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El pescado blanco michoacano

RICARDO CAPILLA VILCHIS. AGENCIA INFORMATIVA CONACyT.

MORELIA, Michoacán. En el marco del Seminario Interdisciplinario de Alimentación del Instituto de Investigaciones Dr. José María Luis Mora (Instituto Mora), se presentó el libro El pescado blanco en la historia, la ciencia y la cultura michoacana, que aborda la importancia que ha tenido esta especie para el estado de Michoacán.

La edición del libro estuvo a cargo de la Secretaría de Cultura del gobierno del estado de Michoacán y del Instituto de Investigaciones Históricas de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH), mientras que los historiadores Enrique Florescano Mayet y Gerardo Sánchez Díaz estuvieron a cargo de la coordinación de esta obra que reúne artículos de 16 autores.

Florescano Mayet, director general adjunto de Proyectos Históricos en la Dirección General de Publicaciones de la Secretaría de Cultura, explicó que se dio a la tarea de realizar esta obra junto con Sánchez Díaz porque en la literatura científica no existía un libro dedicado a los peces de la familia Atherinopsidae. El resultado es un conjunto de textos que abordan los aspectos del desarrollo histórico, características biológicas, ecológicas, gastronómicas, culturales y económicas del pescado blanco (Chirostoma estor) que habita en el lago de Pátzcuaro, así como también los desafíos para la preservación de la especie.

De acuerdo con datos del documento “Avances en el cultivo de pescado blanco”, publicado por el Instituto Nacional de Pesca (Inapesca), el pescado blanco (Chirostoma estor) puede llegar a medir hasta 40 centímetros de largo. Habita en la vertiente del Pacífico y en los lagos de Chapala, Pátzcuaro y Zirahuén.

“Los capítulos que integran esta obra se impusieron el compromiso de una escritura clara, didáctica y persuasiva que cumpliera con el propósito de hacer de este libro una obra de interés científico y además atractiva para un público amplio”, dijo Florescano Mayet.

Por su parte, el doctor Sánchez Díaz, profesor investigador titular C de la UMSNH, puntualizó en que el pescado blanco ha estado presente en muchos aspectos de la cultura del estado, desde el propio nombre Michoacán, que proviene del náhuatl michihuacán, que significa lugar de pescadores, pasando por artesanías, gastronomía y hasta en la cima del escudo del estado.

La obra se centra en el estudio del pescado y no del pez blanco, es decir, analiza la relación que han tenido los pobladores de Michoacán con la pesca de una especie como recurso de supervivencia y de explotación económica, iniciando con la historia de los primeros habitantes de los lagos michoacanos y llegando al presente inmediato, destacó la doctora Enriqueta Quiroz Muñoz, coordinadora del Seminario Interdisciplinario de Alimentación.

La maestra Cristina Barros Valero, miembro de la Red Interdisciplinaria de Alimentación Latinoamericana del Instituto Mora, comentó que entre los artículos que conforman el libro se expone el grave estado de amenaza en que se encuentra esta familia de peces, conformada por distintas variedades de charales y peces blancos, a causa de la tala, sobreexplotación, contaminación e introducción de especies exóticas a su hábitat, entre otros factores.

“La primera parte del libro sirve de argumento para expresar la necesidad de promover la actividad pesquera de la zona lacustre michoacana, pues es parte de la identidad de los lugareños (…) Los antropólogos nos han enseñado que si una especie desaparece, el pueblo originario que vivía de ella también muere”, dijo Quiroz Muñoz.

Por su parte, José Napoleón Guzmán, investigador de la UMSNH, dijo que el libro incluye 72 recetas para preparar pescado blanco provenientes de distintos lugares de Michoacán, que reflejan el acontecer cotidiano y de las tradiciones de los pobladores del estado.

CONSULTA

Avances en el cultivo de pescado blanco

 

2 comentarios

  1. Fue crucial y determinante para evitar la extinción del Pescado Blanco de Pátzcuaro (diferente al de Chapala) el Método de Reproducción Artificial en 1964, del Biol. Mateo Rosas Mreno.

  2. PESCADO BLANCO

    ¡Ayuda, . . . me extingo!

    Pintada de origen,
    tatuada en mí nuca,
    yo llevo a la Virgen,
    no la olvido nunca.

