miércoles , 13 noviembre 2019
Inicio » Carrusel » Al borde de la extinción
La deforestación de árboles en la entidad está empezando a tener consecuencias negativas en algunas zonas. (Foto: El Heraldo de Tabasco).

Al borde de la extinción

JESÚS MANUEL DOMÍNGUEZ. EL HERALDO DE TABASCO.

VILLAHERMOSA, Tabasco. Las modificaciones climáticas, la erosión, la salinización, la pérdida de la biodiversidad coexistente y las inundaciones en la planicie son, desde hace casi ocho décadas, algunos de las principales consecuencias de la deforestación de los bosques y la selva tropical en Tabasco.

De acuerdo con el presidente de la Unión de Silvicultores de Tabasco, Elizandro Pérez Martínez, de la década de los años 40 a la actualidad, la selva tropical en la entidad se redujo de 57 a 10 %, a consecuencia de la actividad agropecuaria.

No hay que olvidar que hacia 1940 inició la gran aventura que tenía como finalidad convertir al estado en un emporio agrícola, para lo que se debió cambiar el uso de suelo en cientos de miles de hectáreas sobre todo en Huimanguillo, Tenosique y los municipios de la Sierra.

Sin embargo, la idea de hacer de Tabasco el “Granero de México”, resultó un gran fracaso puesto que no se cumplieron las metas del proyecto anunciado con bombo y platillos, y lo único que se logró fue perder más de un millón de hectáreas de zonas selváticas.

Lo que hasta ahora ha logrado salvarse de la deforestación, son alrededor de 40 mil hectáreas de manglares, no obstante, que se ha comprobado la tala de mangle en la franja costera tabasqueña.

A su vez, la expansión de la actividad ganadera constituyó el proceso socioambiental más impactante ocurrido en Tabasco entre 1960 y 1975, a grado tal que el hato ganadero llegó a sumar más de un millón de semovientes; pero a costa de un agresivo desmonte de las selvas del estado, de tal manera que ya en 1980 más de la mitad de la superficie de Tabasco se había convertido en pastizales para ganado.

No hay recursos para reforestar

Organismos y asociaciones forestales en la entidad se vienen quejando desde hace varios años que el número de hectáreas destinadas a la reforestación van a la baja debido a los recortes presupuestales de las dependencias del ramo, mermando la capacidad de recuperación de las regiones deforestadas

No obstante, el director de Coordinación y Vinculación en Tabasco del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales Agrícolas y Pecuarias (INIFAP), Jorge Martínez Herrera explicó que para revertir el problema, se han puesto en marcha acciones de recuperación tratando de evitar que la problemática siga su curso.

Esto, mediante programas de sembrado de diversas especies como la melina, eucalipto, palma de aceite y otras como macuilis, teca y palma africana buscando repoblar las áreas afectadas.

El funcionario, refirió que la zona boscosa perdió un 40 por ciento de extensión territorial en las últimas siete u ocho décadas por aquellos agresivos planes agropecuarios.

Aún todos esos esfuerzos, la situación que padece planicie tabasqueña por estas causas, la hacen ser una de las zonas más vulnerables del país en materia de degradación ambiental que se agudiza cada día más y coloca a la población en franca posición de vulnerabilidad ante los embates del cambio climático.

En riesgo ciclo hidrológico por devastación de vegetación

Según información proporcionada por la Comisión Nacional Forestal (Conafor), diversos estudios realizados sobre las consecuencias de la deforestación, señalan que en selvas y bosques la presencia de vegetación reduce la energía de la precipitación, lo que favorece la infiltración y regula la cantidad de agua de escorrentía.

Cabe agregar que el ciclo hidrológico favorece la disponibilidad de agua para el uso humano, agua que proviene del escurrimiento y la recarga de acuíferos, de ahí la importancia del papel fundamental que juegan en su conjunto plantas y vegetación para la obtención del vital líquido.

Por lo tanto, la pérdida de la vegetación arbórea puede tener consecuencias negativas sobre el ciclo hidrológico, además que las áreas con cobertura forestal reducen la magnitud de los flujos estacionales, reducen la erosión del suelo y mantienen los flujos en la época seca.

De tal forma que de continuar la extinción de bosques y selvas se pone en riesgo el abastecimiento y consumo de este elemento tan indispensable y necesario para la vida humana.

La alta vulnerabilidad que se está presentando en el estado de Tabasco se debe a una combinación de diversos factores: la deforestación y el deterioro constante de los ecosistemas naturales; los agresivos planes agropecuarios que han modificado drásticamente el régimen hidrológico (cortes, bloqueos y modificaciones de las trazas originales de los ríos)

Así como la tasa promedio de precipitación en Tabasco más alta del país (1700 mm/año); además del incremento y aumento en la frecuencia de fenómenos vinculados con el cambio climático, esto explica la grave degradación ambiental que enfrenta actualmente la entidad.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *