa un marco inmejorable para revisar lo que se ha hecho en estas tres décadas y, más importante aún, delinear los trabajos hacia adelante para superar los enormes retos hídricos que enfrentamos.

En nuestro país el agua es un factor esencial para contar con una vivienda digna, luchar por una mayor equidad, lograr la autosuficiencia alimentaria, preservar el ambiente e impulsar el crecimiento económico. Es por este motivo que su administración eficiente y equitativa es fundamental para la cohesión social, principal motor de la Cuarta Transformación.

En estos años ha habido avances que deben reconocerse en temas como cobertura, saneamiento y desalojo de aguas residuales, además de que la población hoy es cada vez más consciente del valor de este recurso natural.

Sin embargo, debe señalarse también que aún tenemos mucho por avanzar, sobre todo en lo que tiene que ver con un mayor nivel técnico, la justicia social y la rendición de cuentas.

A pesar de que nuestra Constitución establece el acceso al agua y al saneamiento como un derecho humano, éste no es ejercido por igual en todo el país. Lamentablemente existen por lo menos 7 millones de personas, sobre todo en comunidades indígenas, rurales y periurbanas, aún desatendidas.

Hoy la seguridad hídrica en varias regiones del país está comprometida por el desgaste natural de la infraestructura hidráulica, la falta de mantenimiento y el aumento en la recurrencia e intensidad de los fenómenos hidrometeorológicos.

En administraciones anteriores se ha privilegiado el crecimiento económico y no se ha tomado en cuenta la necesidad de ser respetuosos con el ambiente para lograr un desarrollo sostenible. Esto ya no puede seguir así.

Por otra parte, es imperativo mejorar los mecanismos de transparencia en la asignación de recursos y el otorgamiento de concesiones de agua para cerrar el paso a la opacidad y a la corrupción.

Es por ello que, en el marco de este trigésimo aniversario y por instrucciones del presidente Andrés Manuel López Obrador, iniciamos los trabajos para la refundación de la Conagua a fin de transformarla en una institución técnica, transparente, eficiente y al servicio pleno de la nación.

Los trabajos estarán regidos por seis grandes líneas de acción: Primera, derecho humano al agua para las localidades históricamente desatendidas, como grupos indígenas y comunidades dispersas en alto grado de marginación. Segunda, lograr una gestión integrada y sustentable del agua mediante la participación de los diferentes usuarios, actores sociales y autoridades locales.

Tercera, incrementar la seguridad hídrica ante sequías, inundaciones y deslizamientos de tierra. Cuarta, más y mejores servicios de agua potable, alcantarillado y saneamiento. Quinta, alcanzar una administración que garantice agua suficiente para las actividades productivas y para el ambiente. Y sexta, plena transparencia como parte de la lucha contra la corrupción.

Con estas directrices habremos de trabajar para responder de manera técnica a las necesidades actuales, haciendo más con menos y rindiendo cuentas claras.

Se trata de un gran reto, sin duda, pero estoy segura de que, con la participación de todos, podremos superar los retos hídricos que enfrentamos y garantizar agua suficiente y de calidad para todos, con transparencia y apego a la ley.

-Directora General de la Comisión Nacional del Agua

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *