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Con estudios de su microbioma mejoran producción de camarón

ISAAC TORRES CUZ. CRÓNICA.

Nuestros científicos. Adrián Ochoa Leyva es investigador del IBt de la UNAM, donde ha realizado estudios novedosos sobre el microbioma del camarón silvestre del Océano Pacífico y su papel en epidemias infecciosas que afectan su producción a nivel mundial

Con estudios de su microbioma mejoran producción de camarón | La Crónica de Hoy

Por su destacado trabajo, Adrián Ochoa Leyva recibió recientemente el Reconocimiento Distinción Universidad Nacional para Jóvenes Académicos.

Desde niño, Adrián Ochoa Leyva sabía que quería ser investigador, puesto que era inquieto y siempre quería saber el porqué de todo. Originario de un pueblo agrícola y acuacultor llamado Higuera de Zaragoza, ubicado entre la frontera de Sinaloa y Sonora, aprendió de sus abuelos a trabajar el campo, así como los productos del mar, entre otros varios oficios.

En la actualidad, Adrián Ochoa es investigador del Instituto de Biotecnología (IBt) de la UNAM y por su trabajo obtuvo recientemente el Reconocimiento Distinción Universidad Nacional para Jóvenes Académicos en el área de Ciencias Naturales.

La historia del académico en el noreste del país continuó al realizar su licenciatura en Biología en la Universidad Autónoma de Sinaloa, donde conoció el programa de Verano de la Investigación Científica de la Academia Mexicana de Ciencias (AMC), desde ahí “pude refrendar mi ardiente deseo convertido en la vocación de ser investigador”. Ahí tuvo su primer contacto con el IBt, que lo marcó por sus profesores, dinámica y por el “entusiasmo que permea en toda la institución”. Después de realizar ahí su maestría y doctorado, realizó estancias posdoctorales en el Langebio-Cinvestav y el Inmegen, para posteriormente regresar al IBt como una de las jóvenes promesas de la institución.

Su obra consta de 32 artículos científicos publicados en algunas de las revistas científicas más importantes del mundo, tres de los cuales han sido premiados por su alta calidad. Su trabajo tiene más de 600 citas, ha participado en la revisión de diversos artículos científicos para 27 revistas internacionales indizadas; ha publicado cuatro capítulos de libro; y ha participado en trabajos pioneros en el área de genómica en el país, por ejemplo: la publicación del genoma del agente causal de la cisticercosis, Taenia solium, en la revista Nature; y el primer estudio en Latinoamérica sobre genomas humanos amerindios, publicado en Nature Communications.

La obra científica del joven investigador ha aportado un importante y novedoso conocimiento sobre el microbioma del camarón silvestre del océano Pacífico y su papel en epidemias infecciosas que afectan su producción a nivel mundial, causando pérdidas millonarias. Uno de estos estudios, publicado en Scientific Reports, ha sentado las bases para la creación de soluciones potenciales a epidemias prevalentes, basadas en la modulación de la microbiota del camarón.

“La UNAM me ha permitido que hoy en día regrese a mi pueblo a intentar solucionar o al menos entender el papel de la microbiota para apoyar la producción de camarón en esa zona del país, regresando a estudiar el mar y la tierra, camarones y sedimentos, metagenómica para mejorar la producción de alimentos y reafirmar con ello que somos la Universidad de la Nación”, refirió el científico durante su discurso en la entrega de dicho reconocimiento y a nombre de sus compañeros galardonados.

El impacto de su trabajo lo ha llevado a vincularse con el sector productivo, donde su experiencia en el análisis de la microbiota y la aplicación de herramientas genómicas y transcriptómicas han sido clave para colaborar con Granjas Productoras de Camarón, S.A. de C.V., empresa que mantiene dos convenios con la UNAM para llevar a cabo diferentes actividades de desarrollo científico y transferencia biotecnológica.

El investigador ha liderado cuatro proyectos de investigación, ha sido evaluador de proyectos científicos dentro y fuera del país, impartido además conferencias y realizado un trabajo de divulgación científica. Organizó el primer ciclo de conferencias titulado Microbiome-MX, sobre los avances en el estudio del microbioma/microbiota en México en el año 2018, en el que contó con la presencia de 12 expertos nacionales y extranjeros. Dicho ciclo de conferencias es pionero en México en el área del estudio del microbioma, con un artículo al respecto en la revista Research in Microbiology.

Durante su discurso, el universitario resaltó que en la actualidad se rompen esquemas socioculturales y maneras de pensar, donde el conocimiento y saber aplicarlo recobran una gran relevancia nacional.

“En este sentido, me preocupa mucho la incertidumbre que comparto con mis estudiantes y las nuevas generaciones sobre el futuro del quehacer científico en nuestro país, es entonces cuando debemos tener confianza ante un mundo cambiante y desafiante. Debemos comenzar a pensar en cómo podemos romper paradigmas y generar estrategias para trascender generacionalmente; cómo hacer nuevas aproximaciones del conocimiento mediante la integración de las nuevas generaciones a nuestra Universidad”.

Microbiota y obesidad

En una conferencia en la Facultad de Química a principios de año, Adrián Ochoa Leyva dictó la conferencia Participación del viroma y la microbiota intestinal en la obesidad. En ésta  indicó que en la microbiota humana, además de las bacterias hay virus e incluso hongos, aunque en menor proporción que las primeras, por lo cual es importante conocer el comportamiento de los fagos o bacteriofagos (virus) en ella.

Tras apuntar que en México alrededor del 30 por ciento de los niños tiene problemas de obesidad, la cual normalmente se asocia con síndromes metabólicos como la hipertensión o la hiperglucemia, habló sobre un estudio que realizó en infantes, en el cual se ha encontrado que hay algunos fagos asociados con obesidad y también, probablemente, con la resistencia a antibióticos.

En el caso de las bacterias, añadió que se ha visto una clara alteración de ellas en la microbiota de los niños con obesidad; además, se advierte un aumento de la diversidad y riqueza del fagoma (población de fagos) y de la micobiota en presencia de obesidad.

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