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Jornaleros en la precariedad

JENY PASCACIO. DIARIO DE CHIAPAS.

TUXTLA GUTIÉRREZ, Chiapas. 
En las zafras de los ingenios de Campeche, Chiapas, Quintana Roo y Tabasco, a pesar que existe empleo asalariado para la población local, gran parte de la cosecha (corte de caña de azúcar), está en los brazos de trabajadores migrantes.

“La condición de vulnerabilidad laboral y social de los jornaleros agrícolas en México atenta contra los derechos humanos y al trabajo digno, situación que responde a los esquemas del mercado laboral precario y, por añadidura, a la omisión institucional.”

Esto lo dio a conocer la Investigadora de Ecosur Unidad Chetumal, Martha García, quien puso como ejemplo a los ingenios de La Joya, Huixtla, Othón P. Blanco y Tenosique donde se contrata alrededor de 3 mil cortadores de caña.

“La importación de trabajadores alcanza poco más del 50 por ciento de la demanda de jornaleros. Estos grupos o cuadrillas provienen de Oaxaca, Puebla, Veracruz, Chiapas, Guatemala y Belice. Aunque participan cortadores foráneos de El Salvador y Honduras, y otras entidades del país, pero ya están asentados en las regiones cañeras”.

Las recientes noticias sobre la situación laboral de los jornaleros agrícolas en México que estalló por la represión de la protesta de trabajadores en importante enclave productor de San Quintín, Baja California, y los sucesivos reportes sobre otras regiones del corredor agroexportador del Pacífico, obligan a reflexionar sobre lo que ocurre en la frontera sur con los trabajadores asalariados, nacionales e internacionales, empleados temporalmente en la cosecha de la caña de azúcar.

La investigadora dijo que a partir de reportajes y notas informativas, además de estudios especializados, se da cuenta de la problemática de explotación laboral que sujetan a grupos y familias jornaleras; muchos de ellos incluyen, aparte de la mano de obra masculina, la femenina e infantil.

“Varios trabajadores migrantes y sus familias se han quedado a vivir en las llamadas galeras, convierten estas instalaciones, pensadas para una “estancia temporal”, en sus hogares a pesar de la falta de infraestructura de servicios básicos. El decir, la precariedad laboral alcanza las condiciones de vivienda donde se hacinan las familias.”

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