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miércoles , 2 diciembre 2020
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Burger King y su campaña en medios; polémica por su propuesta para modificar la alimentación en el ganado

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GANADERIA.COM.

  • La investigación científica, en la cual tuvieron parte especialistas mexicanos y estadounidenses, reflejaron que con la inclusión de la hierba de limón en la alimentación de los animales, las emisiones de Gases de Efecto Invernadero por cada animal se pueden reducir hasta en una tercera parte.

A través de redes sociales Burger King hizo pública su nueva estrategia para reducir las emisiones de metano provocadas por la digestión del ganado, materia prima de la cual la gigante de comida rápida estadounidense obtiene su carne, esto está planteado mediante la adición de hierba de limón en su alimento balanceado.

De acuerdo con lo publicado en el sitio web del organismo Restaurants Brand International (RBI) —y del cual Burger King forma parte— la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) indicó que la ganadería es responsable de 14.5% de la producción de Gases de Efecto Invernadero (GEI) generados por el ser humano.

Sin embargo, esto podría resultar bajo si lo comparamos (por lo menos en México) con otras industrias como el sector energético, el cual en nuestro país, y según el último Inventario Nacional de Emisiones de Gases de Efecto Invernadero de 2002, fue responsable de cerca de 70% de las emisiones.

Las actividades agropecuarias, de las que se obtienen los granos, frutas y carnes, generan dos gases de efecto invernadero, el metano (CH4) y el óxido nitroso (N2O), que contabilizaron el 8% de las emisiones nacionales de GEI.

EL PRINCIPIO BÁSICO: EL TÉ DE HIERBAS COMO ALIVIANTE DIGESTIVO

Derivado de esto, Burger King puso en marcha una investigación de varios años en nuestro país en la que participaron científicos mexicanos y estadounidenses, la cual se basó en la premisa de que si el té preparado a base de hierbas ha sido consumido por las personas como remedio natural para enfrentar los padecimientos digestivos, entonces en los bovinos podría tener un efecto mitigante en cuanto a la emisión de gases.

Los resultados arrojaron que incluyendo 100 gramos de hierba de limón por cabeza a la alimentación base diaria del ganado, la producción de metano se puede reducir hasta un tercio por animal.

Además de implementarla en todos los hatos de los cuales obtiene su materia prima, la empresa puso a disposición del público y los ganaderos la fórmula detallada, con la finalidad de que ellos también se puedan sumar a la iniciativa.

GANADEROS MEXICANOS Y DE EE. UU. RESPONDEN: “EL ESTUDIO FUE MAL CONCEBIDO”

Al respecto, desde la Asociación Nacional de Ganaderos de Vacuno de Estados Unidos (NCBA, por sus siglas en inglés), expresaron que la información está basada en un solo estudio de nutrición que fue “mal concebido” e incluso rechazado por Organizaciones No Gubernamentales y expertos de la industria cárnica.

En México, la Confederación Nacional de Organizaciones Ganaderas (CNOG) se sumó a esta declaración y por medio de un comunicado se solidarizaron con los agremiados estadounidenses, y aseguraron que en el sector se mantiene el objetivo de desarrollar actividades con el mayor cuidado a los recursos naturales, sociales y económicos.

EL PAPEL DE LOS MEDIOS EN LA PERCEPCIÓN DEL TEMA.

El especialista en calidad del aire del Departamento de Ciencias de la Universidad de California, Frank Mitloehner, especificó recientemente en una charla, que la respiración de los rumiantes produce metano, no obstante, en contraste con otros Gases de Efecto Invernadero, existen “sumideros naturales” que lo absorben de la atmósfera.

Expresó que la percepción pública que se tiene del tema, depende en gran parte de su tratamiento mediático, ya que por ejemplo, mientras que lo producido por las vacas se queda en ese entorno por 10 años, esto resulta poco en comparación con el tiempo de vida del dióxido de carbono y el óxido nitroso, con 1,000 y 110 años respectivamente. Sin embargo, esto es algo de lo que no se habla al momento de discutirlo en los medios masivos.

No obstante, aseveró que toda la información y conocimiento científico que se pueda tener resulta irrelevante para el mundo real si estas ideas no se traducen en políticas públicas, pues está es la única manera de generar un impacto tangible.

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