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¡Por favor!, háganle caso a los avicultores

ALICIA SALGADO. CUENTA CORRIENTE. EXCÉLSIOR.

La Unión Nacional de Avicultores, que agrupa a 42 asociaciones de agricultores y 170 empresas, no ha podido completar la integración de recursos para subirlos al Fondo de Aseguramiento Agropecuario que se constituyó en 2012.

Mientras se observan algunas movilizaciones de organizaciones agrícolas en demanda de que bajen los recursos de apoyo a los sistemas producto de oleaginosas, cebada, aguacate, arroz, maíz, sorgo, jitomate, café, limón, flores y ornamentales, palma, vainilla y las del norte de Tamaulipas y regional de Sinaloa, hay sectores de producción clave para la canasta alimentaria que enfrentan problemas para cubrir sus riesgos en México por la falta de actualización del marco legal vigente.

Si el tema no es prioridad para la bancada que encabezan Ricardo Monreal, en el Senado, y Mario Delgado, en la Cámara de Diputados, no obstante que podrían mejorar producción y precio al dotar de adecuado aseguramiento al sector, aunque les digan que se trata sólo de mover cinco palabras de una ley, hacen caso omiso y muestran nula sensibilidad sobre un tema de bolsillo.

Éste es el caso de la Unión Nacional de Avicultores (UNA), que preside Juan Manuel Gutiérrez, que agrupa a 42 asociaciones de agricultores y 170 empresas, que no han podido completar la integración de recursos (no subsidios) para subirlos al Fondo de Aseguramiento Agropecuario que se constituyó en 2012.

Le comento que cuando se elaboró la Ley de Fondo de Aseguramiento Agropecuario y Rural, se inscribió en el artículo 26, que no podrían acceder a los fondos las empresas extranjeras (cláusula de exclusión de extranjeros), pero la experiencia demostró que ni siquiera a las empresas de capital nacional en Bolsa (es el caso de Bachoco), pero no si ello excluye a las empresas  nacionales, o personas físicas que se dedican a la actividad, aunque su capital y operación se desarrolle en el mercado nacional.

En pocas palabras, una buena parte de la parvada de aves del país, para consumo y ponedoras, está en riesgo si no se activa la sensibilidad de la mayoría de Morena, para que se elimine del Capítulo Tercero “De la Admisión, Separación, Suspensión y Exclusión de Socios” y su artículo 25, que para ser socio de un fondo se tenga que ser una empresa moral o persona física con actividades pecuarias “con cláusula de exclusión de extranjeros”.

Algunos piensan que es un problema de “nacionalismo”, pero en realidad resultaría increíble que si hay un brote de influenza aviar, siendo un asunto de seguridad nacional, si una empresa mexicana con limitado capital extranjero no pueda acceder al fondo y coadyuvar en la recuperación de la contingencia lo antes posible. En México, en muchas áreas productivas, la presencia de inversión extranjera es una realidad (pollo, ganado vacuno, pescado y cerdo), y simplemente en carne de pollo y huevo, si bien estamos cerca, no somos autosuficientes en producción.

De hecho, algunos de los productores se encuentran en zonas altamente marginadas y tienen pequeñas participaciones extranjeras.

Está bien que no metan a Pilgram, pero hasta esta granja, que fue la última que tuvo registro de gripe aviar en una instalación, produce, da empleo y está asentada en México.

Entiendo que el presidente de la Comisión de Ganadería de la Cámara de Diputados, que encabeza el legislador de Morena Eduardo Ron Ramos, tiene el tema en sus manos.

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