domingo , 18 noviembre 2018
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Tala ilegal una constante en Quintana Roo

QUINTANA ROO HOY.

El mercado asiático está muy interesado y realiza muy buenos pagos por la madera de la península de Yucatán.

CHETUMAL, Quintana Roo. El mercado asiático está muy interesado y realiza muy buenos pagos por la madera de la península de Yucatán, el quitar algunas de estas especies importantes para el área, genera una pérdida en la región y cambia la conexión forestal del sitio, cedro ya hay poco por el uso que se la ha dado durante mucho tiempo, de manera natural ya no es tan común, por lo que hay sitios que lo siembran en especies de cultivos, informó Ricardo Gómez Lozano, director regional de la Áreas Naturales Protegidas (ANP) de la península de Yucatán y el Caribe mexicano.

“Por lo general son ejidatarios los que buscan sacar provecho de este recurso natural para el comercio donde la vigilancia no existía, pero ahora andan con más cautela, años atrás era común ver como sacaban cargamentos de maderas preciosas de especies como ciricote, caoba, cedro, lo que ahora les resulta más complicado”, indicó.

Hace tres años atrás de manera ilegal se extraían 120 mil metros cúbicos de madera, algo que ya están atenuando con el programa de conservación y preservación en los ejidales, sin embargo, la tala clandestina sigue latente a pesar que las autoridades han ejercido más presión sobre la tala ilegal de manglares y de maderas duras y preciosas, los grupos de cortadores furtivos son más precavidos para realizar la actividad.

Caja de datos “Mercado Negro”

En junio pasado la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) clausuró más de dos mil 200 metros cuadrados en dos predios en el polígono del Área Natural Protegida “Parque Nacional Tulum”, entre los árboles que se encontraba estaba el chicozapote ideal para artesanías y jabín, muy apreciada para programas de reforestación por ser considerada una especie multiusos.

De acuerdo a datos de la Comisión Nacional Forestal (Conafor), así como la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), cada año en el estado,  se evalúan un promedio de 100 solicitudes para cambio de uso de suelo, tanto para la inversión turística, construcción de viviendas, agrícola o pecuaria.

Alfredo Arellano Guillermo, titular de la Secretaría de Ecología y Medio Ambiente, comentó que en el sur del Estado es la zona más golpeada porque es donde se encuentra la mayoría de la selva alta del estado, sobre todo, en  la zona maya, Kantunilkín y Bacalar, aunque la tendencia negativa de deforestación se ha logrado frenar.

“Se hacen labores para proteger el ecosistema con la nueva Ley de Desarrollo Forestal Sustentable, no se permite que se realice el cambio de uso de suelo de forestal a agrícola o pecuario, por lo que es un buen punto ya que en las selvas se realizarán actividades productivas sin afectar su conservación e incluye el manejo forestal comunitario como instrumento de política pública”, indicó.

Con ello se busca regular y fomentar el manejo integral y sustentable de los territorios forestales, la conservación, protección, restauración, producción, ordenación, cultivo, manejo y aprovechamiento de los ecosistemas forestales del país y sus recursos.

A pesar de ello Quintana Roo no se contempla como una de las entidades con mayor saqueo de madera en el país. De acuerdo con un informe de la Profepa, Michoacán, Oaxaca y Chiapas, respectivamente son los más afectados.

México mantiene una política integral en el cuidado de sus bosques, tanto en el combate frontal a la tala ilegal, como la reforestación y restauración de suelos con el objetivo de disminuir la pérdida de superficie forestal y la recuperación de los bosques.

De acuerdo a la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura en sus reportes de “Evaluación de los recursos forestales mundiales”, la pérdida promedio anual de superficie forestal arbolada en México pasó de 190 mil 400 hectáreas por año en el período 1990-2000, a 91 mil 600 hectáreas, en el período 2010-2015, lo que representa una recuperación del 51 por ciento.

 

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