martes , 19 noviembre 2019
Inicio » Carrusel » Palma, alternativa al uso de plásticos
José Antonio Herrera hace de la cestería un arte, cuyo origen data del periodo prehispánico. FOTO: Tomás Baños / El Sol de Tlaxcala.

Palma, alternativa al uso de plásticos

TOMÁS BAÑOS. EL SOL DE TLAXCALA.

En Altzayanca da vida a implementos del hogar que empezaron a dejar de usarse en la década de los setenta.

TLAXCALA, Tlaxcala. Con la introducción de envases de plástico en la década de los setenta, los implementos del hogar a base de palma y tule, comenzaron a desaparecer. Pero ahora, medio siglo después, artesanos que viven al oriente de Tlaxcala, trabajan en el rescate de la planta sotol, sobreviven de la cestería y contribuyen a resarcir los daños al ambiente.

Sin embargo, la tarea para estas familias que viven en rezago social, es cuesta arriba, estos hombres de Altzayanca no tienen apoyos del Gobierno.

En Santa María Las Cuevas, uno de los últimos rincones el estado, las familias tienen dos opciones: quedarse a sembrar maíz en zonas áridas o emigrar a las ciudades en busca de trabajo. 

La falta en servicios de drenaje, agua potable y electrificación es evidente, el internet acaba de llegar hace un par de meses, pero es privado. La primaria Justo Sierra disponen de computadoras pero con programas obsoletos. Aquí los 900 habitantes tienen más calles de tierra que pavimentadas, no hay parque y los alumnos que quieran seguir sus estudios deben salir a Tlaxcala o Puebla. 

Inclusive, no tienen programas federales en marcha, la última vez que Lorena Cuéllar, en calidad de candidata a Gobernadora visitó el pueblo fue hace más de tres años y no regresó. Para los hombres y mujeres que no han cumplido 68 años, no tienen asistencia del Gobierno para comer, por lo que deben trabajar en el campo para mantener a sus hijos.

LA CESTERÍA

Como don José Antonio Herrera Ortega quien para alimentar a su hija, siembra maíz de temporal, trabaja en carpintería y en la cestería con material biodegradable.

Desde Santa María Las Cuevas, Atlzayanca, envían utensilios domésticos biodegradables. FOTO: Tomás Baños. El Sol de Tlaxcala.

Así, durante las primeras horas del día, labra matas de milpas en la parcela que rentó a un ejidatario de Santa María y, al mediodía, regresa a su taller domiciliario para tejer lo que él llama ilusiones de vida. Los implementos para los hogares son elaborados sin costura, su precio varía de los 20 a los 500 pesos. 

Con la precisión que casi siempre tiene un cirujano, los dedos de don Toño, -como lo conocen en la comunidad- se mueven sobre hojas de palma de origen vegetal, para darle forma a esas ilusiones de progreso.

En algunos hogares de Tlaxcala, todavía hay quienes duermen en petates hechos de tule, utilizan chiquepextle para conservar las tortillas, ventiladores, escobas, escobillas, sombreros, bolsos, fruteros y hasta cuneros.

La zona desértica y arenosa en el oriente del Estado está conformada por unas 25 comunidades, casi todas en rezago social.

RECOLECTA PALMAS A 2 MIL METROS DE ALTITUD

Para José Antonio Herrera Ortega, de unos 60 años, el primer paso es el corte de palma en el bosque, ubicada a más de dos mil 800 metros de altitud, el uso es en verde pues es maleable. Ahí, la producción de maíz de temporal no supera los 600 kilos por hectárea, el lugar es seco, en el monte sólo se reproducen palmas para artesanías y comestibles, maguey silvestre y sabinos.

Dasylirion Whelerii es el nombre científico de esta planta cuyo tamaño va de uno a tres metros, presenta espinas en los bordes.

Así, don Antonio hace de la cestería un arte, cuyo origen data del periodo prehispánico, antes de la cerámica y la domesticación del fuego. 

Aquí, un grupo de artesanos que ya fueron capacitados por este hombre, elaboran dichos utensilios en ratos, complementan el jornal con actividades agrícolas. 

No obstante, la falta de apoyos institucionales les limita alcanzar un mercado seguro y con ello, abastecer a la población de sus implementos biodegradables que sobreviven por miles de años.

Con las acciones que sociedad y gobierno han emprendido para retirar el uso de plásticos del mercado, existe una luz en el camino del proyecto de rescate de don Antonio Herrera Ortega.

“En algunos hogares todavía hay quienes duermen en petates hechos de tule, utilizan chiquepextle para conservar las tortillas, ventiladores, escobas y hasta cuneros”.

“Viajo de feria en feria para mantener a mi hija, pues el Gobierno no me apoya”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *