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Morelos: El amor a la tierra

ERNESTO ADALBERTO. LA UNIÓN DE MORELOS.

Ancestralmente Morelos ha estado ligado a la tierra, esta relación es un elemento esencial de nuestra identidad. Tan importante como salvaguardar los espacios naturales, con parques o reservas, es preservar los espacios agrícolas para preservarlos del caos “urbanizador”. Los cultivos de diversos productos son parte de nuestro paisaje.

MILPA

La milpa es el cultivo mesoamericano por antonomasia, modelo extraordinario fruto de la sabiduría indígena, provee la dieta esencial del pueblo de México, conjuntando el cultivo de maíz, frijol, calabaza y variedades de chiles y quelites.

Además de las cualidades alimenticias de los productos de la milpa destaca la interrelación que lo distingue. El Dr. Eduardo Quintanar Guadarrama señala: “el frijol le brinda nitrógeno a la tierra, la calabaza se extiende cortándole el paso a cualquier otra planta que quiera competir con el maíz y alrededor del tallo de éste último se enreda el frijol”.

Un campo vecino a la Hacienda de el Hospital se prepara para la siembra, la belleza de los surcos abraza a un islote semejando un corazón de roca volcánica con cactus, como aquel de Tenochtitlan.

LOS BELLOS ARROZALES

El arroz morelense es reconocido por su gran calidad. Algunos productores de otros estados intentan engañar a los consumidores usando el nombre de Morelos, pero no hay comparación con el cosechado por los campesinos que han logrado la denominación de origen para el cultivado en nuestra tierra.

Las primeras semillas llegaron de Europa y después se incorporaron especies asiáticas, vía las Filipinas. Su cultivo es de gran belleza, en Bali son un atractivo turístico. Los campesinos morelenses son creadores de surcos que resultan verdaderas instalaciones artísticas con esgrafiados de verde y agua.

Infortunadamente los campos de cultivo decrecen año con año, hasta que reconozcamos la necesidad de que las actividades agrícolas sean reconocidas como áreas de reserva estratégica… y estética.

EL NOPAL NO ES UN CUENTO CHINO

Si usted viaja a Tlalnepantla y Tlayacapan, disfrutará el paisaje de ordenados cultivos de nopal. Aún cuando ha cambiado usted seguramente verá la estética manera en que se empaca el nopal pues este se cosecha todo el año,

El nopal además de surtir al mercado nacional, se ha convertido en producto de exportación a Europa y Asia, donde cada día es más apreciado.

Si queremos proponer la idea de visitar campos de nopal los chinos ya se adelantaron. Lo usan para comer, hacer licor, cerveza, salsas, vinagre, tallarines, fideo, cápsulas, cremas, etc.

Los chinos dicen en el internet “Un vegetal tan excelente como el nopal vale la pena introducirlo para ser cultivado en beneficio de los chinos. Por esta razón el Ministerio de Agricultura de China decidió en 1998 importarlo como un importante proyecto agrícola. (ya tienen 1800 hectáreas cultivadas) ¿Nos quedaremos como el chinito?

LA AVENA

Cuando se llega a tierra morelense en el invierno, viniendo de la ciudad de México, se pueden ver las formaciones de mogotes o gavillas de avena forrajera que se incorporan bellamente al paisaje.

La avena forrajera ocupa el tercer lugar como forraje en México, la de Morelos atiende la demanda de ranchos ganaderos y de las caballerizas del Ejercito Mexicano.

Dado que se trata de un cultivo de clima frio Huitzilac y Tlalnepantla son los municipios morelenses que la trabajan.

LA DULCE CAÑA DE AZUCAR

La historia de Morelos está ligada a la producción de caña de azúcar Su cultivo lo inició Hernán Cortes, durante el virreinato en Morelos hubo más de treinta haciendas azucareras que fueron una de las bases de la economía novohispana.

Morelos a principios del siglo XX llegó a ser el tercer productor de azúcar en el mundo, después de Puerto Rico y Hawai.

Las malas condiciones sociales de la haciendas azucareras fueron una de las causas de la revolución de 1910 encabezada por Emiliano Zapata. En veinte de los 33 municipios de Morelos se ha cultivado la caña de azúcar y durante siglos su quema hacía llegar sus cenizas hasta Cuernavaca.

 

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