En los últimos años, la agricultura para México se ha convertido en una especie de gallina de los huevos de oro.

El comercio agrícola México- Estados Unidos, es la gran historia de éxito en el Tratado de Libre Comercio Norteamericano (TLCAN) y podría seguir siéndolo  con el Tratado México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC).

Las cifras son elocuentes. El valor del comercio bilateral agrícola (México-Estados Unidos) supera los 50,000 millones de dólares. México registra un superávit de 12,000 millones de dólares. Ambos países se han beneficiado mutuamente.

Tan solo en el periodo enero-diciembre de 2020, las exportaciones agroalimentarias generaron ingresos a México por 39,525 millones de dólares, lo que equivale a un crecimiento de 5.19% en comparación con 2019.

El sector agropecuario en medio de la peor crisis sanitaria y económica del país, y de los recortes sectoriales que realizó el gobierno mexicano registró  un aumento a tasa anual de 39.92%, en el saldo de la balanza comercial de productos agroalimentarios.

La pregunta hoy día es si el gobierno mexicano tendrá la voluntad de mantener y fortalecer a la gallina de los huevos de oro, o por el contrario, comenzará a maltratarla.

En la primera etapa del acuerdo comercial, el intercambio comercial agrícola no estuvo exento de presiones proteccionistas desde Estados Unidos a México y a pesar de ello, los productores mexicanos demostraron enorme competitividad. En el inicio de la segunda etapa del tratado comercial, se registran presiones de ambos lados de la frontera.

Paradójicamente, desde México se observan decisiones gubernamentales que no están basadas en la ciencia, sino en un rechazo meramente ideológico. El ex jefe de la negociación técnica del  TLCAN, Kenneth Smith, advierte que en el sector agroalimentario mexicano se han registrado violaciones al T-MEC.Y entre las más destacadas están las que se refieren al Glifosato y al maíz transgénico.

Y en un caso especial está el  del sector algodonero de México, ya que la producción nacional se está desplomando en más del 35%, debido a la prohibición gubernamental de las importaciones de las semillas de algodón transgénico.

Es un tema que está generando crisis.

Refiere -el ex negociador- que la Semarnat desde el año 2019, prohibió la importación de semilla mejorada de algodón de EU. Esta semilla es transgénica y se importa desde 1996.

Su uso ha permitido duplicar el rendimiento de la siembra de algodón y colocó a México en el 9 lugar como productor mundial.

La importación de esta semilla está controlada y regulada por la ley de Bioseguridad y organismos genéticamente modificados.Se trata -dice Smith- de una decisión no basada en ciencia, sino en el rechazo ideológico a todo lo transgénico.

Con esta decisión se está violando al T-MEC y dándole un balazo en el pie al sector porque afecta a productores y la cadena textil.

Ya comenzaron las reacciones con una carta de 19 asociaciones de EU que presentaron a USTR y al Departamento de Agricultura una lista de problemas irritantes con México.

Se espera que en segunda reunión a nivel de secretarios de estado México explique cómo se va a solucionar.

De lo contrario EU podría buscar la solución de controversias e incluso podría tratar de imponer represalias a productos de exportación de México a EU, como son frutas y hortalizas. Así las cosas.