Fresnillo.- Gracias a la calidad en textura y sabor, los chiles producidos en El Mineral son exportados a Australia, Canadá y Estados Unidos.

Roberto Guardado, encargado de la empresa El Fresno Chiles Secos S.A. de C.V., informó que en la región de Fresnillo se dan chiles anchos, pasilla, mulatos, mirasol, guagón, de árbol y puya.

Explicó que el chile ancho se produce en Plenitud, Rancho Grande, Mariana, 6 de Enero, Río Florido y Las Palmas, mientras que el pasilla se da en San Gerónimo de los Ábrego, San José del Río, Francisco I. Madero y El Salto.

El puya es de Los Pardillos, al oriente de esta ciudad, el Guajillo de Calera de Víctor Rosales y Bañón de Villa de Cos, en tanto el chile de árbol y el mirasol de Estación San José, Laguna Seca, San Miguel de Sosa, Morfín Chávez, así como de los ranchos circunvecinos.

Comentó que los chiles tienen distintos precios en el mercado, que van desde los 50 hasta los 120 pesos, según el estado donde se venden.

Agregó que, particularmente en agosto, los productores recaban miles de toneladas de chiles que pasan por estudios en laboratorio para evitar que tengan algún tipo de contaminación, para luego llevarlos a las deshidratadoras.

“Aquí se deshidratan los chiles y de un día para otro ya están listos; los chiles entran en estado de podre, que es cuando el ancho se hace rojo y el mulato muy prieto u obscuro. En cuanto al pasilla, se hace chocolate o morado, el puya, el árbol y el guajillo, a su vez, son rojos.

“Posteriormente se realiza la selección del producto, se lava y se empaca para llevarlo a distintas partes de la República mexicana, en donde se emprende la distribución a empresas de renombre para entrar a la comercialización”.

El encargado de El Fresno Chiles Secos detalló que los chiles de Fresnillo se llevan a México, Puebla y Guadalajara, que son los distribuidores más importantes para esta empresa por su comercialización y la presentación que le dan al producto.

Para invitar a su consumo, Guardado pidió que “disfruten, coman, huelan y paladeen un rico mole, un rico caldo de res, de pescado, entre otros platillos, que son parte de nuestra gastronomía mexicana”.

Apoyo

Más de 900 productores de chiles recibieron apoyo por parte de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), mediante el programa Cuota de Energía.

Víctor Manuel Escobedo Torres, jefe del Distrito del Desarrollo Rural de Fresnillo DDR–183, dijo que estas acciones se dieron debido a la falta de lluvias que causaron gastos extras a los campesinos en la energía eléctrica para los pozos.

Destacó que la producción que se tuvo de chile verde (ancho) inició en julio y concluyó en septiembre y esta ocasión se lograron más de 6 mil hectáreas con rendimientos de hasta las 18 y 20 toneladas por hectárea.

“Podemos mencionar que de chile seco ancho se lograron cerca de las 6 mil hectáreas que actualmente están en cosecha y que se darán hasta diciembre, gracias a las tecnologías que se utilizan para el secado”.

Explicó que recurren a las deshidratadoras con gas para secar con calor artificial y la segunda alternativa es la extensión en paseras, en las que realizan microtúneles con plástico para el secado de chiles al natural.

Los productores trabajan las variedades de árbol, guajillo, húngaro y morrón, pero destaca el guajillo con una superficie de hasta mil 600 hectáreas, mientras que las otras variedades que se tienen son desde las 20 hasta las 50 hectáreas en menos cantidades.

“Aquí tenemos una variedad muy endémica de guagón que se da en la comunidad de Rivera, donde se producen hasta 20 toneladas por hectárea”, dijo Escobedo Torres.

“En cuanto al morrón se da en 20 hectáreas y hasta las 35, mientras que de chile guajillo se dieron hasta 2.2 toneladas y el húngaro entre 25 a 30 hectáreas”.

El jefe del distrito afirmó que en lo que respecta a Fresnillo, es una zona productiva que también atiende a Valparaíso y Cañitas de Felipe Pescador.

“La mayoría de los productores de esa hortaliza utilizan programas de riego en Los Pardillos, Río Florido y San José de Lourdes, mientras que en Plenitud, El Salto y Emancipación se combina la siembra con plantación de chile por riego de gravedad y por bombeo. Los campesinos consideran el riego por goteo, que es el más propicio para su siembra porque ahorran agua”.

“Otra de las formas que utilizan es el acolchado, que cuando es maleza se ahorra la mano de obra y se utiliza más la humedad en las parcelas”.