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Chile, Siembra y Cosecha

La siembra se realiza en forma manual o mecanizada, depositando una semilla por cavidad. Normalmente para chiles se hace en charolas con 200 cavidades. El llenado de charolas consiste en agregar el sustrato previamente húmedo, se siembran las semillas de 1 a 2 cm de profundidad, de lo contrario se dificulta la germinación si está muy profunda o puede deshidratarse antes de germinar si está poco profunda.

Para el cultivo, es necesaria una temperatura ambiente media de 20° C, sin demasiados cambios bruscos y con una tasa de humedad no demasiado alta. Requiere gran cantidad de luz, sobre todo durante el primer período de crecimiento después de la germinación.

El suelo ideal son los que poseen buen drenaje, con presencia de arenas y materia orgánica. Todos estos requerimientos hacen que sean cultivados en invernaderos, donde el manejo de las condiciones exteriores es más controlable.

Las plantas no son sensibles al pH del suelo, pero los mejores resultados se obtienen en el rango de un pH de 6.0 a 6.8.

Los chiles son de temporada cálida y necesitan una temporada larga para una producción máxima. La temperatura tiene un efecto importante en la tasa de crecimiento de la planta y el fruto, y el desarrollo y calidad de los pigmentos rojos o amarillos.

COSECHA

La cosecha de chile con fines de verdeo en las variedades del tipo Ancho se inicia entre los 110 a 120 días después del trasplante. Se realizan de cuatro a cinco cortes a partir de la segunda quincena de julio y todo agosto.

Cuando la producción se destina para el deshidratado, los cortes se van realizando a medida que los frutos cambian de verde a rojo.

La producción de los tipos Mirasol, Pasilla y Mulato se destina para deshidratado, por lo cual, los cortes se hacen conforme los frutos van cambiando de color; es decir, de verde a rojo en el caso del tipo Mirasol y de verde oscuro a café oscuro para los Pasillas y Mulatos.

Los frutos se secan en dos formas: en plantas deshidratadoras o se exponen al sol en “camas” o “paseras”.

El secado artificial en deshidratadoras es más rápido y práctico cuando se trata de grandes volúmenes. Este tipo de secado requiere una temperatura controlada de 70 grados centígrados y dura aproximadamente 30 horas.

Las paseras se construyen en un lugar plano con un ligero declive para evitar encharcamientos en caso de lluvias. Sobre las camas se extiende una capa de paja o ramas secas en donde se acomoda el chile maduro recién cosechado. La paja permite el paso de aire y elimina así cualquier exceso de humedad para evitar que los frutos se pudran. Una vez que la parte asoleada del fruto se seca, el chile se voltea para que la parte inferior reciba los rayos del sol y se deshidrate.

El secado bajo este método dura de 10 a 20 días, dependiendo de la intensidad del sol y de la temperatura.

Los chiles frescos se pueden almacenar por hasta 2 a 3 semanas en condiciones frescas y húmedas.

Se recomienda que uno utilice guantes y trabaje en un cuarto con buena ventilación cuando trabaja con los chiles picantes porque sus aceites volátiles pueden ocasionar quemaduras o irritar la piel sensible.

Evite tocarse los ojos y otras áreas sensibles después de manejar los chiles picantes.

El chile para verdeo se cosecha en estado “sazón” y se transporta a los centros de consumo en camiones a granel o en costales. En el tipo ancho, el mejor precio se obtiene con frutos grandes; o sea, de 13 a 15 centímetros de largo en promedio.

El chile seco se debe mojar una vez que ha salido de los hornos deshidratadores para que no se maltrate o quiebre y su empaque se realiza un día después de haber humedecido los frutos, los cuales se clasifican en las siguientes calidades:

Chiles buenos: Frutos de todos tamaños pero en buenas condiciones. Estos se venden a mercados, tiendas y autoservicios, entre otros.

Rezaga: Son frutos quebrados o con daños causados por el sol, plagas y enfermedades principalmente. Se venden a la industria para la elaboración de chile molido, salsas o moles.

El empaque se hace en costales o petates. De esta forma, el chile puede durar almacenado hasta dos años o más.

Fuente: Manual técnico del manejo de chiles en campo abierto. Elaborado por Jesús Martínez de la Cerda y Elidio Moreno Carbajal. Gobierno de Nuevo León, SAGARPA, Fundación Produce NL y la Facultad de Agronomía de la AUNL.

Campo Experimental Pabellón. INIFAP.

Un comentario

  1. Fernando Caal Choc

    Que buena idea sembrar diferentes tipos de chile

    Prefiero aprender mas de la siembra.

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