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La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) pactó la compra de semilla de maíz  a Semilleros Mexicanos Unidos AC. (Semuac) para distribuirse en el estado de Guerrero, como parte del programa del Gobierno federal, por un monto de 189 millones de pesos, el cual tuvo un sobreprecio de 36 millones 882 mil pesos; es decir, 19.6 por ciento.

De acuerdo con el Servicio Nacional de Inspección y Certificación de Semillas (SNICS), el costo de una variedad de maíz tuxpeño es de 450 pesos por saco; sin embargo, se convino un precio de mil 350 pesos por unidad, 900 pesos por encima de su valor real.

De acuerdo con los documentos en poder de La Razón, la compra de 133 mil 38 sacos se realizó a cuatro empresas de la Semuac: Iyadilpro, Novasem, Fitogen y Proseso, las cuales están relacionadas con Alejandro Castellanos, secretario de Semuac, y Juan Carlos García García, presidente de dicha organización.

“Sader sacó un programa de semillas y fertilizantes para repartirse en el estado de Guerrero, dentro de los fertilizantes, propone hacer una compra de semillas por 400 millones de pesos. Entonces, va con una unión de productores de maíz, llamada Semuac, hace un contrato y se los compra a ellos, por lo que una semilla que valía 450 pesos en el mercado, la dependencia se los paga hasta mil 250 pesos por costal”, explicó al respecto Eraclio Rodríguez, presidente de la Comisión de Desarrollo y Conservación Rural, Agrícola y Autosuficiencia Alimentaria de la Cámara de Diputados, en entrevista con La Razón.

En una de las facturas, por un monto de 189 millones de pesos se lee en la descripción: “Primera ministración de conformidad al convenio de concertación con el objeto de establecer las bases de concertación entre las partes, para conjuntar acciones y recursos, a fin de que Semuac en su carácter de agente técnico, cuente con los medios necesarios para la ejecución de actividades derivadas del proyecto estratégico”.

Es decir que el documento, expedido el 1 de octubre de 2019 a las 21:25 horas, es por concepto de servicios técnicos y no por venta de maíz, lo cual, advirtió el legislador, supone al menos otras dos irregularidades; una, porque no coincide el rubro por el que fue emitida con el giro de Semuac, y la otra, porque no se añadieron los impuestos correspondientes.

“(La factura) elaborada por 189 millones de pesos y fracción no dice que es de maíz, dice que es una factura con la que se pagaron servicios técnicos, pero cuando es por este rubro, deben llevar Impuesto al Valor Agregado (IVA), además de que Semuac no está dada de alta como prestador de servicios, sino como vendedores de semillas”, aseveró.

El morenista detalló que “allí hay otro delito de casi 900 pesos por costal de maíz, entre una cantidad de 450 mil unidades que se compraron entre 800 y 900 por costal; eso es un mundo de dinero”.

  • El dato: El Presidente López Obrador ha señalado que una de las metas de su Gobierno es reducir la importación del grano, pues es incongruente que el país de origen lo adquiera en el exterior.

La otra factura, por 25 millones de pesos, establece que se trata de un servicio de primera ministración de conformidad al convenio de concertación con el objeto de establecer las bases de concertación entre las partes, para conjuntar acciones y recursos a fin de que “Semuac, en su carácter de agente técnico, cuente con los medios necesarios para la ejecución de actividades derivadas del proyecto estratégico”.

En este caso, se asentó en las observaciones que se trató de mil sacos de semilla de maíz SP-377, declarada en mil 250 pesos, cuando su precio por costal es de 900 pesos, de acuerdo al SNICS; además, 500 sacos de semilla de maíz SP-565, declarada en mil 250 pesos, y que en este caso coincide con el informe de precios de semillas.