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miércoles , 16 junio 2021
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La fuerte racha inició en julio del año pasado y en todo el 2020 ingresaron 20 mil 673 reses para sacrificio a los rastros TIF. Crédito: Antonio Ordaz.

Manda EU a México reses para sacrificio

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MOISÉS RAMÍREZ. EL NORTE.

MONTERREY, Nuevo León. La falta de capacidad de las empacadoras estadounidenses ha provocado que ganaderos de ese país estén arreciando el envío de ganado gordo a México para que sea sacrificado y luego reenviar la mayor parte de la carne a ese mercado.

Ante ello, los ganaderos mexicanos con rastros Tipo Inspección Federal (TIF) se dicen listos para recibir más reses, pues aseguran que aún tiene entre un 30 y 40 por ciento de capacidad adicional libre por turno.

Las reses están llegando a rastros TIF de Baja California, Sonora y Durango y los ganaderos estadounidenses ya están en platicas con rastros tecnificados de Chihuahua, Sinaloa y Nuevo León, refiere la Asociación Mexicana de Productores de Carne (AMEG).

La fuerte racha inició en julio del año pasado y en todo el 2020 ingresaron 20 mil 673 reses para sacrificio a los rastros TIF.

Todo este volumen jamás se había registrado, de acuerdo con reportes de la Secretaría de Economía, que datan desde el 2003, y de la Mexican Beef, con base en datos del Departamento de Agricultura de Estados Unidos.

El mayor volumen importado había sido en el 2017, con 4 mil 667 cabezas.

Y en lo que va del 2021, hasta el 8 de mayo, ya fueron importadas 14 mil 703 reses, el 71 por ciento de todo el ganado gordo que entró a los rastros del País en el 2020.

“De que Estados Unidos esté enviando estos volúmenes para sacrificio en México es algo que no se había visto, al menos en los casi 40 años que tengo en la actividad”, destacó Rubén Garza, productor y exportador de carne de res en Nuevo León.

La causa principal de estas importaciones, explicó Héctor Garza Garza, presidente de la AMEG, es por la falta de capacidad de procesamiento que están sufriendo rastros y empacadoras estadounidenses, pues desde hace varios años que no las amplían, y además les ha sobrevenido una fuerte demanda nacional y extranjera.

Otra razón, añadió, es por la fuerte escasez de mano de obra que enfrentan debido a las restricciones de aforo de personal que aún mantiene el Gobierno estadounidense por la pandemia.

“Los engordadores están enviando el ganado gordo a México porque al no haber en su país capacidad ni disponibilidad de sacrificio, les está saliendo más caro seguir alimentando las reses una vez que alcanzaron su peso para sacrificio.

“Eso está generando una sobreoferta de ganado gordo allá y los empacadores, que también son los dueños de los rastros, les están pagando muy barata las reses, pero ellos sí están subiendo el precio de la carne en su país.

“Entonces lo que está haciendo el engordador es sacrificar en México y exportar los cortes de mayor valor a su país y el resto lo está dejando al mercado mexicano”.

El mes pasado, Dan Halstron, presidente de la Federación de Exportadores de Carne de Estados Unidos evidenció el problema que enfrentan las empacadoras estadounidenses.

Indicó que la escasez de mano de obra a nivel de planta sigue afectando los volúmenes de exportación de ciertos productos, incluidos algunos tipos de carne y cortes de músculo para los que es requerido un uso intensivo en mano de obra.

“La difícil situación laboral a nivel de planta ha sido especialmente difícil”, añadió ahora en mayo.

Hace unos días, The Wall Street Journal publicó que una situación parecida enfrentan rastros y empacadoras de pollo en Estados Unidos por la escasez de mano de obra y porque los inventarios de ave de corral se han quedado cortos frente a la mayor demanda.

 

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