Según datos ofrecidos por el departamento de agricultura estadounidense el pasado viernes, la lectura en lo fino nos muestra que si bien la producción estadounidense será enorme, la demanda también crece significativamente y eso sin considerar lo que las urracas (analistas) tanto claman sobre el mayor uso real de maíz para etanol y el subcálculo integral de la demanda, ángulos que definitivamente tienen un efecto de resta a la hora de calcular inventarios finales. El maíz está en una espiral bajista de corto plazo; sin embargo, parece que en esta suerte el mayor potencial productivo ya está en la mesa y a la demanda se le está subestimando.

seguramente te estarás preguntando las razones que tengo para ofrecer dicho planteamiento y para no aburrirte ni abusar del espacio, digamos que Brasil no está en sus mejores tiempos de producción maicera y su saldo exportable no es tan alto; Argentina es una catástrofe y no me refiero al espacio actual en términos de lo político y económico, a los argentinos, como sabes, los castigó una sequía tremenda y eso los margina de ser agresivos a la venta de maíz, lo mismo pero sin tanta astringencia sucede en Ucrania y así puedes seguir descartando potenciales abastecedores de grano hasta que el último recurso quede en la zona de EU.

Quien sin duda tiene grano, pero también tiene que cargar con el abasto global en primera línea. De momento queda apropiado decir que el balance de inventarios finales divididos por la demanda no es holgado y esta métrica se usa para ver la asignación real de producto a ser consumido por usuario. Al hacerse esta comparativa, tenemos una idea clara sobre el potencial real del abasto en referencia a la necesidad de producto y si ya estamos en esa línea para ponerle un contraste, la soya está en otra liga distinta, para la soya las cosas son muy diferentes por el inventario final de EU.

Y en general del mundo creció dramáticamente, y si a eso le sumamos la discordia comercial entre Washington y Beijing, entenderemos que a los estadounidenses se les desapareció un cliente que en tiempos buenos compra al menos 30% de su producción, no es cosa menor y en este ajo estamos. Grandes producciones, un ambiente comercial astringente y el cambio de orden que pudiera ser definitivamente detrimental.

Demos un paso atrás por un segundo y tratemos de darle contexto a este tema comercial. si nos vamos a las épocas de los gloriosos 80, no nada más se llenaba el espacio musical con Madonna o MC Hammer o AHA.

En los tiempos de Flans y Timbiriche, Estados Unidos le impuso un embargo comercial a Rusia y le dejó de vender granos, en ese entonces los rusos necesitaban grano importado sí o sí, y al dictar la negativa de venta, los estadounidense no contaban con los argentinos que no obedecieron la instrucción y le surtieron la tienda a los rusos. ¿qué paso después?

Bueno, pues los estadounidenses le surtieron al mundo lo que Argentina dejo de suministrar, y los argentinos le suministraron a los rusos lo que los estadounidenses les dejaron de surtir, el efecto neto fue neutro, las hojas de oferta y demanda no cambiaron, lo que cambió fue el arbitraje, eso al menos a primera luz porque en efecto, los rusos cambiaron de estrategia y se concentraron en la promoción de su producción, no podían seguir siendo tan vulnerables y el cambio de timón creó el efecto ruso en el que hoy son los mayores exportadores mundiales de trigo… así de fácil. Lo anterior llevado a nuevas dimensiones nos hace pensar que China va a tener que morder la bala con la soya estadounidense a 25% de arancel; su idea lógicamente será la de usar lo menos posible, con la intención de intentar hacer el trampolín de compras de Brasil a Brasil entre ciclos agrícolas, cosa que lógicamente es complicada. de momento, los brasileros están dedicados a China mientras los estadounidenses tratan de levantar órdenes del mundo, para ese efecto está muy cerca de los estadounidenses y muy lejos de dios según lo versaba al exiliarse el general Díaz, pero no es el tema de México en este momento porque lo que está sucediendo con China genera un mundo de oportunidades. si esta guerra comercial se agudiza, los chinos tendrán que diversificar su compra y ya están de lleno hablando con los rusos y ucranianos para hacer florecer esta franja de no menos de 17 millones de hectáreas arables que entre estas últimas dos naciones existe. los chinos buscan abasto alternativo, mientras también tratan de cambiar las dietas alimenticias, menos soya es la misión y una vez que esto suceda sin duda tendrá una afectación que cambie el orden de la demanda mundial. El mercado buscará reducir superficie sembrada con soya y eso implica más maíz, más trigo, más algodón.

Esta guerra comercial en un año de abasto multiplicado le va a doler al agricultor estadounidense y eso es lo que busca China: darle un mensaje íntimo a los que en su momento votaron por Trump. El apoyo sigue, pero si duele más la cartera algo debe cambiar, y antes de que cambien de presidente, cambian la estrategia, así que todo lo que es bajista, pudiese ser alcista si se hace el humo blanco y habemus comercio.

¿Te das cuenta qué agitada está la agenda de precios? Bueno, pues, bájate de ese tren y súbete al del valor por encima de riesgos, amarre de márgenes y administración integral de riesgos, en eso te podemos ayudar. La pregunta final es: ¿estás en buenas manos?  Ánimo.