domingo , 15 diciembre 2019
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Un buque pesquero amarrado en el puerto de Lima, Peru.

Nuevo atlas mundial sobre el uso de tecnología avanzada para controlar la actividad pesquera

CENTRO DE PRENSA FAO.

El número de buques pesqueros dotados con AIS aumenta entre un 10 y un 30 por ciento anual.

La FAO, la OIT y el Vaticano celebran el Día Mundial de la Pesca.

ROMA, Italia. Un nuevo atlas mundial -una iniciativa pionera en este campo- analiza las oportunidades y desafíos que plantea la utilización de Sistemas de Identificación Automática (AIS, por sus siglas en inglés) para controlar la actividad pesquera en todo el mundo.

Los AIS son una tecnología de seguimiento destinada a garantizar la seguridad de la navegación que transmite la ubicación, identidad, rumbo y velocidad de una embarcación. Mediante el empleo de algoritmos de aprendizaje automático, la información obtenida a través de los AIS permite identificar la actividad del buque en el mar.

El número de embarcaciones pesqueras dotadas con AIS está aumentando entre un 10 y un 30 por ciento cada año, permitiendo así que esta tecnología aporte cada vez más información de gran utilidad.

“Los AIS realizan un seguimiento detallado de las rutas de decenas de miles de buques de pesca industrial, y los datos obtenidos permiten estimar la actividad y esfuerzo pesqueros casi en tiempo real. Este atlas evalúa este potencial y demuestra que los AIS pueden empezar a considerarse una tecnología válida para evaluar los indicadores pesqueros”, señalaron la FAO, Global Fishing Watch (GFW, por sus siglas en inglés), la Fundación AZTI y la Autoridad Pesquera de Seychelles en el prólogo del Atlas publicado al margen del Simposio Internacional de la FAO sobre la sostenibilidad de la pesca.

GFW publicó en 2018 una primera base de datos mundial de las operaciones pesqueras utilizando la información proporcionada por los AIS. De este modo, los datos de la actividad de más de 60 000 buques pesqueros sirvieron para conocer la situación de la pesca en el mundo.

Pero la utilización de esta nueva tecnología para vigilar la actividad pesquera se debe verificar y revisar para que los responsables de la ordenación y las políticas pesqueras puedan entender sus ventajas y limitaciones en profundidad.

El Atlas mundial la actividad pesquera basada en los AIS, de 400 páginas, realiza este examen detallado, y puede demostrar ser una herramienta útil para mejorar la gestión sostenible de la pesca, en línea con lo indicado en el Objetivo de Desarrollo Sostenible 14.

Es el resultado de un análisis de dos años de los datos de GFW, región por región, basado en los conocimientos de 80 expertos en pesca, los datos pesqueros de la FAO y otras bases de datos científicas. El atlas incluye también dos análisis locales exhaustivos de todas las pesquerías en el Golfo de Vizcaya y las pesquerías del atún en las Seychelles.

El Atlas señala que los datos de los AIS pueden ofrecer una visión casi completa de la actividad pesquera en algunas regiones, como sucede -por ejemplo- con los buques de más de 15 metros de eslora en el Atlántico norte. Sin embargo, en otras regiones estos datos solamente proporcionan información sobre una pequeña parte de la actividad pesquera, como ocurre en el caso del Océano Índico. En parte, esto se debe a la gran proporción de buques artesanales o de pequeña envergadura en numerosas regiones centrales y meridionales, pero también al menor uso de los AIS en embarcaciones de mayor tamaño en regiones como el Sudeste asiático.

El Atlas confirma que el Pacífico Noroccidental (Zona de Pesca 61 de la FAO) y el Atlántico Nororiental (Zona 27) son las zonas con pesquerías más industrializadas y en las que la tecnología AIS está más adoptada. Las mayores diferencias entre la información proporcionada por los AIS y otros datos pesqueros se registran en la actividad pesquera en el Océano Índico oriental (Zona 57).

Principales conclusiones:

• Los AIS pueden rastrear a la mayoría de los grandes buques (de más de 24 metros de eslora), especialmente a embarcaciones de países y territorios de ingresos medios y altos, flotas que pescan en aguas distantes y buques en alta mar.

• Los datos obtenidos por los AIS tienen ciertas limitaciones para controlar la actividad pesquera. Una pequeña parte de los 2,8 millones de buques pesqueros del mundo están dotados de AIS y, en comparación con los sistemas de seguimientos de barcos pesqueros (SSB), pueden con mayor facilidad desconectar estos sistemas -o transmitir información incorrecta sobre su identidad-

• El uso de los AIS varía significativamente en función de las zonas pesqueras. En Europa, casi todos los buques de más de 15 metros de eslora están dotados de AIS. En el Sudeste asiático, muy pocas embarcaciones cuentan con estos sistemas y la calidad de la recepción es deficiente.

• En el caso de los buques con diversos artes de pesca, los datos proporcionados por los AIS son limitados, tal y como se destaca en el análisis del Golfo de Vizcaya.

• Los AIS siguen teniendo una capacidad limitada para diferenciar los tipos de actividades de la pesca artesanal cuando utiliza múltiples combinaciones de artes de pesca.

