Monterrey, NL. Al mes de abril, el estado de Nuevo León ocupa el primer lugar nacional en rastros TIF (certificación Tipo Inspección Federal) con 80; le siguen Estado de México (59), Ciudad de México (47), Jalisco (40) y Sonora (22), según datos del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad (Senasica) y de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader).

Por el contrario, Morelos, Nayarit y Oaxaca no tienen este tipo de plantas. Baja California Sur y Guerrero cuentan con un solo rastro y Colima y Quintana Roo dos.

Los establecimientos Tipo Inspección Federal tienen el objetivo de obtener productos cárnicos de alta calidad sanitaria, donde se verifica que el lugar y los procesos realizados cumplan con las regulaciones de la Sader en cuanto a la inocuidad de los alimentos.

Esta certificación minimiza el riesgo de que los productos y subproductos cárnicos puedan representar una fuente de zoonosis o de diseminación de enfermedades a otros animales. Además, facilita la movilización dentro del país y abre la posibilidad del comercio internacional, ya que los establecimientos TIF son los únicos elegibles para exportar.

En los rastros TIF de Nuevo León se realiza el sacrificio, corte, deshuese y empaque de bovinos, porcinos, aviar. En otros rastros especializados se producen embutidos, madurados y curados y comidas preparadas de aviar, bovino, ovino y porcino.

De acuerdo con la Asociación de Engordadores de Ganado Bovino del Noreste, en el 2020 se sacrificaron 239,521 cabezas de ganado bovino en los rastros TIF, lo que representó 97.3% del total, mientras que en 12 rastros municipales se procesaron 6,306 cabezas de ganado bovino.

Las plantas TIF en Nuevo León se localizan en 15 municipios, principalmente en Monterrey (19), Apodaca (14), Ciénega de Flores (8), Guadalupe (8) y San Nicolás de los Garza (8).

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