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Leche, propiedades

En la actualidad está normalizado el contenido graso de la leche: la entera o completa contiene un 4%, la baja en calorías o semientera 1-2% y la desnatada de 0,1 a 0,2%, en relación a la disminución de grasa se pierde la mayoría de las vitaminas liposolubles, permaneciendo en la leche el calcio, el fósforo y la riboflavina o vitamina B2.

La leche es un alimento perecedero, se conserva en recipientes cerrados, que una vez abiertos se deben guardar en el frigorífico. Las botellas deben protegerse de la luz solar, pues la acción directa de la luz solar destruye la vitamina C y la B1. Aunque este problema está actualmente superado ya que la mayoría de las leches se sirven en cajas de cartón.

Por lo que se refiere a la leche de cabra, constituye una alternativa para la de vaca, sus cualidades son benéficas en ciertos aspectos en la alimentación humana, sobre todo en los niños. Su composición es la siguiente aunque puede haber variaciones significativas en alguno de los componentes debidas a la raza y la alimentación de las cabras:

Tomando como referencia a la leche de vaca se va a comparar la composición de ambas:

· Composición en grasa: la leche de cabra (4%) suele tener una mayor cantidad de grasa que la vaca (3,5%) aunque depende mucho de la raza caprina de la que se trate, (llegando algunas hasta un 5,5%). La principal diferencia no radica en la cantidad sino en la calidad:

– No contiene aglutinina que es una proteína cuya función es el de agrupar los glóbulos grasos para formar estructuras de mayor tamaño. El tamaño promedio de los glóbulos grasos de la leche de cabra es de cerca de 2 micrómetros, comparados con los 2 1/2 a 3 1/2 micrómetros para la leche de vaca. Esta es la razón por la que sus glóbulos al estar dispersos se atacan más fácilmente por las enzimas digestivas y por lo tanto la velocidad de digestión es mayor.

– Contiene más ácidos grasos esenciales (linoleico y araquidonico) y una proporción mayor de cadenas cortas y cadenas medianas de ácidos grasos que la leche de vaca haciéndola más cardiosaludable.

Composición proteica: Esta es la parte más importante para la producción de las alergias y en la fabricación de los quesos, y este factor que está ligado a la genética y no a la alimentación del animal. Los diferentes tipos de proteína que se pueden encontrar en la leche son de dos tipos generales:

– Proteína hidrosolubles, termosensibles y no coagulables: beta y alfa lactoalbúmina y globulinas. Estas se pierden en la elaboración del queso por el suero y se desnaturalizan por los tratamientos térmicos para la conservación de la leche.

– Proteína coagulables, termoresistentes o caseínas: se distinguen tres tipos distintos:

– La caseína de la leche de cabra contiene menos del tipo alfa 1 como sucede en la leche de mujer, que son las responsables de la mayoría de las alergias a la leche de vaca. No posee caseína del tipo beta 1 que es exclusiva de la leche de vaca y por lo tanto se puede utilizar para la detección de la presencia de leche de vaca en productos supuestamente elaborados exclusivamente con leche de cabra. El tamaño de los conjuntos de caseínas o micelas son más pequeñas en la cabra (50 nm) respecto a la vaca (75 nm) proporcionando una cuajada de menor tamaño en el estómago.

· Cantidad de lactosa: La leche de cabra contiene 1% menos de lactosa que la de vaca pero esta cantidad en la práctica se tolera mejor por las personas intolerantes a la lactosa porque en conjunto la leche es más digestible.

· El contenido mineral de leche de cabra y leche de vaca es semejante pero la leche de cabra contiene 13 por ciento más calcio, 47 por ciento más vitamina A (responsable de su coloración más blanca), 134 por ciento más potasio, y tres vez más ácido nicotínico. Es también cuatro vez más alta en cobre. La leche de la cabra contiene también 27 por ciento más del selenio. Sin embargo, la leche de la vaca contiene cinco veces más de vitamina B-12 respecto a la leche de cabra y diez vez más de ácido de fólico (12 mcg. en la leche de vaca contra menos de 1 mcg. para la leche de cabra en 300ml para cubrir unas necesidades diarias de 75-100 mcg. en los niños).

La población humana sufre de dos afecciones relacionadas con el consumo de productos lácteos diferentes pero muy problemáticas, ya que es imposible suprimir los lácteos de la alimentación sin que esta se convierta en deficitaria en elementos esenciales para el desarrollo, por ello son mucho más preocupantes en las etapas infantiles donde las necesidades debido al crecimiento se satisfacen con productos lácteos.

Las afecciones ligadas al consumo de lácteos y en los que la leche de cabra tiene un importante papel son:

· La alergia a la leche

· La intolerancia a la lactosa

La alergia a la leche de vaca es una respuesta del organismo a las proteínas que la componen se manifiesta entre el 2,5 a 5 % de la población sobre todo en niños ya que suele ser la primera proteína extraña con la que toman contacto, desgraciadamente estos niños en un 50% desarrollan además otros tipos de alergias alimentarias (huevos, frutos secos, etc..) y entre un 50 al 80% alergias por inhalación (ácaros, pólenes, etc.). Puede aparecer en edades adultas pero es mucho menos frecuente.

La intolerancia a la lactosa de la leche: esta enfermedad es de origen genético y está muy ligada a grupos étnicos . Como ejemplo se puede poner a Dinamarca donde solamente la sufren un 2% de la población y en el otro extremo están Japón, China y los aborígenes Australianos que la sufren casi un 100% en mayor o menor medida. Se cree que hay una relación directa entre la enzima lactasa que hidroliza la lactosa y la melanina responsable del color de piel. Cuanto mayor sea la concentración de melanina, menor es la de lactasa.

La leche de cabra contiene lactosa como todas pero en una menor proporción que la de vaca aproximadamente un 1% menos pero además al tener mayor digestibilidad puede ser tolerada por algunos individuos. Conviene recordar que los productos lácteos derivados de cualquier leche pero que hayan sido sometidos a la fermentación (yogures, quesos, Keffir, etc.) no contienen lactosa ya que esta ha sido transformada en sus azúcares de origen, y si estos además son de leche de cabra gozan de una mayor tolerancia mayor.

Como conclusión se puede decir que la leche de cabra tiene unas características cualitativas y cuantitativas que la hacen diferente a la de vaca ofreciendo las ventajas de una mayor asimilación y rapidez de digestión respecto a la de vaca además de una composición mineral más completa, pero tiene la desventaja de su bajo contenido en vitamina B12 y ácido fólico. Respecto a su uso en individuos alérgicos e intolerantes hay que evaluar cuidadosamente el tipo de alergia y el grado de intolerancia a la lactosa de cada individuo para aplicarla como alimento de elección. En el caso de la intolerancia a la lactosa el consumo de productos lácteos fermentados de leche de cabra ofrecen doble ventaja respecto a los homólogos de leche de vaca.

FUENTE: Consejo Mexicano de Criadores de Ganado Caprino (COMECAPRI). Comité Estatal Sistema Producto Caprinos de Guanajuato AC.

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