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Incierto panorama para cooperativistas salineros

JOSÉ MANRIQUE. POR ESTO!

MÉRIDA, Yucatán. Cooperativistas salineros de la zona costera de Yucatán enfrentan incierto panorama tras el cierre de mercados de exportación del mineral y la contracción del mercado nacional, a pocos días que inicie la extracción del denominado “oro rosa”.

Luis Aké, quien forma parte de la cooperativa “Meyah Ta Ab”, que significa “trabajadores de la sal”, explicó que los charcos salinos se trabajan una vez al año, cinco meses, iniciando en este mes de abril.

Es la misma gente de pueblo la que trabaja las charcas y representa un sustento para las familias de Dzemul.

El próximo 16 de abril es la fecha cuando arranca la temporada de cosecha de sal en las charcas salineras, mientras eso sucede, en estos días los salineros están trabajando en las charcas, tomando muestras del agua, midiendo el grosor de las capas, el tipo de sal y el color del mineral.

En Xtampú, municipio de Dzemul, es el lugar donde se encuentran las charcas salineras que producen la sal rosada, el “oro rosado”.

El color rosa de las charcas se debe al crustáceo “Artemia salina”, que vive en lagunas y sirve como alimento de los flamencos; pero por otro lado, como en todo proceso, también se debe a un agente químico que prioriza la evaporación del agua para que a su vez la sal florezca y pueda ser cosechada.

Cierre de entradas

“Antes de la epidemia llegaba el turismo, las charcas estaban abiertas a los paseantes, se cerraron las entradas y a nadie se deja entrar, ahora sólo nosotros vamos a trabajar”, añadió el cooperativista entrevistado.

“El año pasado se produjeron unas 179 toneladas del mineral y hace dos años produjimos más, eso se desplaza a los mercados internacionales y nacionales, así como una parte al mercado local.

“Primero se termina un charco, luego se va al otro y así sucesivamente, un charco mediano nos deja unas 10 a 20 toneladas, un cuadro pequeño mide 5 por 5 metros, uno mediano alcanza hasta 7 metros por 10 metros, hay otros más grandes de 10 metros en adelante”, indicó.

Luis Aké detalló que un factor que ha beneficiado a los productores de sal ha sido el sol fuerte y las altas temperaturas que favorecen la evaporación del agua, el grosor de las capas de sal que se generan aumenta.

“Algunas charcas tienen de cinco a siete centímetros, otras de hasta nueve y algunas de 12 centímetros y auguro que habrá una buena producción, pero no hay comprador fijo, ya que la epidemia de Covid-19 ha generado el cierre de los mercados de exportación, el mercado nacional está cerrado, no hay cadena productiva, los compradores tienen deudas, no están trabajando, tienen que pagar personal y no pueden llegar los tráileres al puerto”, explicó el cooperativista.

Hay la opción de buscar un comprador, ya sea local o nacional y producir, o en su caso lo que se logre cosechar se va a guardar para mejores tiempos.

La veremos difícil

“Los compradores foráneos mandaban sus góndolas y camiones a Yucatán, pero ahora con la contingencia y que no podrán enviar unidades al Estado, la veremos difícil”, comentó el productor de Dzemul.

Añadió que en Xtampú se produce la sal rosada en grano, la sal de grano blanca, la sal molida, la roca de sal, cuya apariencia es de una piedra; así como el llamado “xixtab” o restos de sal, la cual se comercializa a los productores de ganado, para que los ejemplares retengan líquido.

Esa sal es de los restos de producto y cuando esta se endurece y le cae arena, se le da al ganado, el saco es de 25 kilos.

“El producto ahí está, ya se produjo, falta cosecharlo y desplazarlo, hasta ahora no hay comprador fijo de aquí a diciembre”, aseveró.

Por el momento los salineros esperan que no haya inundaciones o que peguen huracanes, ya que las crecientes anegan los charcos de sal.

“El año pasado hubo una inundación y el agua se evaporó hasta enero, y hasta la fecha hubo mucho sol, el agua se evaporó y hay mucha sal”, recordó el entrevistado.

De la misma manera, los cooperativistas están trabajando en arreglar los caminos que recorren las charcas, con la esperanza de que en julio y agosto todo vuelva a la normalidad.

Con los caminos de acceso a las charcas en buen estado, podremos ofrecer mayores recorridos por las salineras.

Los procesos

En Xtampú hay cerca de 100 charcos salineros, habían más antes, ya que estos se perdieron con las inundaciones y las crecientes. La extracción de sal abarca de abril hasta agosto, el resto del tiempo, es lo que lleva al mineral formarse.

Los salineros, además de la extracción del mineral se ayudan con los recorridos turísticos y la venta de sal a los visitantes, sin embargo esta actividad se encuentra paralizada por el coronavirus.

Ahí el visitante puede encontrar sal rosa a muy buen precio, no el producto que ya contiene químicos y se encuentra procesado en los supermercados, en pocas palabras, un producto orgánico.

Cuando los hombres sacan la sal deben esperar a que seque; se lava con agua dulce, se cristaliza y después podrán meterla en sacos de 25 kilos y se vende por tonelada.

 

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