Cancún, QR. Para destrabar el conflicto ejidal que mantiene detenida la apertura del sitio arqueológico de Ichkabal, al sur de Quintana Roo, el presidente del comisariado ejidal de Bacalar, Luis Chimal Balam, aseguró que están dispuestos a negociar con autoridades estatales para asociarse y ser parte del proyecto, mediante el cual se pretende explotar turísticamente esta zona.

Explicó que la propuesta del gobierno del estado es pagar 400,000 pesos por cada una de las 121 hectáreas que abarcan la zona arqueológica y el área circundante, donde se abrirán los caminos de acceso y se instalará la señalética y demás infraestructura para habilitar los vestigios arqueológicos.

Sin embargo, los 165 miembros del ejido han decidido de manera colegiada que no quieren deshacerse de sus tierras, sino que el gobierno de la entidad los integre en el proyecto como beneficiarios, ya sea a través de rentas o algún otro mecanismo que les permita formar parte del auge turístico que las propias autoridades han adelantado tendrá la zona.

A principios de la administración de Carlos Joaquín González, la Secretaría de Turismo estatal informó que el rescate y “puesta en valor de la zona arqueológica de Ichkabal” detonará inversiones hoteleras e inmobiliarias del orden de los 1,000 millones de dólares en los próximos 15 años, lo cual hace de éste uno de los proyectos más emblemáticos del actual gobierno estatal.

Chimal Balam explicó que las negociaciones con el Ejecutivo del estado partieron de una propuesta de 1 millón de pesos por hectárea, “pero poco a poco se han ido recortando los ofrecimientos hasta los 400,000 pesos”.

El líder ejidal solicitó incluso la intervención del próximo coordinador de programas de desarrollo social en el estado, Arturo Abreu Marín, para que sirva de mediador ante el gobierno de Carlos Joaquín y se pueda llegar a un acuerdo satisfactorio que les permita conservar las tierras y formar parte de los beneficios futuros que tendrá Ichkabal en el sur del estado.

En declaraciones recientes, el mandatario estatal reconoció que el tema de Ichkabal se ha complicado, al punto de que su gobierno tuvo que devolver 6 millones de pesos que la Federación había liberado para la construcción de acceso a la zona arqueológica, ante la falta de acuerdo por la tenencia de las tierras con el ejido.

El gobernador señaló que, sin embargo, en el 2019 se priorizará la realización de este proyecto, pues por su ubicación geográfica con el aeropuerto de Chetumal y el muelle de cruceros de Mahahual se calcula que el sitio podría recibir hasta 800,000 visitantes al año, lo cual es una oportunidad por el largamente ansiado auge turístico del sur de Quintana Roo.

Importancia

La zona arqueológica de Ichkabal, llamado por algunos el Egipto de Mesoamérica, es la gran apuesta del gobierno de Quintana Roo para detonar turísticamente el sur del estado, pues se trata de uno de los atractivos conocidos como de Jerarquía 1, capaces de generar por sí solos un gran movimiento de viajeros en torno suyo.

Según datos de la Secretaría de Turismo estatal, Ichkabal es una de las principales ciudades mayas del periodo preclásico, ubicada a 90 kilómetros de la laguna de Bacalar, lo cual implica desde la apertura de caminos, paradores turísticos y señalética, hasta estrategias de promoción que permitan dar valor turístico a este gran patrimonio arqueológico de Quintana Roo.

Por sus dimensiones aproximadas, dadas a conocer por el Instituto Nacional de Antropología e Historia, Ichkabal se caracteriza por la monumentalidad de sus basamentos, de más de 40 metros de altura y 200 metros de base.

La zona arqueológica cuenta con más de 30 kilómetros cuadrados de extensión.