    Señora de la Salud,
    te brindo mi gratitud,
    Patrona de la región,
    te rezaré una oración.

    Me idearon Dioses,
    con cantos y voces,
    mi sangre es su llanto,
    las olas mi encanto.

    Nací en las entrañas
    de un lago imponente,
    mis cruces y hazañas
    me llenan la frente.

    Pátzcuaro mi orgullo,
    mi cuna, mi arrullo,
    de húmedo linaje,
    mi casta, mi clase.

    Fui bien bautizado
    con agua bendita,
    me siento agraciado,
    mi reina es Mintzita.

    Me llaman Pescado,
    me apellido Blanco,
    soy muy educado,
    sobre todo franco.

    Fui criado entre lirios,
    con velas y cirios,
    crecí entre las piedras,
    el plancton, las hierbas.

    Busco lo profundo,
    adoro este mundo,
    mis fuertes aletas
    son dignas de atletas.

    Mi color plateado,
    siempre enamorado,
    corazón sensible,
    tranquilo, apacible.

    De escamas brillosas,
    láminas acuosas,
    que cortan con filo,
    de la red, el hilo.

    Sensibles mis branquias,
    de ilusiones amplias,
    respiro nostalgias
    de hechizos, de magias.

    Me gusta nadar,
    jugar y amar,
    fondo de Janitzio
    para ello es propicio.

    Soy oro lacustre,
    soy de mina ilustre,
    no me han valorado,
    me han mucho explotado.

    Frágil de osamenta,
    rosario de espinas,
    presagio tormenta,
    ¿mi fin adivinas?

    Con cuerpo pequeño,
    soy feliz, risueño,
    mi honor es isleño,
    ¡qué grande es mi empeño!

    Por más existir,
    por sobrevivir,
    quiero ser su sueño
    y vivir mi ensueño.

    ¡Ayuda, me extingo!,
    por eso respingo,
    no me desatiendan,
    espero me entiendan.

    Cazonci Tariácuri,
    protección le ruego,
    Señor Huitziméngari,
    muéstreme su apego.

    ¿Recuerdan mi amigo “Achoque”?,
    su muerte fue un duro choque,
    en mi alma y sentimiento,
    ¿imaginan lo que siento?

    ¿Qué pensarán sus abuelos,
    que cuidaban mis anhelos?,
    ¿qué dirán sus nietos?,
    ¡sáquenme de aprietos!

    Una acción con seriedad,
    le exijo a la autoridad,
    resuelvan mi situación,
    los premiará la Nación.

    Mi hábitat decente,
    le pido a la gente,
    ¡venga nube negra!,
    la lluvia me alegra.

    Requiero de aguas aseadas,
    transparentes, cristalinas,
    piscinas de hermosas hadas,
    ¿tú por qué las contaminas?

    Que me siembren pido,
    busquen mi cultivo,
    intenten reproducirme,
    ya existe técnica en firme.

    La piscicultura
    les dará esa ayuda,
    estudios de altura,
    moderna apertura.

    Banco de genoma,
    de la vida aroma,
    ¡qué viva mi especie!,
    que no se desprecie.

    Soy de tipo endémico,
    exclusivo, ¡soy único!,
    pa’l enfermo este refrán:
    “pescado blanco con afán”.

    Mi cabeza piensa
    y a ustedes dispensa,
    que apoye la ciencia
    actos de conciencia.

    Podrán más pescarme,
    comercializarme,
    me cotizo caro,
    quiero ser su amparo.

    Cuando a mí me apresan,
    los viejos me besan,
    porque soy sagrado,
    debo ser deseado.

    Déjenme bailar la danza
    que interpreta Don Aurelio,
    casi no tengo confianza,
    escucharé el evangelio.

    ¡Aquí no hay secreto!,
    mi veda es respeto,
    mi crianza es bonanza,
    futuro, esperanza.

    Con la boca expreso
    un triste lamento,
    también mando un beso,
    mis penas al viento.

    Yo, Kurucha Urápiti,
    abogo por mí . . . para ti,
    pido que mi desventura,
    no se torne en tu amargura.

    Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda
    Isla de Janitzio, Michoacán, México, 21 de abril del 2011
    Dedicado al Maestro Don Aurelio de la Cruz Campos
    Reg. INDAUTOR 03-2011-090913353800-14

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