domingo , 27 septiembre 2020

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WILBERT TORRE Y JULIETA MARTÍNEZ. EL UNIVERSAL. WASHINGTON.— En respuesta parcial a las presiones de México, la Administración de Drogas y Alimentos (FDA) de Estados Unidos incluyó ayer a Baja California en la lista de regiones certificadas para continuar exportando tomate, tras el brote de salmonelosis que atacó a 23 estados de la Unión Americana.

No obstante, condicionó a que los envíos incluyan un certificado emitido por la Secretaría de Fomento Agropecuario de esa entidad. Un día antes, el gobierno de Baja California había advertido que el valle de San Quintín, en el sur de Ensenada, estaba saturado de tomate bola y roma, que urgía sacar al mercado.

La decisión de la FDA atiende sólo de manera parcial las exigencias del gobierno mexicano, que ha protestado porque Estados Unidos creó de manera arbitraria una lista de estados y países que pueden exportar, en tanto se define el origen de la salmonela.

Los listados no incluyen hasta ahora a estados como Sinaloa y Sonora, a pesar de que no se ha presentado ninguna prueba científica de que el contagio haya partido de México. Sin embargo, productores de tomate rojo de Baja California presentaron pérdidas ante la baja en el consumo derivada por la alerta sanitaria.

El secretario de Fomento Agropecuario, Antonio Rodríguez Hernández, aseguró que la comercialización se desplomó 70% y las bodegas estaban al máximo nivel de capacidad, mientras la cosecha bajó al mínimo, pese a que no había una restricción oficial para la introducción del producto al vecino país.

Alertó que el tomate ya había madurado en los campos y que cada vez lucían más rojos, por lo que no descartó recorte de personal para la pizca. Casi 35 mil jornaleros son contratados para los tres ciclos en que se cultiva el producto en el sur de Ensenada.

Antes del anuncio de la FDA, las pérdidas se acumularon por la falta de comercialización, el costo de almacenamiento en Estados Unidos y el riesgo de que el alimento sobrepasara su tiempo de vida. Como factor adicional mencionó que productores y comerciantes bajaron 30% el precio del tomate rojo. El costo por caja antes de la crisis era de ocho a 10 dólares (de 82 a 130 pesos), pero bajó hasta cinco dólares.

En Baja California Sur, autoridades de la Secretaría de Fomento Económico y Desarrollo aseguraron que la producción de tomate no representa ningún riesgo para la salud.

Informó que el estado se mantiene con el mejor nivel de sanidad vegetal del país, por lo que solicitó a la FDA una consideración hacia el tomate sudcaliforniano.

Los niveles de inocuidad que se aplican en los cultivos y la cosecha en México son superiores a los que se adoptan en Estados Unidos, ya que en aquel país las siembras de esta hortaliza se realizan a ras de suelo y lo cosechan en forma mecánica, dijo el secretario de Promoción Agropecuaria de Sinaloa, Jorge Kondo López.

Acotó que es inaceptable que se sospeche del fruto de origen mexicano, como portador de la bacteria, ya que no existen suficientes elementos que relacionen el brote de salmonelosis con este producto. (Con información de Gladys Rodríguez y Javier Cabrera)

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