Meter Rosset es un agroecolista estadunidense, doctor en su campo y asesor de Vía Campesina, una organización de agricultores y campesinos fundada en 1992, con representación en 37 países a nombre de 69 asociaciones de Europa, América Central y América del Norte, incluido México, que aboga por la soberanía alimentaria, reforma agraria y desarrollo rural. Rosset es también investigador del Centro de Estudios para el Cambio en el Campo Mexicano (CECCAM) y co-coordinador de la Red de Investigación-Acción sobre la Tierra (www.acaoterra.org). Entrevistado por la publicación brasileña en la red Unisinos (IHU On-Line), Rosset atribuye a tres décadas de acuerdos de libre comercio y políticas neoliberales la actual crisis alimentaria en el planeta, “al desmantelar la capacidad de la mayoría de los países de producir su propia comida”. Esta sería para él una causa de largo plazo. En el corto, la más importante para explicar el alza mundial en los precios de los granos es la entrada de capital financiero especulativo en los mercados futuros de commodities (materias primas). De acuerdo con Rosset, 61% de todos los contratos futuros de trigo en EU está actualmente detenido por fondos (de riesgo) multimercados; fondos que han “descubierto” el commodities trading (comercio de bienes) luego del colapso del verdadero mercado estatal en EU y “están en búsqueda desesperada de nuevas áreas de inversión”.
Dichos fondos, agrega, “viven de la volatilidad de los precios, extraen sus lucros de las oscilaciones del mercado, y están hoy inflando la ‘bola’ de las commodities, que está dejando a la alimentación fuera del alcance de las personas pobres en todo el mundo”.
El experto pronostica que cuando la bola de los precios eventualmente entre en colapso por “la ley de gravedad”, más agricultores en todo el mundo habrán desaparecido.
Rosset defiende la teoría de que cada país debe ser responsable por la alimentación de su propio pueblo, en contra de las políticas promovidas por el FMI y el Banco Mundial que obligaron a la mayoría de los países a vender su reserva pública de granos y a privatizar sus empresas exportadoras de materias primas.
Crítico de la producción transgénica, Rosset aboga por “políticas de soberanía alimentaria” para evitar futuras recesiones de alimento e incluye en la misma la protección de los mercados nacionales de alimentos de los internacionales, incluido los de capital especulativo y competencia desleal; y la reconstrucción de la capacidad nacional de producción de alimentos de la agricultura familiar y del campesinado, vía reforma agraria y garantía de precios, créditos y otros productos. |