Inicio | Quiénes Somos | Directorio | Contáctenos | Ubicación
Info RuralDirector General: Eduardo Goycoolea Nocetti.
Info RuralSubdirectora: Julieta E. Rocha Hernández.
Twitter Facebook RSS
Info Rural

Senado de la República / Ciencia y Tecnología
2 de diciembre de 2009

Piden promover e incentivar el desarrollo tecnológico y la innovación de procesos productivos del sector agrícola orgánico en las regiones indígenas del país

     
                       
 Imprimir

GACETA PARLAMENTARIA. 1 de diciembre de 2009... Del Senador Adolfo Toledo Infanzón, del Grupo parlamentario del Partido Revolucionario Institucional, la que contiene punto de acuerdo por el que se exhorta al titular del Ejecutivo Federal a promover e incentivar el desarrollo tecnológico y la innovación de procesos productivos del sector agrícola orgánico en las regiones indígenas del país.

PROPOSICIÓN CON PUNTO DE ACUERDO POR EL QUE EL SENADO DE LA REPÚBLICA EXHORTA AL TITULAR DEL EJECUTIVO FEDERAL PARA QUE, EN SU CALIDAD DE PRESIDENTE DEL CONSEJO GENERAL DE INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA, DESARROLLO TECNOLÓGICO E INNOVACIÓN, PROMUEVA E INCENTIVE EL DESARROLLO TECNOLÓGICO Y LA INNOVACIÓN DE PROCESOS PRODUCTIVOS DEL SECTOR AGRICOLA ORGÁNICO EN LAS REGIONES INDÍGENAS DEL PAÍS, A FIN DE INCREMENTAR LA PRODUCTIVIDAD Y LA COMPETITIVIDAD DE LAS COMUNIDADES DEDICADAS A ESA ACTIVIDAD EN DICHAS ZONAS, A CARGO DEL SEN. ADOLFO TOLEDO INFANZÓN, INTEGRANTE DEL GRUPO PARLAMENTARIO DEL PARTIDO REVOLUCIONARIO INSTITUCIONAL.

HONORABLE ASAMBLEA:

El suscrito, ADOLFO TOLEDO INFANZÓN, Diputado integrante de la LXI Legislatura de la H. Cámara de Diputados, de conformidad con lo previsto por los artículos 58 y 59 del Reglamento para el Gobierno Interior del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos, somete a la consideración del pleno la siguiente proposición con punto de acuerdo, al tenor de las siguientes:

CONSIDERACIONES

Sin lugar a dudas, rubros como la ciencia, tecnología, innovación y educación contribuyen de manera exponencial al desarrollo económico y social de los pueblos; de ahí la necesidad de impulsarlos como medios fundamentales para alcanzar el desarrollo sostenible de las sociedades, resultando imprescindible así en la agenda de cualquier país.

Pero la importancia se vuelve aún mayor justo en el momento en que una nación evidencia o da claras muestras de atraso en cualquiera de estos aspectos, principalmente en ciencia y tecnología, en perjuicio de su propia población; tal y como sucede actualmente en nuestro país, toda vez que la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), en su estudio "Panorama Social de América Latina 2009", proyecta que la pobreza en la región aumentará 1.1%, y la indigencia 0.8% con relación al 2008, con lo cual se pronostica que algunos países, como el nuestro, experimenten incrementos en los niveles de pobreza e indigencia superiores al promedio, debido a la reducción del Producto Interno Bruto (PIB) y al deterioro de la situación de empleo y salarios.

Así las cosas, es indudable la importancia que tiene para nuestro país invertir más recursos públicos en aspectos como la innovación y desarrollo tecnológico en áreas prioritarias para el fortalecimiento de nuestra débil economía, tal y como es el caso del sector agrícola orgánico; sobre todo si tomamos en cuenta que dicha actividad se efectúa, en su mayoría, en las regiones indígenas del país, y, por ende, en las más pobres de México.

Ciertamente, la innovación se ha convertido en un tema central de la agenda del crecimiento y el desarrollo en el mundo, en particular en América Latina y México, lo cual se puede explicar por diversas razones; en primer lugar, porque luego de más de dos décadas de reformas estructurales, las tasas de crecimiento en el conjunto de la región siguen siendo relativamente bajas, debido en buena medida a un escaso desarrollo tecnológico, pero sobre todo a una escasa innovación. En segundo lugar, porque la innovación está estrechamente relacionada con las mejoras en la competitividad y la productividad; de tal suerte que, la competitividad depende en buena medida de la capacidad de las empresas de innovar y con ello de generar condiciones que les permitan tener éxito en los mercados globales y locales.

Diversos estudios han demostrado que una de las causas fundamentales de las bajas tasas de crecimiento se debe a la falta de conocimientos y la capacidad de innovación. Sin lugar a dudas, la escasa inversión en ciencia y tecnología y la excesiva dependencia en la simple transferencia de tecnología se han convertido en factores que han impedido detonar el crecimiento de manera sustentable. Dicho de manera más simple, si se quiere impulsar el crecimiento se debe generar una política pública orientada a fomentar la innovación, principalmente en aquellas áreas que más requieren de un crecimiento económico y social.

