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miércoles , 22 septiembre 2021
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Agricultores dejan de sembrar por miedo a perder la producción

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IVÁN RODRÍGUEZ. EL ECONOMISTA

Productores del estado de Hidalgo y Chihuahua coincidieron que sembrar en esta temporada de sequía ha sido una odisea, ya que reportaron que su producción bajó de 30 a 70% con respecto al 2020.

Agricultores dejan de sembrar por miedo a perder la producción

Reducción en la producción de sus tierras, elegir a qué cultivo darle preferencia, alza en los costos, pagos injustos y dejar sin trabajo a personas que subsisten del campo es lo que viven algunos agricultores en el país derivado de la fuerte sequía que afecta gran parte del territorio nacional.

“Se batalló bastante con el agua, se secaron los ríos, estábamos sacando agua de las pozas. Es la sequía más fuerte que ha impactado en la zona, porque yo nunca había visto que se secaran los ríos. Tanto como perder la siembra no, pero batallar con el agua hace que te baje de 30 a 40% la producción”, describe Genaro Vargas, agricultor del Valle del Metztitlán en Hidalgo.

El productor, también señaló que este año ha sido atípicamente difícil, pues al no existir agua en los ríos de la zona, se incrementa mucho el costo de producción y cuando se logra sacar la cosecha los agricultores se enfrentan a otro difícil problema.

No hay venta. Entonces lo que llegamos a producir se tiene que vender a como lo paguen. Al final no sacas ni siquiera el costo de producción”, lamentó.

El caso más fuerte en la zona, reconoce, es el de laguna de Metztitlán la cual se encuentra prácticamente seca. En ese sitio se almacenaba agua para cultivos en otra zona que se conoce como Barranca Chica.

“Si dios quiere que en esta época de lluvia nos llueva bien y exista bastante escurrimiento, nos podría aguantar hasta marzo o mayo del siguiente año, pero si no pasa eso vamos a tener los mismos problemas o incluso más fuertes”, manifestó el agricultor con más de 50 años de experiencia.

La situación en Chihuahua

En Chihuahua, uno de los estados en donde la situación de sequía es extrema, diversos agricultores han optado por abandonar cultivos y concentrar todo el riego en uno solo, con el que mayores ganancias puedan tener.

Luis Delgado, agricultor de la zona centro del estado explica que trabajar el campo bajo esta situación es prácticamente una odisea, ya que baja la producción por lo tanto la economía de las familias se ve amenazada.

“Es difícil, porque si con 100% de la superficie cultivable batallamos con los acreedores o con quienes tenemos compromisos financieros imagínate hoy con 30% de superficie. Sólo es para sobrevivir; este año así lo vemos como productores”, expresa.

Por su parte, Víctor Velderrain, agricultor de la misma zona señaló que a cada productor, independientemente de lo que siembre, se le otorgan 9 millares de metros cúbicos por hectárea. Este año sólo se dispersaron 2.5 millares.

“Como productor tú tienes que elegir. Por ejemplo: si tienes alguna zona de nogales y si tienes otra para producir hortaliza o forrajes, ésta última no la trabajas porque haces una estimación durante todo el año para saber para qué te alcanza el agua que te dan. Esa agua no te alcanza para nada y te pones a hacer otra cosa”, confirmó el agricultor chihuahuense.

Tanto Víctor como Luis coincidieron que este 2021 será un año de “apretarse el cinturón completamente”, al tiempo que comentaron que de no cambiar la situación para el próximo año, se tendrán que replantear su lugar de trabajo.

Ezequiel Arvizu Barrón, profesor investigador del departamento de Sociología Rural de la Universidad Autónoma Chapingo alertó que existe la posibilidad de que, ante la situación tan apremiante, los agricultores decidan cavar pozos clandestinos.

“Existe la posibilidad, sin embargo lo ideal sería que ellos tuvieran un permiso de extracción ante Conagua porque involucra estudios técnicos muy profundos para ver con cuánta agua dispone el manto freático. En puebla sí ha pasado”.

Sector ganadero

Por otro lado, los productores reconocieron que no sólo la sequía afecta al campo mexicano, también el sector ganadero está viviendo situaciones “catastróficas”.

En Hidalgo, Genaro Vargas explicó que existen ranchos en donde los ganaderos tienen que vender cabezas de ganado para poder adquirir alimento o agua y de esta manera mantener a los que quedan. Y en el sector lechero de Chihuahua la situación es la misma.

“La ganadería también requiere que las presas tengan un nivel óptimo para la extracción del agua. Estudios revelan que por cada cabeza de ganado hay un determinado volumen de extracción y esto no se recupera, por cada kilo de carne se requiere  15,000 litros de agua y no sólo eso el aguacate también requiere deforestar terrenos y grandes cantidades del recurso hídrico”, explicó el investigador de Chapingo.

