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Infraestructura para el campo en Michoacán

FÁTIMA PAZ. CAMBIO DE MICHOACÁN.

MORELIA, Michoacán. De acuerdo con la Organización para la Agricultura y la Alimentación de las Naciones Unidas (FAO, por sus siglas en inglés), para 2020 el mundo requerirá hasta un 70 por ciento más alimentos de los que demandaba en 2003, lo que representa un crecimiento a tasas superiores que las experimentadas por la capacidad de los productores primarios, quienes deben solventar dificultades de financiamiento, acceso a recursos, transferencia de tecnología, baja densidad poblacional, disminución de los espacios cultivables y deficiencias en la infraestructura disponible, especialmente para el almacenamiento y transporte de los alimentos.

La Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), la Asociación de Productores y Empacadores de Aguacate de Michoacán (APEAM) y Productores y Empacadores Exportadores de Guayaba en México (Peguam) coinciden en que uno de los factores decisivos para la persistencia de altos costos de los alimentos al consumidor final, los altos índices de merma, que en ocasiones alcanzan el 50 por ciento de la producción, y la preferencia, especialmente en estados del sur del país, como Quintana Roo, por la importación de alimentos sobre la adquisición a estados de la región Centro Occidente, que pueden ser hasta 18.5 por ciento más caros que los estadounidenses en esta región de México, es la ausencia de condiciones satisfactorias de infraestructura en el campo nacional.

Michoacán, a la par con Aguascalientes y Zacatecas, genera el 90 por ciento de la guayaba que se produce en México, por lo que su potencial como proveedor de los mercados nacionales e internacionales es prometedor; sin embargo, la carencia de instalaciones de empaque adecuadas para el almacenamiento y la comercialización de la fruta limitan el beneficio potencial que representa la guayaba para el estado, señaló Peguam.

A los empaques obsoletos que enfrenta la guayaba, problemática que no es exclusiva de este cultivo, se suma la falta de redes de frío que garanticen la sanidad e integridad de los productos alimenticios, así como la capacitación entre los productores y la capacidad de organización para garantizar mejores condiciones de transporte, almacenamiento y comercialización de los alimentos, explicó Peguam.

Por su parte, la APEAM expresó que entre las limitantes para la consolidación de nuevos mercados internacionales para productos michoacanos destaca la falta de transferencia tecnológica, lo que eleva los costos de comercialización y compromete la fitosanidad; además de tecnificación del riego, mecanismos para reducir la pérdida de la producción por factores climatológicos y mejora de semillas, es necesario, agregó, generar procesos e instalaciones para el manejo adecuado y apegado a estándares internacionales del fruto, con el propósito de disminuir el rechazo y las barreras internacionales.

Sólo el siete por ciento del parque vehicular nacional destinado a la transportación de alimentos cuenta con sistemas de refrigeración, en tanto que el 35 por ciento está conformado por tracto-camiones no refrigerados, reconoció la Sagarpa; asimismo, el 50 por ciento contaría con más de diez años de uso, y el 25 por ciento, más de 25 años de vida, lo que coincide con los señalamientos de Peguam en torno a la necesidad de modernizar el transporte e instalar redes de frío.

Asimismo, la Sagarpa aceptó la falta de vinculación entre los espacios formales e informales para el acopio de alimentos, principalmente oleaginosas, lo que es incentivado por la ausencia de un órgano de control que tenga a su cargo estas instalaciones, en detrimento de las oportunidades de negocios para los productores primarios y en beneficio de acaparadores e intermediarios.

La improvisación detectada en un número significativo de centros de almacenamiento de granos y otros alimentos se agrava ante la falta de certeza en instancias gubernamentales sobre el número preciso de bodegas y almacenes de granos, deploró la Sagarpa, con lo que se reducen las oportunidades de crecimiento ordenado en el sector.

En 2006 se contabilizaron en Michoacán, según la Sagarpa, 219 establecimientos destinados al almacenamiento de granos, con una capacidad para un millón 398 mil 930 toneladas, pese a lo cual podría ser aún mayor el número de centros de almacenamiento informales; la instancia gubernamental especificó que entre las características que el estado comparte con otras entidades del centro y sur del país la existencia de condiciones mínimas y no adecuadas para la actividad a la que se destinan, un problema que incide de forma directa en la disponibilidad de alimentos y la seguridad alimentaria.

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