Así las cosas, es indudable que la intervención del Estado debe de ser tal que permita crear un ambiente favorable a las acciones de innovación, mediante la eliminación de trabas regulatorias y administrativas; favorecer los mecanismos de información; establecer incentivos económicos para los agentes que participen de manera directa y exitosa en actividades de innovación, así como generar las condiciones institucionales que faciliten la vinculación entre los centros de generación de conocimiento científicos y tecnológico con el sector productivo nacional.

Por ello, la intervención del Estado debe responder a los objetivos de una política pública bien definida y que tenga mecanismos claros de evaluación en sus programas. En suma, se requiere de una constante vinculación entre la investigación científica y el sector productivo en aras de generar mayores oportunidades de desarrollo económico, lo que finalmente se traducirá en bienestar social para nuestra población. Según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo del Instituto Nacional de Geografía y Estadística (INEGI), para septiembre pasado el desempleo en el país había agrupado a 2.93 millones de personas, lo que significa que en el lapso de un año la cifra aumentó poco más de un millón, pues tan sólo tres meses, de julio a septiembre, otros 560 mil mexicanos perdieron sus puestos de trabajo.

En consecuencia, como podemos observar, estas cifras contrastan con las recientes afirmaciones del gobierno federal, quien anunció que la economía estaba en proceso de recuperación. Sin embargo, la timidez de las acciones del gobierno del “empleo” para paliar los efectos de crisis económica, recientemente advertida por el Premio Nobel de Economía, aunado a la falta de dinamismo del empleo pone en riesgo esta expectativa, han provocado una reducción en el ingreso y el gasto ejercido por las familias, lo que finalmente merma el crecimiento económico del país.

Por si esto fuera poco, un reciente estudio de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), sostiene que nuestro país ocupa el mayor nivel de desigualdad y pobreza entre los treinta países miembros de dicha Organización, toda vez que la desigualdad de ingresos de los hogares mexicanos disminuyó más que en cualquier otro país de la OCDE, al pasar el ingreso medio de 10% de la población más pobre a menos de mil dólares, entre la que se encuentra aquella de Estados como Oaxaca, Guerrero o Chiapas, que en su conjunto representa el 75.6% de los poco más de 6 millones de habitantes indígenas de toda la República mexicana.

Así las cosas, consideramos oportuno exhortar al Titular del Ejecutivo Federal a que establezca los programas necesarios que promuevan e incentiven el desarrollo e innovación tecnológica en el sector agrícola orgánico, principalmente en aquellas zonas del país con alta densidad demográfica indígena, al ser dichas comunidades las principales zonas dedicadas a esta actividad productiva, pero paradójicamente las más pobres del país.

En efecto, es importante estimular la investigación e innovación tecnológica en este sector porque la agricultura orgánica en México se encuentra vinculada con los sectores más pobres del ámbito rural; porque el 98.5% del total de productores orgánicos son pequeños productores, con 2 hectáreas de cultivo en promedio, y por lo general agrupados en organizaciones campesinas; además, porque este sector cultiva el 84% de la superficie orgánica de México y genera el 69% de las divisas; pero, sobre todo porque los grupos más marginados y desprotegidos de todo el país, es decir, los grupos indígenas, representan alrededor del 50% de los productores orgánicos en México; entre los que se encuentran: mixtecos, cuicatecos, chatinos, chinantecos, zapotecos, tlapanecos, tojolabales, chontales, totonacos, amusgos, mayas, tepehuas, tzotziles, nahuas, otomies, tarahumaras y tzetzales, entre otros.

Finalmente, no podemos soslayar las advertencias del Banco Mundial, quien sostiene que el desempleo de 3 millones de personas, en el 2009, será uno de los retos emergentes que tendrán que enfrentar México y seis países más de América Latina en la post-crisis. En tal virtud, es necesario impulsar los diversos sectores productivos de los grupos y comunidades indígenas de nuestro país, a fin de potenciar su desarrollo económico y, por ende, el de México.

Por todo lo anteriormente expuesto, y con fundamento en los artículos 58 y 59 del Reglamento para el Gobierno Interior del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos, sometemos a la consideración de esta Honorable Asamblea, la siguiente proposición con:

PUNTO DE ACUERDO

ÚNICO.- El Senado de la República exhorta al Titular del Poder Ejecutivo Federal para que, en su calidad de Presidente del Consejo General de Investigación Científica, Desarrollo Tecnológico e Innovación, promueva e incentive el desarrollo tecnológico y la innovación de procesos productivos del sector agrícola orgánico en las regiones indígenas del país, a fin de incrementar la productividad y la competitividad de las comunidades dedicadas a esa actividad en dichas zonas.

A t e n t a m en t e,

SEN. ADOLFO TOLEDO INFANZÓN

Salón de sesiones de la Cámara de Senadores, 26 de noviembre de 2009.

SE TURNÓ A LA COMISIÓN DE CIENCIA Y TECNOLOGÍA.



 
 

Regístrese a nuestro Newsletter

Si desea recibir las novedades de este sitio, registre su dirección de correo electrónico: