viernes , 20 septiembre 2019
Inicio » Noticias » Estatales » Puebla » Enfrentan productores apertura con EU

Enfrentan productores apertura con EU

“Yo soy dueño de ocho hectáreas de maíz; una cosecha me sale como de 30 toneladas, que no es nada comparado con las mil hectáreas que tienen en Estados Unidos o en el norte de México, pero me preparé para la apertura y hasta vendo maíces azules”, relata Pablo Juárez, ejidatario en el Estado de Puebla.

La apertura comercial de productos agrícolas, como maíz con Estados Unidos, generó expectativas negativas entre los ejidatarios del País, pues temían que el grano estadounidense los desbancara por precio y calidad, y se acabaran los programas de apoyo directo del Gobierno federal.

Sin embargo, Pablo y los integrantes de su ejido optaron por unirse y hacer un solo frente para poder vender sus maíces. Así, se encontraron que lo que hacían era más valioso que el maíz de Estados Unidos, pues Puebla produce maíces azules de manera natural.

Hace cinco años, Pablo esperaba a que alguien pasara por su ejido para vender su maíz a precios bajos, sin embargo, se enteró que si se organizaba con otros productores podría vender su cosecha a mejor precio y hasta entregarles maíz azul a las grandes harineras del País.

Hoy, Pablo considera que la apertura agrícola con Estados Unidos no es un problema, pues tiene asegurada la venta de su cosecha a un precio fijo, a través de la Agricultura por Contrato con harineras y engordadores de pollo, pues así no depende de los intermediarios y puede acceder al crédito, a la capacitación y a insumos económicos.

“Cuando se cerró Conasupo quedamos a la deriva, pero hace tres años me uní con otros productores en la Confederación Nacional de Productores Agrícolas de Maíz, para que otros productores y yo pudiéramos venderle directamente a la industria y así tenemos la venta asegurada; solo no se puede”, comentó.

Relató que de manera individual las empresas compradoras de maíz piden facturas o RFC, que los productores no tienen, pero con la Confederación, a través de un programa que se llama “Mais”, se puede vender el cultivo, tener un seguro agrícola, maquinaria, servicio técnico, bodegas y están por terminar una planta para los maíces azules.

Otro caso es el de Rogelio Zacaula, dueño de 20 hectáreas en Puebla, quien hace 40 años no tenía nada, pero poco a poco se fue haciendo de sus tierras.

“No tenía nada y trabajando tengo mis 20 hectáreas. Vivimos de las vacas y lo del maíz nos da para avanzar poco a poco; hoy tengo siete hectáreas de maíz azul porque organizados se le vende mejor a las empresas”, comentó.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *