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Del presupuesto al campo y otros cambios

VERÓNICA MARTÍNEZ. LO BÁSICO. EL FINANCIERO.

Finalmente hay Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) para el año 2020 y para muchos sectores, como el agroalimentario, los recortes fueron evidentes.

De entrada Sader tendrá 27 por ciento menos y aunque la gran bolsa de recursos al campo, conocida como PEC, no sufrió grandes bajones, sí los tuvo en los detalles, como es el ramo de la competitividad y el apartado de concurrencia con los estados; ahí hubo bajones de hasta 28 por ciento, como fue el caso de Veracruz.

Después del jaloneo, del cabildeo y de haber creído que se negociaba lo mejor, los diputados federales dieron luz verde a un presupuesto que aparentemente no tiene muchos cambios, pero que en los detalles luce grandes recortes a unos renglones y aumenta en programas sociales.

Por partes

Para este 2019 la Sader tuvo un presupuesto de 65 mil 434.8 millones de pesos, según el PEF que se publicó en el Diario Oficial de la Federación.

Bueno, pues los Diputados aprobaron que para 2020 la Sader trabaje con 47 mil 576.9 millones de pesos, esto es 27 por ciento menos.

¿Cómo va a asignar Sader su nuevo presupuesto? Es todo un reto, porque el detalle de en qué se va a gastar la Secretaría el recurso se sabrá hasta que se publique en el Diario Oficial de la Federación.

Sin embargo, preocupa que el recorte impacte directamente en el sector pesquero, ya que la Conapesca depende de esta Secretaría y este año muy poco pudo hacer con el presupuesto asignado, según los funcionarios de la propia Conapesca.

Lo cierto es que es visible la falta de recurso en el tema de inspección y vigilancia, así como de reordenamiento pesquero, de promoción al consumo entre otros.

Habrá que esperar el detalle para ver cómo se reinventa la Sader con los nuevos recursos.

En el PEC

En el Presupuesto Especial Concurrente (PEC), que es la gran bolsa de recursos al campo, aparentemente no hay fuertes cambios, ya que operará con 339 mil 870.8 millones de pesos, un poquito más que lo que gastará la Secretaría de Educación en todo el país.

Ese gran monto es sólo 3 por ciento menor al de 2019, aparentemente no tiene grandes recortes presupuestales, pero en el detalle es visible la reorientación del gasto público de lo competitivo a lo social.

Por ejemplo, en el renglón de competitividad el recorte es de 37 por ciento y ahora trabajarán con 28 mil 848 millones de pesos.

Desaparecen renglones y se concentran en los programas sociales de la administración, a los que les aumentan el recurso como precios de garantía que sube de 6 mil a 10 mil millones, el de producción para el bienestar que sube de 9 mil a 11 mil, el de Sanidades que se mantiene en 4 mil, o el de fomento que sube a mil 300.

Pero al de crédito ganadero a la palabra le bajan de 4 mil a mil millones de pesos.

En los renglones de educación, social, infraestructura, la bolsa se mantiene casi igual; aumentan en gasto administrativo un 12.6 por ciento y le bajan el recurso a la concurrencia con los estados.

¿Y la concurrencia?

Este año la concurrencia fue por 2 mil millones de pesos y ahora será de mil 875 millones.

Siendo las más beneficiadas Michoacán con 113.2 millones, cuando este año tenía 90.4; Sinaloa con 219.6 millones, cuando tenía 85.8; Sonora con 88.4 millones, cuando tenía 68.7; o Tamaulipas que pasó de 70.4 a 78.8 millones.

También figuran Chiapas con 103.5 millones, pero le recortaron 17 por ciento; y Veracruz con 101 millones, pero le recortaron el 28 por ciento.

A Yucatán también le tocó recorte en el coejercicio y de tener este año 51.2 millones, que ya venían reduciéndose año con año, ahora le asignaron 46.9 millones de pesos.

Los gobiernos estatales y los productores deberán reinventarse, reorganizarse e innovar en la forma de hacer políticas públicas, ya que el recurso está siendo cada vez menor.

El crédito es uno de los elementos hacia donde apuntan las nuevas decisiones políticas; que sea el crédito el que financie el renglón productivo y tal vez eso explique que en el PEC el renglón de crédito pasará de 2 mil a 3 mil 100 millones de pesos.

Habrá que esperar el Presupuesto final que se publique en el Diario Oficial de la Federación, pero las pinceladas de cómo viene 2020 para el sector agroalimentario del país son diferentes.

Ojalá que el impulso al sector social rinda frutos y que los productores de pequeña escala crezcan y se vean los frutos en el corto plazo y sobre todo, ojalá que esas políticas públicas las veamos en Yucatán.

Ya sabemos que hay recursos garantizados para el Centro de Acopio de Miel y que Segalmex le entrará a la compra de la leche.

Otros cambios

En medio de estos cambios presupuestales también hay movimientos gremiales en Yucatán.

Sabemos que en estos días se realizará la asamblea o reunión oficial del cambio de presidencia de la Fundación Produce Yucatán.

Tras varios años, Pedro Cabrera Quijano deja la presidencia y se la entrega a Mario Manuel Godoy, quien asumirá el cargo a partir del jueves; además del acto de entrega de la presidencia, el primer punto que abordarán es Expo Campo, aunque podría llamarse de otra forma.

En estas fundaciones se agrupan los representantes de los sistemas producto que hay en cada estado. En Yucatán hay de pulpo, mero, flores, miel, henequén, sábila, naranja, chile, entro otros.

Forma parte de la Ley de Desarrollo Rural sustentable y por muchos años fueron caja de recursos.

Hoy con los recortes presupuestales y los nuevos retos, la fundación también deberá reinventarse y posicionarse.

En otro segmento que también habrá cambios es en el ramo privado y que ha ido tomando auge. Se trata de Slowfood Yucatán.

Aliza Mizrahi deja el cargo y entregará la estafeta también en esta semana a Fernando Poblano.

Los cambios renuevan, traen nuevos retos y como dice el refrán: “renovarse o morir”.

@Velimagu

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