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Laguna de Pueblo Viejo, una riqueza que se pierde

EL SOL DE TAMPICO.
Laguna de Pueblo Viejo, una riqueza que se pierde

PUEBLO VIEJO, Ver. Abril 21.- La contaminación de la laguna de Pueblo Viejo, a causa de las descargas de aguas residuales que la ciudad de Tampico vierte desde hace muchas décadas al río Pánuco y que por efectos de la corriente ingresan a este cuerpo de agua, así como el efecto que esto provoca en los bancos de ostión, ha originado opiniones encontradas de estudiosos del tema durante muchos años.

A pesar de ello la producción del bivalvo en este vaso lacustre es excepcional y es una de las principales actividades económicas que permite a miles de familias beneficiarse con la extracción del ostión para su comercialización, aunque en los últimos ocho años haya registrado una caída considerable su demanda, lo que ha ocasionado un drástico descenso en la extracción, resultando así poco redituable para quienes se dedican a esta actividad.

En los estudios preliminares de corrupción bacteriológica realizados a finales de la década de los años noventa por el Laboratorio de Contaminación y Bioensayos de la Universidad Autónoma Metropolitana, así como por el Laboratorio de Contaminación Marina del Instituto de Ciencias del Mar y Limnología de la UNAM, quedó de manifiesto la contaminación microbiana que registra este cuerpo de agua.

Los resultados que esos estudios arrojaron en la evaluación de agua, sedimento y ostión indican que el agua de la laguna es inadecuada tanto para el cultivo de ostión como para la recreación con contacto primario y para la protección de la vida acuática, al registrar altas concentraciones de coliformes fecales.

En contraparte, sobre este mismo tópico, el biólogo Sergio García Sandoval fue claro al afirmar que las condiciones actuales de la laguna de Pueblo Viejo no son correctas, porque las emisiones de aguas residuales y desechos sólidos urbanos que han lastimado los cuerpos de agua no permiten hablar de las condiciones puntuales para saber qué tiene y cuánto tiene, y al no contar con los elementos actualizados, por lo tanto, no se tienen datos fríos y concretos.

El estudioso dejó en claro que un vaso lacustre deja de funcionar cuando la carga de materia orgánica provoca un descenso en los niveles de oxígeno tal que impide el desarrollo biológico de organismos normales.

En el caso de la laguna de Pueblo Viejo, el ostión es un indicador natural biológico que permite saber si hay o no esas condiciones, y como en la laguna de Pueblo Viejo hay bancos de ostión, quiere decir que las condiciones ambientales, técnicamente llamado de eutrofización, no se dan todavía, detalló.

Este problema no se va a dar en este cuerpo de agua privilegiado, porque afortunadamente tiene una llegada anual por el río Pánuco, que son las crecientes de agua dulce que traen condiciones de fertilización, de recambio, que dejan de manifiesto que la laguna mantiene ese ciclo de renovación vital.

El biólogo Sergio García consideró que esto no es suficiente, porque las descargas puntuales de aguas negras son todo el año, por eso es necesario que las autoridades competentes apliquen técnicas como el dragado de la laguna de Pueblo Viejo.

Esto se debe hacer a una plantilla de 60 metros de frente por tres metros de profundidad, para una longitud de cinco a ocho kilómetros, lo que haría que el mar penetrara con sus mareas en este cuerpo de agua mejorando las condiciones y terminando con el problema de las descargas, porque habría una neutralización y esto haría que el vaso lacustre recobrara sus condiciones.

Por su parte los cooperativistas que explotan el ostión aseguran que la laguna de Pueblo Viejo no tiene ningún problema de contaminación, prueba de ello son los resultados de constantes análisis químicos que mensualmente practica a la Crassostrea virginica la Universidad del Noreste (UNE), según informó Domingo Reyes Contreras, presidente del Consejo de Administración de la Sociedad Cooperativa de Producción Pesquera Regional de Pescadores Cd. Cuauhtémoc, de Pueblo Viejo, Ver.

“El ostión, según los resultados que nos entregan a nosotros mes tras mes, está apto para el consumo humano en cualquiera de sus presentaciones, y en eso no tenemos ningún problema con el público que puede ingerir nuestro producto con confianza”, aseveró el líder de los pescadores.

Advirtió que esta garantía de calidad en el producto se puede perder por un inadecuado manejo y almacenamiento del ostión en los comercios, al igual que en el proceso de traslado y preparación para su consumo final.

En la actualidad, en opinión de especialistas como el biólogo Sergio García Sandoval, el municipio de Pueblo Viejo debería ser un potencial centro comercial del bivalvo, porque tiene los recursos y sobre todo el humano que sabe trabajar y está a tiempo de mejorar las condiciones cuando se hagan los trabajos correspondientes.

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