Más de 1,034 millones de pesos se han destinado para la rehabilitación y modernización de presas en nuestro país desde el 2012 a septiembre de este 2021, cifra que, a decir de expertos consultados, resulta muy baja ya que la gran mayoría de estas se encuentran en la etapa final de su vida útil y fenómenos naturales evidencian las carencias.

Mediante una solicitud de información, la Subdirección General de Infraestructura Hidroagrícola de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) indicó a El Economista que por medio de la Gerencia de Construcción de Infraestructura Hidroagrícola, y en específico del Programa K-111 Rehabilitación y Modernización de Presas y Estructuras de Cabeza, ha realizado diferentes trabajos en algunas de las obras que tiene a su cargo y que están consideradas en la relación de las 210 Principales Presas en México.

En el 2015 se registró la inversión más baja en dicho lapso, la cual fue de 45 millones 484,077.22 pesos, los cuales fueron distribuidos en 17 obras, la rehabilitación y modernización de la presa Luis Donaldo Colosio (Huites), ubicada en Sinaloa fue la que obtuvo mayores recursos, un total de 6 millones 806,664 pesos, le sigue la presa Sanalona con 5 millones 604,327 pesos en el mismo estado.

En el otro extremo, el año en donde se obtuvieron mayores recursos para invertir en la rehabilitación de las presas en nuestro país fue el 2019, con un monto total de 159 millones 811,412.38 pesos. Este año fue el que registró el mayor número de obras con un total de 49 proyectos. El proyecto solitario que mayores recursos obtuvo fue el de la Presa  Endhó, en Hidalgo, con un monto total de 8 millones 671,602.45 pesos.

Insuficiente, inversión en grandes presas: expertos

Faltan recursos

Ante este panorama, Judith Domínguez, Coordinadora del Foro de Seguridad Hídrica de El Colegio de México y Manuel Perló Cohen, investigador del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM, aseguraron que la inversión realizada por el gobierno federal en estas presas resulta muy baja.

“Creo que esos 1,034 millones en un periodo de casi 10 años es poco, porque el mantenimiento que requieren es realmente costoso (…) y el programa que estaba destinado a dar mantenimiento a las grandes presas es el K-111, realmente es muy modesto”, mencionó Domínguez.

La especialista indicó que fenómenos naturales como las  lluvias y sequías ponen en evidencia la falta de mantenimiento en algunos cuerpos de agua en el país.

“Los problemas surgen cuando hay lluvias extrema o sequías el otro extremo, se nota el estado real en el que se encuentran las presas, azolvadas y requieren ese mantenimiento y eso no se está haciendo”, lamentó.

Por su parte, Perló Cohen detalló que la falta de rehabilitación y modernización influye directamente en la pérdida de capacidad de almacenamiento de las presas en nuestro país.

“La carencia de agua está determinada por las lluvias, por la capacidad de almacenamiento y también por los sistemas de distribución, es toda una cadena que se origina en las presas”.

Ambos especialistas coincidieron que la gran mayoría de estas grandes presas fueron construidas en la década de los 40 y 50, las cuales ya están en el límite de su vida útil, ya que consideraron que tienen un durabilidad de entre 50 y 70 años de servicios.

Sin embargo, reconocieron que la solución no es la construcción de nuevas obras de infraestructura, salvo en algunos casos.

“Tenemos que destinar un presupuesto mayor para el mantenimiento, porque es un problema de seguridad nacional. Con las lluvias que hemos tenido, si en algunas presas se quiebran o no funcionen bien las compuertas pues claro es un problema de seguridad”, indicó Judith Domínguez.

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