miércoles , 13 noviembre 2019
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Analizan en Estados Unidos reducir salarios a jornaleros migrantes

BLANCA JUÁREZ. EL ECONOMISTA.

Siguiendo con la dura política migratoria de Donald Trump, la Casa Blanca reformará el programa de empleo temporal en el campo que da trabajo a cientos de mexicanos.

Analizan en Estados Unidos reducir salarios a jornaleros migrantes

El Departamento del Trabajo de Estados Unidos modificará las reglas del programa H-2A para el empleo agrícola temporal. Entre los cambios, hay tres que afectarían directamente a los jornaleros mexicanos: reducción salarial, tener que pagar una parte de sus traslados y menos inspecciones para verificar sus condiciones laborales.

Esta semana concluyó el periodo para que los interesados hagan llegar sus comentarios a esa oficina. El proceso para reformar el programa establece que la dependencia deberá tomar en cuenta todos antes de iniciar las modificaciones.

Sin embargo, tal como están planteados los cambios, “los trabajadores estarían pagando por trabajar”, señala Evy Peña, directora de Comunicación del Centro de los Derechos del Migrante (CDM). Esta iniciativa no sólo afecta a los jornaleros, sino a sus familias y a las comunidades latinas en ese país, agrega en entrevista.

De acuerdo con Evy Peña, de entre 84 naciones desde donde se puede aplicar a ese programa, la mayoría de los trabajadores son mexicanos. “Nos preocupa mucho las condiciones laborales que quieren establecer, pues afectaría a más personas de este país”, subraya.

Sin tabuladores de los salarios para las diferentes tareas en el campo en diversos estados, se calculan con una “complicada fórmula que ordena el Departamento del Trabajo”. Al cambiar el método, los sueldos se reducirían, advierte la activista.

El gobierno de Estados Unidos propone que sus empresarios paguen el traslado de los jornaleros desde el consulado, una vez que les ha sido otorgada la visa H2A, hasta el lugar de trabajo.

Los mexicanos asumirían el costo del viaje de sus comunidades, en diferentes estados, hasta Monterrey. Es en esa entidad donde piden la visa y desde donde son trasladados a los campos de Estados Unidos. También pagarían por su estancia ahí mientras esperan que les otorguen el permiso consular.

Otra propuesta es reducir las inspecciones laborales de dos a una cada dos años. Esas verificaciones se realizan en las viviendas de los trabajadores para comprobar que no estén en condiciones de hacinamiento o de falta de higiene, por ejemplo. Sin embargo, muchos migrantes aprovechan esos encuentros para hacerles llegar denuncias de abusos de los jefes.

Endeudados antes de ir a trabajar

El programa de trabajo H2A es para otorgar empleo temporal en el campo. Como funciona es que un empleador en Estados Unidos le pide permiso al Departamento del Trabajo para, a falta de mano de obra en su país, buscar jornaleros en otras naciones.

La búsqueda la realizan mediante reclutadores en los países de origen. Estos intermediarios cobran una cuota a los jornaleros por conectarlos con una oferta de empleo. Las visas que otorga la embajada estadounidense son para el tiempo que dura el contrato y para trabajar únicamente en la empresa que le ha requerido.

En ese proceso se dan varios fraudes. Miles de reclutadores en México crean falsas ofertas de trabajo y cobran por su supuesta gestoría. Luego, al llegar a Estados Unidos, muchas empresas hacen reducciones ilegales a los salarios por conceptos de vivienda, salud o cualquier otro pretexto.

Hasta ahora, los trabajadores pagan los traslados desde sus comunidades, casi siempre indígenas. Y al llegar, los empleadores les reembolsan esos gastos. Como sea, llegan endeudados, pidieron dinero para viajar y para pagarle al reclutador, explica Evy Peña.

“Es difícil que denuncien si viven alguna violación a sus derechos. Porque si son despedidos ya no pueden permanecer en ese país y tienen que regresar a México, donde le esperan las deudas que contrajo para ir a trabajar”, explica.

 

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