Escenario 1. En días recientes, se suscitó una polémica acerca de la apropiación cultural de un producto nacional – el tequila – por parte de la modelo Kendall Jenner, quien en redes sociales anunciaba su nueva marca de tequila posando en campos de agave del estado de Jalisco, bebiendo tequila en una copa. Las reacciones negativas no se hicieron esperar, acusando a la modelo de apropiación cultural, primero, por haber posado con unas trenzas en el cabello, y segundo, por beber el tequila en copas y no en caballitos, como lo dicta la tradición, o por lo menos, la práctica cultural más arraigada al utensilio para tomar tequila en México.

Escenario 2. Un medio de comunicación en Francia, reporta que en las Islas de Frioul, situadas cerca de Marsella, Francia, crecen algunos agaves salvajes provenientes de México. Un grupo de franceses sin conocimiento previo de las técnicas de destilación de agave, decide embarcarse en la aventura de investigar para posteriormente producir un destilado de agave, un eau de vie (aguardiente), como le llaman a su producto. La nota remarca el hecho como una innovación del grupo de franceses y como una alternativa sustentable a considerar, puesto que las sequías se han hecho presentes en algunas regiones de viñedos en Francia. El agave, resulta para ellos un “descubrimiento” sustentable, puesto que resiste las sequías y se obtiene un producto de calidad.

Dos escenarios de una moneda bastante compleja. Sabemos que en México se elaboran diferentes bebidas que cuentan con la denominación de origen: tequila, mezcal, bacanora y sotol. El tema de la denominación de origen ha sido de extremo interés no sólo para socio- antropólogos, sino también para quienes estudian cómo se mueven las economías de mercado de un producto en específico.  En el escenario 1, tenemos un caso de estudio puesto que aunque la modelo referida cumplió con los requisitos para que su producto pueda ser efectivamente denominado como tequila, entran en juego otras variables además del hecho de la denominación: los usos y costumbres que se ven reflejados en la crítica a la copa – aunque los especialistas aconsejan que el tequila se deguste mejor en cierto tipo de copas-. Las prácticas arraigadas en una comunidad dan sentido también a la forma en que se consumen ciertos productos, por más consejos de especialistas que puedan existir.

Por otro lado, la apropiación cultural se denunció con base en unas trenzas, siendo que es un peinado que ha sido utilizado en muchas culturas. Existen famosos que han invertido en marcas de tequila dado su posicionamiento internacional, como es el caso de George Clooney. Muy probablemente la diferencia con Kendall está en que no hubo un acto performativo en el que se mostrara a él mismo como parte de una escena que en el imaginario colectivo, pertenece a México y no a otro país, mucho menos a un extranjero.  En el caso del escenario 2, encontramos que por medio de discursos como el de la sustentabilidad, se justifica el uso de una técnica que pertenece a otras culturas. Si bien la denominación de origen defiende el uso del nombre, no impide que se elaboren destilados de agave en otras partes del mundo. Son dos caras de una moneda que da para muchas más lecturas sobre la complejidad de los fenómenos de “apropiación cultural” y la connotación que se les da según el cristal con que se miren.

@lilianamtzlomel