Los ganaderos y agricultores están preocupados porque en dos años no han recibido ayuda del gobierno para limpiarlas

Coatlán del Río.- Desde hace dos años, no han sido limpiadas las dos lagunas de la comunidad de Apancingo, de este municipio, que están invadidas por lirio acuático. Los pobladores han comenzado a realizar las labores por su cuenta, mientras que las autoridades municipales han señalado que se requiere del apoyo del gobierno del estado para combatir esta plaga.

Desde el pasado mes de diciembre, los ganaderos y productores de Apancingo dieron a conocer el riesgo que representa esta plaga, también conocida como lechuga acuática, planta que invadió ambas presas, lo que amenaza la dotación de agua para cultivos tradicionales, ganado de este lugar y la pesca.

“Desde el mes de febrero,  le solicitamos al alcalde César Franco, a diputados locales, a la Secretaría de Desarrollo Agropecuario su apoyo para erradicar la plaga ya que amenazaba con secar estos embalses; sin embargo, a la fecha no hubo respuesta. Recientemente el Ayuntamiento comenzó a ayudar, pero las acciones son insuficientes. Ahora el presidente (municipal) dice que se requiere del apoyo del gobierno del estado; sin embargo, nada se concreta”, dijo un grupo de ganaderos de este lugar.

Por el momento el retiro de la planta la realizan los mismos productores y vecinos con apoyo del personal de la presidencia municipal; no obstante, la extracción de la lechuga acuática es manual y no se logra avanzar.

Los productores de la comunidad, de manera generalizada, mencionaron que esta situación está afectando gravemente al sector ganadero y agrícola, las dos principales actividades productivas de Apancingo, ya que ahí toman agua los animales, desde borregos, burros, vacas, caballos, y con la presencia de esta planta no es posible usarla para el riego y la pesca. Esta última actividad ha sido imposible realizar desde el mes de febrero.

Aseguraron que en estas dos presas, una conocida como la laguna Seca y la otra conocida como Los Cirianes o Socote, se pescaba; sin embargo, actualmente es imposible con la presencia de la planta que se extiende todos los días con gran rapidez, además de que amenaza con secarlas.
El año pasado, también las dos lagunas de la comunidad vecina de Contlalco, perteneciente al municipio de Tetecala, presentaban la misma plaga, pero además tenía la reproducción desmedida del pez diablo; sin embargo, la organización de los pobladores logró erradicarla y actualmente están en buenas condiciones los cuerpos de agua.
Por su parte, el alcalde César Franco Pérez reconoció que es grave la problemática y admitió que está situación no solo afecta a Apancingo, sino también a la colonia Benito Juárez y la comunidad de Michapa que también hacía uso de estas lagunas.