LA VOZ DE MICHOACÁN

La producción forestal legal, también enfrenta la competencia de madera barata proveniente de Estados Unidos, la burocracia en el trámite de obtención de permisos de aprovechamiento y los altos costos de diversos requisitos para un manejo sostenible del bosque.

Morelia, Michoacán. En los estados de Jalisco y Michoacán el crimen organizado ha debilitado profundamente la gobernanza y por tanto la producción forestal maderable legal, advierte un informe presentado por el Consejo Civil Mexicano para la Silvicultura Sostenible (CCMSS).

Cuatro factores centrales afectan la producción forestal en México: la crisis económica del 2008, que abarató la madera proveniente de EUA; la tramitología ineficiente para la obtención de permisos de aprovechamiento forestal que incluye complejidad y largos tiempos de respuesta; los altos costos de los diversos requisitos para hacer un manejo sostenible del bosque y la creciente presencia del crimen organizado en entidades como Jalisco, Michoacán y Guerrero, de acuerdo con el reporte La producción forestal en México a lo largo del tiempo: avances y retrocesos.

El informe señala que Michoacán ha registrado uno de los decrementos productivos más relevantes en el periodo analizado. Pasó de producir 1.4 millones de m3 de rollo en el 2000 y 2001, a 450 mil m3, a partir del 2010, volumen en el que se ha mantenido desde entonces.

Los cambios de uso del suelo para huertas de aguacate, la tala clandestina y el crimen organizado son los factores que originaron ese colapso en la producción forestal”, señala.

Sin embargo, en la producción forestal en México en el periodo 1993-2017Chiapas, Chihuahua, Durango, Estado de México, Guerrero, Hidalgo, Jalisco, Michoacán, Oaxaca y Puebla concentraron el 86% de la producción forestal nacional en este periodo.

Mientras que en Guerrero, las empresas forestales comunitarias han enfrentado una gran presión de parte del crimen organizado. En la Costa Grande, la más importante región forestal de ésta entidad, apunta, los asesinatos de dos líderes comunitarios en 2016 y 2017 han inhibido el desarrollo forestal y han desalentado a las empresas sociales y privadas del sector.

El resultado, indica, es que Guerrero registra una producción forestal a la baja en los últimos 20 años.

El Consejo señala que el propósito de este estudio fue realizar un análisis de la producción forestal en México durante el periodo 2003-2017 y destaca que los bosques y selvas del país, aparte de proveer diversos servicios ambientales también son los medios de vida de alrededor de 360 mil familias de ejidatarios/comuneros que se benefician directamente de los aprovechamientos forestales maderables, así como de los aproximadamente 12 millones de personas que viven en las regiones forestales.