Una de las actividades económicas más importantes para México es la agricultura, una gran fuente de empleos, proveedora de alimentos y materias primas, también presenta desafíos constantes que perjudican el desarrollo de la agricultura.

Dentro de estos retos encontramos oportunidades en cuanto a los temas como una rudimentaria aplicación de buenas prácticas agrícolas, falta de respuestas rápidas ante plagas y enfermedades de los cultivos, una ineficiente recolección de información de campo, problemas con la degradación de los suelos agrícolas, el mal uso de los recursos hídricos, entre otros.

Ante este panorama, hoy en día se han desarrollado tecnologías como los Sistemas de Información Geografía (GIS, por sus siglas en inglés) que nos permiten una mejor gestión en las actividades agrícolas; así como, en diversos campos del quehacer humano, tales como minería, pesca, meteorología, geología, hidrología, planificación urbana y actividades comerciales.

En el sector Agrícola, los sistemas de información geográfica son utilizados en la llamada agricultura de precisión, que permite a través de sistemas de percepción remota, como satélites, sensores, imágenes y datos geográficos, reunir información para entender las variaciones del suelo y los cultivos. A pesar de que dichas tecnologías ya son aplicables en el territorio mexicano sus beneficios y acceso, son limitados.

Dichas limitantes expresadas en un costo extra en la inversión, así como la falta de infraestructura y herramientas para su aplicación, y sin capacitación adecuada de productores, técnicos y especialistas, prorrogando su adopción; lo anterior genera una gran oportunidad para la utilización  de aplicaciones GIS que mitigan estas barreras, permitiendo a las diferentes entidades de gobierno, empresas de transferencia de tecnología, ONG y empresas públicas, tener información necesaria, precisa y actualizada para tomar decisiones técnicas más eficientes. Demostrando que las GIS pueden significar una respuesta, si bien no la única, tal vez la más importante para el manejo adecuado de los recursos agrícolas del país.

Estas nuevas aplicaciones GIS en el campo Mexicano, proporcionan diversas soluciones, con la finalidad de incrementar el rendimiento, asegurar suministros de alimentos seguros, fomentar la gestión ambiental, predecir riesgos climáticos y de patógenos, reducir costos, mejorar las prácticas de negocio, y lograr una gestión de tierras más efectivas, beneficiando así a los involucrados en la industria agrícola, pasando de una agricultura tradicional y costosa a una más moderna y eficiente en todos sus recursos.

Los sistemas de Información geográfica, también permiten digitalizar toda la información de una parcela, como una georreferenciación más precisa del predio, el tipo de cultivo o cultivos que se han sembrado en el área, a través de históricos climáticos y de imágenes satelitales, resultando en una herramienta indispensable para la gestión integral de riesgos en un proyecto y permitiendo promover a través de créditos y programas gubernamentales el crecimiento económico del sector.

Por lo anterior el reto es crear esquemas que permitan ver que no se trata sólo de una inversión en tecnología y capacitación, sino una solución a problemas constantes en la agricultura que proporcionen un incremento en la rentabilidad de los cultivos y reducir el impacto ambiental por una mayor eficiencia de los mismos.

*Omar Leyva Marin, Especialista en la Subdirección Técnica y de Redes de Valor La opinión aquí expresada es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

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