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Nunca se pidió la transgenización de México

FRANCISCO BOLÍVAR ZAPATA. CRÓNICA.

Con base en lo señalado recientemente por el presidente Andrés Manuel López Obrador, de “vetar los transgénicos”, insistimos en mi comunicación en Crónica: “el rechazo de los transgénicos no tiene sustento”.

Nunca se pidió la transgenización de México | La Crónica de Hoy

La propuesta es emplear la biotecnología en plantas no nativas, como soya y algodón.

Los científicos mexicanos somos parte de una red, de una comunidad global que producimos, calificamos, publicamos y compartimos conocimiento científico entre académicos, conocimiento accesible a millones de ciudadanos en todo el planeta, a través de las revistas especializadas, los libros, las plataformas y las redes.

También elaboramos en academias y por expertos académicos, reportes y estudios sobre diferentes asuntos. En México hay varios recientes sobre temas importantes como: El Agua en México; cauces y encauces por Blanca Jiménez y colaboradores (2010) y El Cambio Climático; causas, efectos y soluciones, por Julia Carabias, Mario Molina y José Sarukhán (2010).

Nos preocupan mucho los señalamientos del presidente López Obrador, sobre las labores y productos en ciencia y tecnología de los miembros del sector académico; con respeto le decimos que son desafortunados, que está mal informado, que son limitados, parciales y degradan nuestro trabajo. Queremos señalarle al Presidente y a sus colaboradores, y a los otros Poderes de la Unión, que aprovechen nuestro conocimiento y experiencia, que no nos ignoren como comunidad, que los miembros del sector académico somos valiosos, hemos hecho contribuciones importantes y estamos comprometidos permanentemente con el desarrollo de nuestra nación, independientemente de los diferentes tipos de gobierno que hemos elegido los mexicanos, con los que siempre hemos colaborado. Los académicos, sí tenemos y manejamos información científica y técnica verificable de lo que pasa en México y en el mundo, mediante diferentes herramientas —incluyendo los satélites— sin salir necesariamente de los laboratorios y los cubículos; mucha está en la red de revistas científicas y técnicas. Entendemos y conocemos lo que ocurre a nivel macro y a nivel microscópico. Y no somos todólogos, opinamos los expertos en alguna disciplina o tema, y de manera colegiada elaboramos, hemos hecho y hacemos reportes y recomendaciones sobre algún asunto, como los problemas del cambio climático y el del estado del agua en México y las hacemos llegar a las instancias que las solicitan. Es la manera, la estrategia inteligente de sumar el conocimiento científico universal y la experiencia de los individuos para fortalecer y sustentar la decisión colectiva. Muchos académicos mexicanos hemos hecho, desde hace más de medio siglo en diferentes instituciones públicas, y seguiremos haciendo, investigación científica y desarrollo de tecnología en beneficio del país y del planeta, buscando insistimos, por un lado, entender, avanzar en el conocimiento universal, y por otro atender y en algunos casos, resolver problemas como los mencionados. Ofrecemos al gobierno, en particular al federal, nuestro conocimiento y experiencia individual como expertos en diferentes áreas y como colectivos, sin paga, sin cobrar honorarios, como lo hemos hecho por muchos años, participando en muchos cuerpos colegiados de diferentes instancias algunos órganos de gobierno, incluyendo Juntas de Gobierno del Conacyt, de universidades públicas, de institutos nacionales de salud, de la mesa del Foro Consultivo, Comisiones del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) del Conacyt, muchos miembros de El Colegio Nacional y de instituciones públicas de investigación científica, para apoyar al gobierno a entender y ayudar con los problemas actuales, incluyendo los sociales y los futuros. Lo anterior como muestra de nuestro compromiso con la Nación y con el avance y consolidación de la ciencia, la tecnología y la innovación (CTI). Los apoyos que damos en diferentes comisiones, los otorgamos de manera gratuita. También hemos dado nuestra opinión y apoyo por escrito a diferentes instancias de los poderes Legislativo y Judicial desde hace mucho tiempo, cuando lo han solicitado. El apoyo se ofrece con los cuerpos colegiados y los expertos nacionales e internacionales, que existen en todos los países y que la directora del Conacyt quiere desaparecer en sus iniciativas de Ley, para no tener contrapesos académicos a sus decisiones.

Nos preocupa la visión limitada y en algunos casos parcial —abiertamente en contra de la biotecnología, de los Organismos Genéticamente Modificados (OGM), señalando daño por su consumo sin sustento científico, sin reconocer sus importantes beneficios, incluyendo la existencia de 100 medicamentos transgénicos avanzados, insustituibles en las farmacias que se usan para contender con enfermedades metabólicas como los infartos, para disolver coágulos de sangre— de la Dra. Álvarez Buylla y del Dr.Toledo, sobre el conocimiento científico y la CTI, para entender y atender los problemas, aunado a que ella es quien asesora al presidente López Obrador en estos asuntos.

