El tema es que para este reporte de oferta y demanda mundial coincide también un conteo integral de inventarios disponibles al 1 de diciembre del 2017. El sistema integral de manejo en el medio oeste reporta las existencias totales en todas las posiciones exceptuando lo que esta en tránsito, eso es lo único que queda sin considerarse y con esta información podemos deducir los consumos totales de alimento balanceado.

El tema en ese respecto es que no existe una contabilidad detallada de lo que se suministra en ese canal de consumo, bien o mal, semanalmente, se reporta cuánto se exporta o cuánto se muele o cuánto se dedica para la fabricación de etanol, pero nadie informa cuánto se utiliza progresivamente en el alimento balanceado y ese consumo finalmente es deducido por diferencia una vez que se tienen los inventarios trimestrales. El tema es que no queda espacio para supuestos y, men, este último reporte el USDA nos deja bien cubicado el silo, si me permites la expresión.

Producto de todo ese rollo anterior, el resumen rápido y la frialdad de los números nos dejan un sabor bajista para los precios agrícolas. Los norteamericanos han multiplicado sus existencias y eso, honestamente, alcanza para ser muy paciente si a la compra de insumos agrícolas te dedicas.

La demanda en el mundo no deja de crecer, eso no lo dejamos de lado; sin embargo, el abasto se ha multiplicado y ese abasto ha dejado estacionados los precios de los commodities agrícolas que no pueden más que lateralizar con una cierta inclinación bajista. Los especuladores están bastante cargados a la apuesta bajista, imagina que tienen posiciones vendidas equivalentes a más de 26 millones de toneladas de maíz, imagina que ése es casi el total de la producción de México y, si seguimos ampliando el ángulo de visión, nos daremos cuenta de que los americanos produjeron casi 371 millones de toneladas de maíz; los chinos casi 216 millones; los europeos cerca de 60 millones, y en Sudamérica justo ahora size están cocinando potencialmente 95 millones en Brasil y 42 millones en Argentina.

Sobre esto último diremos que Sudamérica tiene temas pendientes en términos climáticos, esos lares están justo en el corazón de su verano y, si hay que decirlo rápido y fácil, los brasileños estarán sembrando el maíz tardío o zafrinha, una vez que hayan levantado la soya. En ese sentido, la cosecha de soya empieza a tomar fuerza dejándonos ver nuevamente un cosechón que posiblemente llegará a los 113-114 millones de toneladas.

El clima no está tan mal, en esta zona, tal vez el sur de Brasil es la zona más lastimada por falta de agua, pero lo demás está bastante decente, hay que decirlo. Lo mismo no se puede decir de Argentina: la falta de agua es bastante evidente, queda aún mucho por sembrar pero no se puede avanzar en esa labor sin algo de lluvia, lo sembrado temprano empieza también a lastimarse y, honestamente, ser muy optimista es lo único que resta para los productores de esa zona austral.

Sobre Argentina diremos que no se están haciendo más grandes los cultivos; sin embargo, con Brasil a todo galope la cosa cambia y se compensa.

Así pues, con todo lo anterior, diremos que los mercados bajistas se mueven lento y los alcistas muy rápido. éste es un mercado bajista, sin duda. La demanda no para y crece; no obstante, el abasto se acumuló muy rápidamente y, básicamente, la naturaleza está castigando al productor con grandes producciones. Irónicamente.

Los especuladores tiene sendas apuestas bajistas, pero eso puede ser un juego perverso y, si algún agente externo o geopolítico juega en contra, podrían correr a recortar sus riesgos y hacer una estampida de compras. Lo anterior no cambiaría el orden de lo fundamental: seguiríamos siendo bajistas, pero el precio podría dar bastantes bandazos y hacer amplia volatilidad.

Finalmente, no descartes todo eso que no te puedo citar aún, pero que cuando suceda te voy a poder explicar con lujo de detalle. Eso que hará que cambie el orden de lo establecido y que nos tendrá al filo de la butaca. Cosas como la negociación del TLCAN, las elecciones en Brasil, las propias en México y las intermedias en EU.

Por cierto, ¿ya viste que el presidente Trump sigue en la Casa Blanca? Bueno, pues piensa que eso no va a cambiar, así que a hacer estrategia de largo plazo. Los norteamericanos en el medio oeste están muy preocupados con las negociaciones del TLCAN, no quieren perder un mercado tan bueno y vigoroso como el mexicano y, si viste los números anteriores referentes a producción, se puede hacer origination en Sudamérica de granos y oleaginosas.

Ponte atento y que este Año Nuevo te venga vida nueva, administra bien tus riesgos. ¿Estás en buenas manos?

Ánimo y feliz 2018.

*A&A Antonio Ochoa