miércoles , 5 agosto 2020
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Los bosques y el ciclo del agua

BLOG DE LA CONAFOR.

Los bosques son fundamentales en el ciclo del agua: ayudan a mantener una elevada calidad de esta, influyen en la cantidad disponible y contribuyen a la reducción de riesgos relacionados con el agua, como desprendimientos de tierra, inundaciones y sequías.

La Tierra es el único planeta que conocemos con la capacidad de mantener la vida. Los seres que la habitamos obtenemos nuestros bienes directa o indirectamente de los recursos naturales que nos ofrece.  Por ello, estamos limitados a transformar y consumir los bienes dentro de la capacidad de regeneración de la propia naturaleza.

Uno de los conceptos que es fundamental entender es que el agua no solo es parte de la vida, en buena medida el agua es la vida. Los seres vivos están constituidos aproximadamente en un 70% de agua.

Por ello, el ciclo del agua es uno de los procesos biofísicos más importantes en el planeta. En este circuito el agua va sufriendo transformaciones y desplazamientos que hacen que la vida sea posible.

El ciclo se compone de varias etapas.  Se considera que todo inicia en los océanos, y en las grandes superficies que almacenan agua (ríos, lagos). En ellas la energía del sol calienta el agua hasta evaporarla. Al condensarse, forman nubes, que en su mayoría se precipitan sobre la misma superficie del mar.

Pero hay otras nubes que no se precipitan en el océano, sino que se desplazan por la acción de los vientos y se ubican dentro de los continentes. A medida que se enfrían y se condensan, se hacen más pesadas y terminan cayendo en forma de lluvia, granizo o nieve.

Parte del agua que cae a la superficie regresa a la atmósfera por evaporación y por evapotranspiración de la vegetación, otra parte se infiltra y la última parte escurre por ríos y arroyos hasta llegar a su destino final: el mar.

El tiempo geológico es diferente al tiempo humano. Se suele pensar que una montaña no puede ser devastada por el arrastre de las aguas, sin embargo al paso del tiempo las montañas sí pueden­ ser muy afectadas por la erosión.

Por esta razón los bosques juegan un papel crucial en el ciclo del agua, ya que su vegetación y suelo, entre otros factores, generan las condiciones para evitar que el agua tome velocidad cuesta abajo, lo que provocaría erosión y otros desastres como desprendimientos de tierra.  La vegetación permite que el agua que cae sea retenida ahí y esta busque formas de infiltrarse.

Debajo de los bosques, existen horizontes o capas de roca que se encuentran fracturadas, en donde por acción de la gravedad, el agua se filtra y enriquece enormes almacenes subterráneos, conocidos como acuíferos. De los acuíferos, a través de pozos, se obtiene agua para la agricultura, la industria y las poblaciones. Millones de personas dependen del agua dulce de buena calidad que fluye desde los bosques y que se obtiene de tales acuíferos, que en ocasiones se ubican a cientos de kilómetros del sitio de infiltración.

Cada vez existe una mayor conciencia acerca de la importancia que tienen los bosques para el abastecimiento de agua, pues son ellos quienes detienen los procesos de erosión de tal forma que los mantos subterráneos puedan sostener sus niveles de agua, al permitir la infiltración.

Los bosques también desempeñan funciones de amortiguación y mitigación de fenómenos meteorológicos extremos, así como reducción de los efectos del cambio climático en los recursos hídricos.

Por la relevancia que tienen los ecosistemas forestales en el ciclo del agua, es necesario realizar un manejo sustentable de estos, para lograr que todas las personas tengan acceso a este recurso vital.

Los servicios que nos entregan los bosques

Son innumerables los servicios ambientales que nos otorgan los ecosistemas, no solo tienen que ver con aire, agua o captura de carbono, sino también con la salud física y mental, con alimento, materiales de construcción, reducción de riesgo ante desastres naturales, entre otros.

Generalmente relacionamos los beneficios que nos otorga la naturaleza con la retención de agua para beber, el aire para respirar, la captura de carbono, conservación de la biodiversidad, retención de suelo y disminución de escorrentías.

Y todo ello es cierto, pero hay otros servicios ambientales que no son tan visibles y que sin ellos el ser humano tampoco podría sobrevivir.

En México contamos con alrededor de 137.8 millones de hectáreas de una gran variedad de ecosistemas, cada uno otorga servicios ambientales en diferentes proporciones, aunque dada su naturaleza no siempre es fácil medirlos, a veces imposible.

Pero para tener una referencia, la Evaluación de Ecosistemas del Milenio (o Millennium Ecosystem Assessment), se ha tomado desde 2005 para entender y clasificar los servicios que brindan los ecosistemas.

Este documento clasifica a los servicios ecosistémicos en cuatro grupos:

Servicios de soporte

Son los procesos naturales necesarios para la producción de los otros tres grupos. Su impacto sobre el ser humano es indirecto, aunque en el muy largo plazo puede considerarse directo. Y se refiere a la formación de suelo, la fotosíntesis, la producción primaria, el ciclo de nutrientes (como azufre, fósforo y nitrógeno) y el ciclo del agua.

Servicios de provisión o abastecimiento

Son los productos obtenidos de la naturaleza para su uso, ya sea de manera directa o previo procesamiento. Aquí entran los alimentos, el agua dulce y de uso agrícola, las materias primas bióticas para tejidos (algodón, cáñamo, lana y seda), materiales de construcción (madera, mimbre y resinas), materiales geóticos (como la sal), combustibles renovables (madera, cáscaras de almendra) recursos genéticos para agricultura, ganadería y biotecnología, recursos ornamentales (decoración y jardinería), compuestos bioquímicos, recursos farmacológicos y medicinales y los servicios en relación con la salud física y mental.

Servicios de regulación

Este tipo de servicios hace referencia a procesos ecológicos que mejoran o hacen posible nuestra vida, como mejoras en la calidad del aire, regulación del clima y el ciclo del agua, control de la erosión, mantenimiento de la fertilidad del suelo, reciclado de desechos y purificación de aguas residuales, control de enfermedades y plagas, polinización y reducción de daños ante catástrofes naturales.

Servicios culturales

En esta categoría se clasifican valores o beneficios no materiales, intangibles que se obtienen de la naturaleza a través del enriquecimiento personal o espiritual, la reflexión, el disfrute de la naturaleza, el desarrollo cognitivo y los placeres estéticos que ofrecen los ecosistemas.

¿Te das cuenta como prácticamente todos los aspectos de nuestras vidas están ligados directa o indirectamente con la naturaleza?

Sin mencionar que existe una gran participación económica de parte de las familias que viven en ellos.

Por esta razón la Organización de la Naciones Unidas (ONU) proclamó el 21 de marzo como el Día Internacional de los Bosques, cuyo lema 2020 es “Bosques y Biodiversidad” y nos invita a conocerlos en todos los aspectos y a tomar medidas para conservarlos.

Fuentes:

FAO.- Los bosques y el agua: http://www.fao.org/sustainable-forest-management/toolbox/modules/forest-and-water/in-more-depth/es/

UN-WATER https://www.unwater.org/water-facts/ecosystems/

Manual para el alumbramiento de aguas subterráneas.Fondo de Garantía y Fomento para la Agricultura Ganadería y Avicultura

Cosecha de agua y tierra. Eugenio Gras

www.agua.org.mx

 

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