Insistimos, cientos de publicaciones, incluyendo decenas de reportes de las propias agencias de seguridad alimentaria de Estados Unidos (FDA) y la europea (EFSA), avalan la inocuidad de los OGM y el uso responsable del herbicida glifosato en Estados Unidos (la USDA) y en Europa y estas agencias no han modificado las condiciones para el uso responsable del glifosato bajo las condiciones señaladas por las agencias. Indudablemente, el abuso, el uso irresponsable, sin conocimiento de los efectos secundarios del glifosato, como hemos señalado y estamos de acuerdo, pueden causar daño, pero no los transgénicos que están avalados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) (20 preguntas sobre los Organismos Genéticamente Modificados, OMS 2006) desde hace mucho tiempo y por más de 2,000 publicaciones científicas recientes, relevantes, y por ello los consumimos cientos de millones en el planeta, no sólo norteamericanos en Estados Unidos, también en Europa y en decenas de países, sin problema. Son asuntos diferentes, no los mezclemos, los organismos transgénicos y los insecticidas y herbicidas químicos, que son los que debemos evitar.

Con base a lo señalado recientemente por el presidente López Obrador, de “vetar los transgénicos”, insistimos en mi comunicación en Crónica: “el rechazo de los transgénicos no tiene sustento” y lo solicitado por 130 académicos acerca de no prohibir los organismos transgénicos.

Insistimos por el bien de México y de sus habitantes, en un espacio adecuado para presentar los reales y valiosos beneficios de los OGM para la salud y la producción de alimento libres de los dañinos y contaminantes insecticidas químicos que no requieren, no usan los cultivares transgénicos que se están adoptando por sus beneficios en muchos lugares.

Señalamos con respeto, que la información que tiene el Presidente en este asunto de los OGM, es parcial y en algunos aspectos, falsa. Sería muy grave para México prohibir los cultivares transgénicos y sus productos, ya que lo anterior implicaría seguir usando en nuestro país, los dañinos y contaminantes insecticidas químicos que son inespecíficos—matan todos los insectos y dañan la salud humana y animal—, para controlar plagas de insectos, productos químicos, que ya no usan, no requieren las plantas transgénicas para controlar estas plagas. Insistimos, los cultivares transgénicos hacen lo contario de lo que dicen los detractores: no usan los contaminantes insecticidas químicos—que son los verdaderos contaminantes del ambiente—, para controlar plagas de insectos; el control es biológico. Las plantas transgénicas, no contaminan per se, tienen uno o dos genes adicionales y por ello son muy parecidas, en todos sentidos, a las parentales. Es preferible alimentarnos de plantas transgénicas muy parecidas a las parentales —finalmente son plantas y todos los animales incluyendo los humanos nos alimentamos con plantas— que seguir utilizando, consumiendo y contaminando con los insecticidas químicos, como el malatión que se sigue usando en México y que ya no se utiliza con los cultivares transgénicos. Además, la nueva, extraordinaria y avanzada generación de plantas transgénicas desarrollada en México en el Cinvestav, que crecen en fosfito como fertilizante, no pertenece a las transnacionales que la quisieran, y no usan los herbicidas químicos como el glifosato, para controlar las malezas! Vendrán nuevas variedades transgénicas o editadas genéticamente, para darle nuevas ventajas adicionales a los agricultores, y tenemos la capacidad en México para ello.

Es importante señalar que no se pide, nunca  se ha pedido, la sustitución de cultivares nativos por transgénicos, nunca se ha pedido ¡la transgenización! de México. Se propone utilizar inteligentemente las características, las propiedades importantes de los cultivares transgénicos, como  la resistencia a plagas de insectos relevantes en México, y dejar de usar los contaminantes herbicidas químicos mediante el crecimiento en fosfito, usando inicialmente plantas no nativas como la soya  y el algodón.

Se reitera, para avanzar en la sustentabilidad del ambiente, para reducir la contaminación ambiental por productos químicos por el uso en México de insecticidas y herbicidas químicos, es necesario, como ocurre en EUA y otros muchos países, utilizar responsablemente, caso por caso, plantas transgénicas, no requieren los dañinos y contaminantes insecticidas ¡¡¡químicos!!!, ¡¡¡no prohibir los cultivares transgénicos!!!

Si se prohíben, seguiremos contaminándonos y dañando la salud. Tenemos la obligación moral de señalar estos asuntos, estos escenarios, buscando sustentar la decisión del Presidente de no prohibir los OGM.

*Investigador emérito de la UNAM y miembro de El Colegio Nacional.

 

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