• Los AIS puede proporcionar información sobre la actividad pesquera de forma mucho más rápida que los cuadernos de bitácora o las evaluaciones oficiales a través de los SSB. Sin embargo, el nivel de detalle de los AIS (p. ej. el número de artes de pesca o de especies capturadas) podría ser insuficiente para otros muchos usos.

• Los barcos palangreros con amplia presencia en alta mar en todo el mundo son el tipo de buque cuya actividad reflejan los algoritmos de los AIS con mayor exactitud. Estos sistemas también realizan un seguimiento preciso de otras artes de pesca principales -como los cerqueros con jareta y los arrastreros- pero tiende a infravalorar su importancia en comparación con los palangreros. Los datos de las capturas mundiales así lo confirman ya que el orden de prevalencia de los artes de pesca es redes de arrastre, redes de cerco con jareta, palangres y otros artes, con variaciones entre las zonas de la FAO.

• Los AIS podrían empezar a considerarse una tecnología viable para las estimaciones -casi en tiempo real- del esfuerzo pesquero y la planificación espacial marina, siempre que se complementen con la verificación con medios humanos, debido a las variaciones en su precisión.

Nota: Numerosos países consideran los AIS como una tecnología que puede ser utilizada para rastrear la pesca ilegal. La FAO quiere subrayar que los AIS han sido diseñados originalmente para reforzar la seguridad marítima -para que los buques conozcan la posición de otras embarcaciones- a diferencia de los SSB, concebidos para el control y aplicación de las medidas de ordenación pesquera.

La FAO no promueve el uso de una tecnología con una finalidad diferente a aquélla para la cual ha sido diseñada, pero reconoce que -analizados de manera adecuada- los datos de los AIS también podrían utilizarse para proporcionar estimaciones de la pesca ilegal en determinadas situaciones.

Garantizar la seguridad de los pescadores y gestionar de forma sostenible los recursos acuáticos del planeta

Pescadores en el trabajo, Civitavecchia, Italia.

El sector pesquero realiza una contribución cada vez más importante a la seguridad alimentaria y a los medios de subsistencia; sin embargo, es necesario un mayor esfuerzo para mejorar las condiciones de trabajo, que siguen siendo peligrosas en muchos casos, advirtió hoy la Subdirectora General de la FAO para Clima y Recursos Naturales, Maria Helena Semedo.

Semedo intervino en un acto especial con motivo del Día Mundial de la Pesca organizado de forma conjunta por la FAO, el Vaticano y la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en Roma. El evento coincidió con la clausura del Simposio Internacional sobre la sostenibilidad de la pesca, que ha tenido lugar esta semana en la sede de la FAO.

La FAO colabora estrechamente con los gobiernos, socios internacionales y los que trabajan en el sector pesquero para hacer frente a la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (pesca INDNR) y garantizar la protección de los derechos de los pescadores.

“Cada hora mueren cuatro pescadores haciendo su trabajo, no sólo hombres, sino también mujeres”, recordó Semedo. “Las violaciones de los derechos humanos -añadió- y las prácticas inaceptables en las diferentes etapas de la cadena de valor están aumentando en la pesca y la acuicultura”.

Monseñor Bruno Marie Duffé, Secretario del Dicasterio Vaticano para el Servicio del Desarrollo Humano Integral participó también en el evento, que se centró en la promoción de la responsabilidad social en la cadena de valor de la pesca.

Duffé recordó que el Papa Francisco ya había hablado de la necesidad de un enfoque más integral de la ecología en su encíclica Laudato si, y por ello la Santa Sede pidió una mayor sinergia entre gobiernos y autoridades marítimas para proteger los derechos humanos y la responsabilidad social en el sector pesquero.

“Es necesario vigilar de forma especial -añadió- las situaciones más graves de vulnerabilidad, delincuencia y pobreza”.

La pesca marina y continental son fundamentales para la alimentación y la nutrición. Pero cerca del 33 por ciento de las poblaciones de peces se explotan a niveles biológicamente insostenibles, el triple de la tasa registrada hace 40 años. Se espera que la demanda de pescado crezca un 20 por ciento para 2025, a medida que la población mundial aumente. A nivel mundial, una de cada diez personas depende de la pesca para ganarse la vida y alimentar a su familia.

Semedo aseguró que la FAO reconoce que existen vínculos claros entre la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada y los problemas de seguridad en el mar. En este sentido, hizo un llamamiento para que se tomen medidas mejores y más coherentes para promover la sostenibilidad y la seguridad de los trabajadores del sector pesquero.

La FAO ha elaborado diversos instrumentos internacionales para promover el diálogo, los procesos de elaboración de políticas y las medidas para alcanzar una gestión sostenible de las pesquerías, de acuerdo con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas.

La Organización de la ONU trabaja además con la Santa Sede y la OIT en documentos de orientación para apoyar la sostenibilidad social a lo largo de la cadena de valor pesquera, desde la captura y la recolección hasta la producción y el procesado.

DESCARGAR EL ATLAS (VERSIÓN EN INGLÉS SOLAMENTE)

 

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