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Las cadenas de suministro agropecuarias

ANGÉLICA FERMOSO GÓMEZ. EL ECONOMISTA.

Las cadenas de suministro en el sector agropecuario están conformadas por actividades secuenciales, que van agregando valor al producto primario, dependiendo del número de actividades intermedias hay redes de valor “cortas” y redes de valor “largas”

Aunque un menor número de intermediarios reduce los costos de transacción e incrementa los beneficios al productor, la condición de contar con pocos intermediarios no es factor para considerar alguna de ellas como la mejor forma de acercar alimentos a la población.PUBLICIDAD

La administración de cadenas de suministro de los sectores económicos identifica cadenas o redes cortas como aquellas que cuentan con un minorista o un intermediario entre el productor y el consumidor final. En esta categoría se ubicarían aquellas redes en las que intervienen menos de cuatro nodos de actividades diferentes de la red y aquellas con más de cuatro nodos se les conoce como cadenas largas.

Las cadenas cortas agroalimentarias según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO, por su sigla en inglés) implican proximidad —geográfica, organizacional o social—, así como mayor contacto entre productores y consumidores; mínima intermediación en los intercambios, participación de pequeños productores agropecuarios como proveedores, y consumidores inmersos en el sistema de producción.

La tendencia apunta hacia productos cultivados mediante prácticas agropecuarias sustentables cuya venta la realiza el propio productor en mercados locales temporales, o bien, mediante el comercio electrónico, entre otras alternativas.

La distribución de alimentos al grueso de la población requiere mecanismos más complejos que deben ser eficientes para no perder el valor agregado de las actividades intermedias.

En los estudios de redes de valor que se realizan en FIRA, conjunto de fideicomisos para fomentar el desarrollo en el sector agroalimentario, se identifica que la presencia de intermediarios en una red está relacionada al tipo de producto agropecuario (granos, hortalizas, carnes) y al mercado destino del producto. El procesamiento o industrialización de un producto no implica necesariamente mayor cantidad de intermediarios, esto depende del mercado destino sea de exportación o nacional, y de la presentación del producto al consumidor final.

En productos perecederos de exportación la logística de comercialización no debe superar los cinco días desde su salida en campo hasta su venta en el mercado de Estados Unidos. Las actividades intermedias implican la selección, lavado, empaque y transporte a frontera y la distribución mayorista a Estados Unidos; estas actividades suelen ser realizadas por la empacadora con el menor número de intermediarios posibles para poder llegar al consumidor con producto en fresco de calidad.

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Las condiciones de comercialización actuales están enfocándose en cadenas cortas que reducen costos y promueven la venta directa entre los productores agropecuarios y el consumidor final

Sin embargo, proveer de alimentos a la población requiere de diferentes mecanismos dependiendo de la cadena productiva y la escala de distribución, mismas que han de buscar su eficiencia para generar beneficios económicos y atender la demanda con calidad y oportunidad.PUBLICIDAD

Bajo la conceptualización de cadenas cortas se promueven nuevos mercados y formas de organización, tales como comercio justo, productos sustentables y de temporada, ventas locales en ferias o mercados alternativos de productos orgánicos o agroecológicos, repartos a domicilio e incluso ventas por Internet o por convenio con organizaciones públicas o privadas.

Sin embargo, la perecibilidad de un producto determina también que los agricultores busquen nuevas tecnologías de producción y logística de comercialización eficientes para hacer llegar su producto en el menor tiempo posible, al mayor número de personas y con el menor número de intermediarios. La presentación o procesamiento del producto primario también es determinante, ya que el empaque y conservación del producto fresco es condición para acceder a mercados internacionales.

En sus actividades de financiamiento al sector agropecuario y rural, FIRA, conjunto de fideicomisos originados en el Banco de México para fomentar el desarrollo el sector agroalimentario y el medio rural, identifica los requerimientos de las redes de valor para diseñar el paquete tecnológico adecuado para que los productores estén en posibilidades de cumplir con las demandas del mercado objetivo. Además, fomenta la inversión en infraestructura para hacer más eficiente su actividad, en cuanto a transporte, maquinaria, equipamiento de empaque y selección.

La correcta interacción entre empresas y productores se impulsa bajo lo que se denomina estrategia de desarrollo de proveedores, que asegura la proveeduría del producto primario con la calidad requerida para evitar mermas o rechazos. En estos esquemas, los acuerdos previos con las empresas de servicios son relevantes para entregar el producto incluso a las unidades de distribución de comercializadoras internacionales, reduciendo intermediarios, acortando tiempo y fortaleciendo las relaciones de negocios a largo plazo.

De esta manera y como respuesta a la demanda de alimentos de la población, las cadenas de suministro se construyen procurando buenos lazos de comunicación y alto compromiso en el intercambio entre productores y comercializadores, para propiciar el cumplimiento de estándares de producción y volumen suficiente para atender la demanda, tanto nacional como internacional.

*Angélica Fermoso Gómez es especialista en la Subdirección Técnica y de Redes de Valor de FIRA. La opinión aquí expresada es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

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