Guadalajara, Jal. Productores lecheros de Jalisco realizaron, este miércoles 2 de septiembre, una manifestación en los centros de acopio de Liconsa en varios municipios de la zona de Los Altos -principal región lechera del país- para exigir el pago del alimento.

“Es una manifestación afuera de los centros de acopio de Liconsa, porque los productores están reclamando que ha habido incumplimiento o retraso en los pagos de Liconsa con la leche que están vendiendo, y eso ocasiona problemas a los productores porque son pequeños”, dijo a El Economista, el presidente de la Unión Ganadera Regional de Jalisco (UGRJ), Adalberto Velasco Antillón.

El dirigente de los ganaderos en la entidad señaló que la Empresa Productiva del Estado (EPE) tiene un retraso de dos y hasta tres semanas en el pago a los productores, debido a que la Secretaría de Hacienda no libera a tiempo el recurso.

Con base en datos de la UGRJ, el estado produce más de 6 millones de litros diarios de leche de los cuales, entrega a Liconsa entre 650,000 y 700,000 litros por día.

“Si sacamos un precio de referencia, que se les pague entre siete a ocho pesos el litro, estamos hablando que, al dejar de pagar un día, significan 5 millones y medio de pesos más o menos; en una semana ya estamos hablando de alrededor de 38 millones de pesos; si te vas a 15 o 22 días, estamos hablando de 80 o más de 100 millones y cuando se les retiene a los pequeños productores ese capital, sí afecta mucho”, subrayó Velasco Antillón.

De acuerdo con Liconsa, hay 1,387 pequeños productores que ya están individualizados en el padrón de la EPE, además, de los que todavía están organizados en grupos en los municipios de San Juan de los Lagos, Jalostotitlán, Encarnación de Díaz, Lagos de Moreno, San Miguel El Alto, San Julián, San Diego de Alejandría, entre otros.

Tras afirmar que algunos ganaderos “viven al día”, el presidente de la UGRJ indicó que el atraso en el pago afecta a toda la cadena productiva, porque si no le pagan al productor, éste tiene que pagar a la forrajera el alimento de los animales, las medicinas a la veterinaria, además de la gasolina, el diésel y la electricidad.

“Además, en el momento que el productor no les da su alimento al ganado como debe de ser, las vacas bajan su producción y para volver a subir la producción de leche, es muy difícil”.

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