Siniestradas, más de 300,000 hectáreas de cultivos en el país

De acuerdo con Santiago Arguello, director general de Fomento a la Agricultura, la causa principal del problema es la falta de agua.

Siniestradas, más de 300,000 hectáreas de cultivos en el país

De enero a mayo, según datos del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), que registra la siembra y cosecha de 64 productos como frijol, arroz y maíz, entre otros, se han registrado un total de 361,461.70 hectáreas siniestradas en el país, cifra superior en 365.3% a lo registrado en el mismo periodo del 2020, cuando fue de 77,677.85.

La dependencia federal considera una superficie siniestrada como toda aquella que se sembró y no germinó.

El director general de Fomento a la Agricultura de la Sader, Santiago Arguello Campos, reconoció en entrevista con El Economista que las afectaciones “en su mayoría es por el estrés hídrico”, es decir, la falta de agua para poder regar los cultivos.

Tamaulipas es el estado con más hectáreas reportadas como siniestradas durante los primeros cinco meses del 2021, ya que la entidad registró un total de 328,252.16, muy por arriba de las 13,611.50 documentadas en el mismo lapso del 2020. Es decir, la entidad norteña agrupa el 90% de las zonas afectadas.

En segundo lugar se encuentra San Luis Potosí que contabilizó una pérdida de 17,252.41 hectáreas. En comparación, de enero a mayo del 2020, el estado reportó a la Sader 20,665 hectáreas siniestradas, es decir, tuvo una disminución de 3,412.59 hectáreas.

Nuevo León es el estado que ocupa la tercera posición como la entidad con más pérdidas de cultivos, ya que informó que se perdieron 6,599.50 hectáreas en los cinco primeros meses de 2021 mientras que, para el mismo periodo del 2020, la cifra fue de 579.7.

El cuarto y quinto lugar lo ocupan Tabasco y Baja California respectivamente, la primera entidad registró 2,157 hectáreas siniestradas para lo que va de este ciclo agrícola, mientras que para el mismo lapso, pero del año pasado, reportó 805 hectáreas.

En tanto que en Baja California se reportó, entre enero y mayo del 2020, sólo tres hectáreas siniestradas; para el mismo periodo de este año, en la entidad se reportaron 2,045.73 hectáreas perdidas.

Por otra parte, los estados que presentaron una diminución en el número de hectáreas afectadas entre el año pasado y este fueron: Veracruz, que pasó de 29,602 en el 2020 a 960 para este 2021. Sinaloa de 5,638.40 a solamente 185 y por último, Nayarit de 3,386 reportadas a únicamente 10.

Reconversión productiva

El director general de Fomento a la Agricultura de la Sader, Santiago Arguello Campos, refirió que la situación de pérdida de cultivos no es generalizada.

“La agricultura en el país va bien en este ciclo agrícola, pero hay zonas con difícil panorama. Desde luego estamos, al igual que los productores, preocupados y atentos. El sentido de urgencia no se apaga, nuestro trabajo es planificar estos ciclos y monitorear que se vayan dando las condiciones tanto para su ejecución o en su caso reconversión”, manifestó.

Con base en la información del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera, detalló que hasta el 31 de mayo de este año, la dependencia registró 9 millones 635,754.84 hectáreas sembradas, mientras que para el mismo lapso del año pasado la cifra fue de 9 millones 443,871.39, un incremento de 2.03 por ciento.

Sin embargo, con lo que respecta a la cosecha, la cifra de este año es menor al ciclo anterior. Para el lapso de enero a mayo del 2021, la Secretaría registró 4 millones 891,899.25 hectáreas cosechadas; para el mismo periodo del 2020 la cifra fue de 4 millones 944,682.72 hectáreas, es decir, hay una disminución de 1.06 por ciento.

El déficit de cultivos en algunas zonas del país se ha presentado desde el 2019, reconoció el funcionario.

“Por poner de ejemplo: el maíz en Sinaloa en el 2019 traíamos 557,000 hectáreas y en el 2021 esperamos 518,000 hectáreas, esta diminución se debe a que simplemente no hay la cantidad de riegos disponibles para sembrar y germinar, esas son parte de las afectaciones”, confirmo.

Lo anterior, dijo Arguello Campos, ha motivado a un proceso de reconversión productiva, ya que se comienza a migrar de estas zonas afectadas, reportadas por Comisión Nacional del Agua, al sur-sureste del país “donde hemos generado cierta compensación”.

En algunos estados, como Sinaloa, las afectaciones por la escasez de agua en el proceso de la agricultura se han presentado desde el 2019, de acuerdo con la Sader.

politica@eleconomista.mx

 

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