¿Por qué siempre hablas de comida? ¿De dónde sacas tantos temas para relacionarlos con la alimentación? ¿Qué es lo que te gusta de escribir sobre la comida? Son preguntas con las que me topo cuando explico algunas de las tareas de mi quehacer profesional. La comida y la alimentación no son temas que sólo están en el corazón de quien disfruta de un buen banquete o de una buena bebida. Son temas que nos permiten acercarnos a la naturaleza humana desde otro ángulo.

En este espacio, hemos tratado la relación de la alimentación con la nutrición, con la economía de los países, con la forma de establecer vínculos, con las emociones, con las normas sociales, con la historia de un pueblo, con la geopolítica que se vive actualmente, con cuestiones legales, regulatorias, pasando por temas más triviales como la relación de la comida con el séptimo arte, los deportes y las diversiones. Pareciera como si en todo tema existiera una manifestación o relación con la comida, y no es un afán de encontrar este vínculo, todo lo contrario. Por medio de la comida y la alimentación nos podemos encontrar con ejemplos prácticos, que a casi todos nos hacen sentido, con el acontecer social, económico y cultural.

La comida no son solamente cuestiones de nutrición o bienestar (importantísimas para el desarrollo económico de un país), o los consejos para saber qué comer, a dónde ir o qué es lo que está de moda comer. Hasta en la moda encontramos explicaciones sociales sobre los fenómenos actuales, como la exclusión, la segregación, la inequidad social, o la polarización que vivimos en nuestros tiempos. Entender de dónde viene nuestra comida no sólo geográfica, sino también históricamente.

Las relaciones en las formas de producir y consumir la comida nos hablan de las inequidades sociales, de género y de discriminación que existen en nuestro mundo. Las relaciones geopolíticas o económicas se pueden explicar por medio de las relaciones de los países en la producción de sus alimentos. El consumo de alimentos habla de las prioridades y normas sociales que hay en nuestra sociedad, a qué le damos valor hoy en día y qué valores o ideales nos resultan intrascendentes.

Hablar de comida y analizar la alimentación no es sólo hablar de la dieta de moda. Es entender por qué está de moda, de dónde viene esa tendencia históricamente. Comprender estas cuestiones es más sencillo cuando, en lugar de poner conceptos abstractos, como el de la individualización, se ejemplifica ese concepto con la tendencia a decir que la alimentación contemporánea está marcada por una culpa al individuo de lo que coma o no coma.

Cuando en este espacio se tratan temas que en apariencia pudieran resultar más triviales como el significado de la comida en las películas, o por qué se pone el nombre de ciertos platillos, encontramos que detrás de esas historias hay cuestiones más universales que hablan sobre nuestra condición humana. No es, pues, sólo una cuestión de moda la relación más obvia de la comida con la nutrición, o de la comida con la gastronomía: son cuestiones que si observamos de cerca nos enseñan a valorar lo que tienen de bueno, pero también a reflexionar sobre situaciones a resolver.

¿Qué por qué me gusta hablar de la comida? Porque es simplemente una de las mejores formas de conocernos.