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Alfalfa, siembra y cosecha

Las zonas de producción se ubican cerca de las cuencas lecheras o donde existen hatos o rebaños consumidores del forraje. El establecimiento de las siembras generalmente ha estado asociado al desarrollo de la ganadería.

Los bajos rendimientos y el alto consumo de agua son dos de los principales problemas que enfrenta el cultivo de alfalfa. Una estrategia para aumentar la eficiencia en el aprovechamiento del agua es la utilización de mejores sistemas de riego, tales como el riego por goteo o subterráneo, en lugar del riego por gravedad.

La alfalfa puede ser sembrada en cualquier época del año, pero es recomendable establecerla en el otoño e invierno, es decir, del 15 de octubre al 15 de febrero. En este período los problemas por maleza se reducen, debido a la presencia de temperaturas bajas.

En la etapa de emergencia, la alfalfa es muy tolerante a las bajas temperaturas, siempre y cuando exista suficiente humedad en el suelo.

Método de siembra. Si se dispone de riego rodado y el cultivo será utilizado para corte, se recomienda realizar la siembra con sembradora de granos pequeños “Brillon” bajo el siguiente procedimiento:

Surcar. Esta acción es con el fin de hacer una distribución uniforme del agua de riego y facilitar la cosecha.

Sembrar. Con la utilización de este tipo de sembradora la distribución de la semilla y su profundidad es uniforme, lo cual favorece la emergencia de la planta.

Pisonear surcos. Inmediatamente después de sembrar o simultáneamente con la siembra se recomienda pisonear los caños de los surcos con un paso del rodado del tractor, con la finalidad de “marcar” bien los surcos y evitar problemas en la conducción del agua de riego.

Si la alfalfa va ser utilizada para pastoreo directo, o bien, para corte manual con guadaña, se recomienda que se establezca en melgas, sembrada al voleo o con sembradora de granos pequeños. Cabe señalar que la construcción de las melgas se debe realizar antes de la siembra.

El método de siembra en melgas ayuda a economizar agua en el riego; sin embargo, los bordos de la melga dificultan la cosecha mecánica.

Cuando se dispone de un sistema de riego por aspersión, se recomienda sembrar al voleo o con sembradora de granos pequeños, como la del tipo “Brillon”, sin importar el uso del alfalfar, ya sea para corte o pastoreo directo.

Densidad de siembra. En un cultivo de alfalfa, el costo de la semilla equivale al 50 por ciento del costo total de establecimiento, por lo que es importante seleccionar la variedad y usar la cantidad de semilla adecuadas.

Cuando el terreno está bien preparado, se requieren de 30 a 35 kilogramos de semilla por hectárea. La densidad inicial de plantas de alfalfa depende de la proporción de semilla viable y tiene efecto a largo plazo sobre la vida productiva del cultivo. Cabe señalar que si se usa una cantidad de semilla mayor a la recomendada no se aumentan los rendimientos por hectárea, pero si se elevan los costos de establecimiento del cultivo.

COSECHA

Realizar el corte cuando el alfalfar presente de 10 al 15% de floración durante el verano, en invierno el corte se realiza cuando el brote alcanza una altura de 35 cm. La Alfalfa se cosecha al 55-60% de humedad. Se puede realizar en silos de trinchera, vertical o en bolsas de PVC. Se recomienda el uso de inoculantes para mejorar el ensilado y así tenga un mejor valor alimenticio.

Para lograr la máxima calidad y rendimiento se sugiere realizar los cortes cada 25 a 28 días en primavera y verano; en el otoño cada 30 a 35 días y en invierno cada 40 a 45 días.

El número de días entre cortes depende de la luz solar, período en el cual la planta debe alcanzar una madurez óptima de cosecha y almacenar reservas de recuperación para un siguiente corte, de acuerdo a cada estación del año, dando como resultado una mayor longevidad en el cultivo.

La alfalfa se debe cortar entre los 5 a 7 centímetros sobre la superficie del suelo, ya que a esa altura no se daña la corona de la planta ni los rebrotes, los cuales serán el forraje del siguiente corte.

La forma y el momento del juntado determinan la calidad del forraje. Cuando se va e empacar es recomendable no juntar cuando esté muy seco porque se le caen las hojas, ni muy húmedo porque se “foguea” y se pudre.

Empacado. Es la acción final del proceso de cosecha. Para lograr un buen empaque y obtener forraje de alta calidad, es importante sincronizar las actividades de juntado y empacado, de tal forma que la alfalfa sea manejada con un contenido de humedad entre el 16 al 18 por ciento para evitar la caída de las hojas por el golpeteo de la empacadora.

FUENTE: El cultivo de alfalfa y su tecnología de manejo, folleto para productores No. 22, elaborado por el Campo Experimental Pabellón de INIFAP y Fundación Produce Aguascalientes.

4 comentarios

  1. Es recomendable sembrar alfalfa en el mismo terreno que el cultivo anterior fue alfalfa

    • Las plantas de alfalfa producen un autotoxin que impide que sus propias plantas crezcan. Esa es una razón por la que los cultivadores deberían girar sus campos para mejorar los rendimientos y soportar la vida.

  2. Es recomendable poner alfalfa con avena ? Para el primer corté?

    Nunca he sembrado alfalfa es la primera vez.. agradecería sus comentarios.

  3. La imagen no corresponde a las hojas de la alfalfa sino a una mata de oxalis.

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