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El cacao blanco tiene una cubierta que se colorea de verde a amarillo. FOTO: JAVIER JARQUIN

Toltepec: el sueño del rescate del cacao blanco en Oaxaca

CARLOS JAVIER. NVI NOTICIAS.

SAN RAFAEL TOLTEPEC, SAN PEDRO POCHUTLA, Oaxaca. Un río de oro se abre paso entre la selva de los municipios de Pochutla y Pluma Hidalgo, donde campesinos trabajan en la producción de cacao blanco para elaborar chocolate, el alimento que enamoró a la nobleza de las civilizaciones de Mesoamérica y que con su color claro e inigualable sabor, busca colocarse como producto representativo del estado.

El grano único y blancuzco de este fruto es valioso, desde hace más de tres mil años, cuando las semillas no eran consumidas por cualquiera y su valor no era monetario, sino un símbolo de pertenecer a los herederos de la soberanía y la civilización de aquel milenio.

El fruto ancestral, el cacao blanco que bebieron emperadores de Mesoamérica, podría volver a producirse sustentablemente. FOTO: Javier Jarquín.

Recuperando el cacao blanco

Ahora, su riqueza yace en las propiedades ancestrales, en el esfuerzo y la iniciativa de los ciudadanos y agricultores costeños por recuperar las hectáreas de los frutos encarnados que brotan del tronco del cacaotero; tal es el caso de Guadalupe Vásquez Altamirano, habitante y productor de Toltepec, que después de 20 años de trabajo comenzó a vislumbrar su sueño chocolatero, la recuperación de los genes del cacao blanco y el inicio de una producción estable.

Producción Nacional de Cacao

1% Oaxaca, Guerrero y Veracruz

30% Chiapas

69% Tabasco

Para llegar hasta la agencia municipal de San Rafael Toltepec, uno se debe desviar de la carretera federal 175 (la que se dirige a Puerto Ángel) y tomar una terracería inmersa en una zona húmeda, pero con una vasta cantidad de sombra producida por miles de colosales árboles de caoba, granadillo, ébano y una muy visible familia de decenas de bambús separados por menos de 30 centímetros; aquí es el hogar, paraíso y espacio de trabajo de don Lupe.

Entre la descomunal vegetación, el parloteo de miles de aves, cigarras y la molestia causada por el picoteo de los zancudos hambrientos, el productor de 52 años de edad comentó su proyecto más importante: la recuperación genética del cacao blanco y el inicio de talleres e iniciativas para que los habitantes conciban a la producción como una fuente del sustento económico familiar.

El cacao, con mejor precio

“En el mercado internacional, el que mejor precio tiene es el cacao blanco; desde hace dos décadas impulso mi rancho con este fruto por el bajo precio que tiene el café en el mercado; hace como 30 años hubo una diversificación de cultivos en estos predios y actualmente le saco más provecho al cacao”.

Don Lupe mencionó que al abrir los frutos del cacao revisa las semillas para ver cuáles aún conservan el blanco en los granos; “estos son los genes del cacao blanco, los frutos de tabasco son una cruza de los forasteros y criollos (tipos de cacao); yo retiro las semillas blancas para preservar el gen que se está perdiendo”.

Guadalupe Vásquez Altamirano, productor de cacao de Toltepec por más de dos décadas. FOTO: Javier Jarquín.

“La hoja del árbol de cacao es más rústica y verde, mientras que la otra es lisa; al cortar la mazorca, todo el cacao es blancuzco -no café, ni morado u oscuro-, yo divido en tres el fruto para analizar el centro y echar en mi semillero los granos que cumplan las características”, comentó el productor de la Costa.

“Yo quiero regresar a la historia; México tiene la fama de que aquí nació el cacao criollo, pero éste da muy pocas mazorcas y la semilla ancestral que pueda prevenir es mínima, pero si revisas los granos del interior puedes recolectarlas; si logramos regresar al antiguo cacao, estamos conociendo la historia y cultura de México”.

Nulo apoyo oficial

Vásquez Altamirano mencionó que obtuvo los granos del deseado fruto con la minuciosa inspección de más de mil 250 árboles de cacao que posee en un predio de aproximadamente dos hectáreas, de los cuales pudieron rescatar mil 740 plántulas de cacao blanco, de unas tres mil que intentaron plantar.

“Por la falta de recursos no pudieron darse todas; con las que tengo está calculado el tiempo de cuidado y de transplante; así, las plántulas que sí dieron podré cosecharlas en el mes de junio, que es cuando llueve por aquí”.

Las plántulas del cacao blanco, pequeñas esperanzas para conservar el gen endémico. FOTO: Javier Jarquín.

Además del nulo apoyo económico estatal y federal, don Lupe mencionó que la escasez del agua, los hongos en plantaciones, las epidemias de pulgones y la enfermedad del machete (cuando se pudren los frutos por cortar mal el árbol), son las principales adversidades para la producción.

Bebida de dioses

“Con la diversificación de cultivos (en 1987) comenzaron diez productores en la comunidad; varios se dieron cuenta de los resultados y el beneficio económico que trae a las familias y a la agencia el comercio del cacao”, dice don Lupe, quien es de los primeros que inició con este proyecto y actualmente afirmó que más de la mitad de la población (aproximadamente 500 habitantes) se dedica a la producción de este fruto.

“Aquí hay una coperativa (Unión de Productores de San Rafael Toltepec) que se dedica a la transformación del cacao, pero no lo hace con azúcar, sino con panela o piloncillo para así respetar la calidad de la salud de las personas; esa mezcla la producimos y la vendemos en los mercados orgánicos de Huatulco, Puerto Escondido y otros lugares céntricos del turismo de la zona”.

Para el productor de 52 años de edad, lo que hace falta en la comunidad son talleres y capacitaciones para que el cacao producido en la zona sea de calidad; “prefiero la calidad del chocolate y su sabor, a una producción de grandes proporciones; al final, quien va a quedar mal es quien lo cosecha”, comentó el productor sobre las condiciones propicias para producir el valioso alimento de los dioses y bebida de antiguos emperadores.

El cacao blanco, después de fermentado, se seca bajo el sol. FOTO: Javier Jarquín.

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