El futuro de los alimentos frescos o perecederos es prometedor. Actualmente, este sector presenta una alta demanda en ciertos nichos que aún no ha sido explotada, así como múltiples oportunidades tecnológicas que los fabricantes y detallistas pueden aprovechar, para ofrecer sus productos de una manera más eficiente.

Uno de los principales desafíos que enfrenta esta industria es la adopción de nuevas tecnologías. Si los fabricantes y detallistas del sector buscan explotar aún más la demanda existente, tendrían que considerar realizar una inversión, al menos para la adquisición de nuevos equipos, así como para el desarrollo de nuevos productos.

La transformación e implementación de nuevas tecnologías podría representar un gran reto, sobre todo para las empresas que han operado con éxito y comodidad bajo sistemas tradicionales.

Otro reto es el cambio de comportamiento en los consumidores, quienes ahora son más conscientes de su salud, y evitan productos químicos en sus alimentos; de igual manera, se preocupan por el desperdicio de alimentos y consideran aspectos de sostenibilidad al comprar productos perecederos.

Para estimular la demanda de dichos consumidores, es importante que las empresas superen las barreras que prohíben la implementación de la tecnología, tales como el tiempo y la falta de talento.

En relación con ello, las posibles soluciones que podrían diseñarse tendrían que estar enfocadas en:

  • Mantener la frescura de los alimentos.
  • Mejorar la gestión de la cadena de suministro y las operaciones de la tienda.

Ante las nuevas necesidades y el comportamiento de los consumidores, lo recomendable es que las empresas fortalezcan y mejoren sus operaciones internas, así como que desarrollen nuevos canales orientados al mercado, con el objetivo de enfrentar los cambios y adaptarse a ellos.

Dicha adaptación incluye la aplicación de la tecnología, con el fin de crear y mantener una logística automatizada que resulte en un desempeño más eficiente. Este comprende una gestión integral de la cadena de suministro, con el objetivo de tener una ventaja competitiva, y la implementación de experiencias al consumidor, así como una presentación atractiva y una amplia variedad de productos.

A medida que más empresas pongan mayor énfasis en la tecnología —lo cual resultaría en una mejor calidad de sus productos—, podrían lograr un mejor desempeño en su logística y obtener mayor información acerca de sus consumidores y sus comportamientos.

No debe dejarse de lado que, en general, al comprar cualquier producto, los consumidores tienden a emitir juicios que serán determinantes para sus siguientes compras. En ellos, se manifiestan y juegan un papel importante factores como la salud, el bienestar y las preocupaciones de sostenibilidad, los cuales varían según el segmento de los consumidores. Esto sugiere la necesidad de revisar, en primera instancia, su segmentación, debido a la dinámica de esta categoría.

Los alimentos frescos son una de las industrias que hoy enfrenta grandes desafíos y presenta grandes oportunidades con la tecnología digital, en un contexto en el que el comportamiento de compra amenaza a los modelos tradicionales, pero, al mismo tiempo, genera nuevos modelos de demanda que estarán ahí para quienes decidan aceptar el reto.

Lo invitamos a consultar el estudio completo de Deloitte sobre el tema: http://www.deloitte.com/mx

Erick Calvillo es Socio Líder de la Industria de Consumo en Deloitte México.